jueves, 21 de mayo de 2026

Muerte de una heroína roja de Qiu Xiaolong

 


    En esta ocasión vamos a transitar por la novela negra que retrata la China contemporánea a través de un escritor nacido en Shanghai en 1953 pero nacionalizado norteamericano: Qiu Xiaolong. Lo haremos a través de su primera novela: Muerte de una heroína roja, publicada en el año 2000.

    Las novelas de Qiu Xiaolong se ajustan a una de las características de la novela negra y es la de un territorio específico: Shanghai, la capital china de los negocios y por tanto símbolo del exorbitante crecimiento económico de China, consecuencia del paso del férreo comunismo de Mao al sistema capitalista controlado por el Estado, denominado "Socialismo de mercado" desarrollado por Den Xiaoping a partir de la década de 1980. Así, podríamos decir que en medio siglo escaso, China ha pasado de ser un país en vías de desarrollo a convertirse en una primera potencia mundial. Esto ha transformado por completo la sociedad china, especialmente en las grandes ciudades. Qiu Xiaolong se ha convertido en el cronista de la vida cotidiana en la nueva China y qué mejor herramienta para mostrarnos esto que un buen crimen, que atención, hunde muchas veces sus causas en la temible Revolución Cultural. 

    Si queréis conocer una época negrísima de la historia reciente de China, es imprescindible la lectura de la autobiografía Cisnes Salvajes (2004) escrita por Jung Chang seguida de Vuelan los cisnes salvajes (2026). Cisnes salvajes fue un acontecimiento literario de primera magnitud ya que retrataba la historia real de tres generaciones de mujeres chinas con especial énfasis en los desastres de la Revolución cultural. El propio Partido Comunista chino reconoció que la Revolución Cultural había sido un gran error y, de hecho, aunque no es un tema cómodo, algunos autores se atreven a incluir este período histórico en sus novelas. 

    Y aquí quiero mencionar a un extraordinario autor chino de ciencia-ficción, Liu Cixin quien en su Trilogía de los Tres Cuerpos (2023) compuesta por El problema de los tres cuerpos, El bosque oscuro y El Fin de la Muerte hace un repaso bastante crítico por el retraso científico y cultural que supuso esta volada de Mao Zedong. Se sea o no aficionado/a la ciencia-ficción esta trilogía es alucinante de buena.

   

 La serie de Netflix occidentaliza esta ficción y la convierte en un lujosísimo videojuego que empequeñece la obra original. Os dejo el trailer. 


    Sobre la Revolución Cultural, un autor excelente que conocemos bien, Juan Gabriel Vásquez, ha retratado de una manera muy gráfica este momento histórico en el extraordinario libro Volver la vista atrás (2021). En este libro, el cineasta Sergio Cabrera contaba a través de las palabras de Vásquez su infancia en la China maoísta en el momento de la Revolución Cultural donde fueron llevados por sus padres y luego dejados ahí. Desde luego que si hay alguien que ha sobrevivido a su infancia es, sin duda este cineasta colombiano cuya vida recorre los grandes acontecimientos del siglo XX. 

  

    Balzac y la joven costurera china (2014) de Dai Sijie es una hermosa novela que narra el proceso de "reeducación" implantado por Mao Zedong de dos adolescentes chinos enviados a una aldea perdida cerca de la frontera con el Tíbet en unas condiciones espantosas. En medio del horror aparecerá una maleta clandestina de otro reeducado repleta de obras maestras de la literatura occidental tales como Balzac, Dumas o Stendhal. Con la lectura de estos canónicos, estos adolescentes descubrirán un mundo de sentimientos expresados de una manera desconocida que, además de aliviar sus penurias anímicas, les permitirá conquistar a la joven costurera del título. Un libro delicado aunque triste y sobre todo un homenaje al poder de la literatura como instrumento para trascender el horror cotidiano. Hay película y es muy bonita. Trailer aquí debajo. 



    Permitidme mostraros una fotografía de la Shanghai de 1990 y la de 2024 donde se puede apreciar muy bien el brutal crecimiento de esta ciudad. Una muestra del capitalismo controlado a la china: "Un país, dos sistemas".



    El personaje protagonista de las novelas de Qiu Xiaolong es el Inspector Jefe Chen Cao, un poeta, un intelectual atrapado dentro de un sistema complejo donde ocurren crímenes nuevos que tienen que ver con motivos económicos pero también pasionales como le ocurre a la difunta Guan Hongying. Además, debe lidiar con la complicada burocracia china fuertemente controlada por el Partido Comunista chino, lo cual limita extraordinariamente la acción de Chen. El asesinato de esta joven, icono político y símbolo revolucionario, ahogada en un canal de las afueras de Shanghai obligará a Chen y a Yu, su ayudante, a afrontar las contradicciones sociales y morales de una China en plena transición. 

    Es interesante señalar que Muerte de una heroína roja transcurre en 1990, un año después de la masacre de la plaza de Tiananmen donde estudiantes y obreros chinos pedían una apertura que fuese también política y no solo económica. Tanques y soldados abrieron fuego causando numerosas muertes, aunque la cifra exacta no es conocida debido a la férrea censura de Pekín. Un momento simbólico y casi diría que icónico de esta matanza fue la de el "Tank Man", un hombre solo poniéndose frente a un tanque, convirtiéndose en la imagen global de la resistencia. Esta foto es historia del siglo XX. 


    Qiu Xiaolong ha escrito hasta la fecha once novelas protagonizadas por el Inspector Jefe Chen Cao. Tenemos la suerte de que la mayoría están traducidas y publicadas por la editorial Tusquets y es que la recientemente fallecida Beatriz de Moura tenía un instinto infalible para detectar los buenos autores y las buenas novelas. Suyo es también el mérito de haber publicado a Leonardo Padura o la novela Soldados de Salamina (2001) de Javier Cercas que inauguraría una nueva mirada literaria sobre la Guerra Civil española. Sirva este pequeño inciso como homenaje a una gran editora.


    Podríamos decir que la obra de Qiu Xiaolong puede dividirse en grandes ejes temáticos que muestran la evolución personal y profesional de Chen Cao con algunos altibajos a la par que la de la China contemporánea. Así, Muerte de una heroína roja y Visado para Shanghai (2007) están muy claramente ambientadas en la transición del maoísmo hacia el capitalismo. En estas dos novelas vemos cómo existe un lenguaje formalmente ideológico directamente impuesto por el Partido Comunista chino con valores tales como el sacrificio, la moral revolucionaria, la colectividad y la disciplina mientras que la realidad habla de dinero, conexiones, consumo, prestigio y ambición individual. Es decir, una revolución únicamente retórica.

    Las novelas El Caso Mao (2011) y El enigma de China (2014) ya se adentran de manera clara en el proceloso mundo de la corrupción donde esta ya no aparece como una excepción sino que se ha convertido en un elemento estructural. Aquí, la vieja dicotomía marxista de poder económico es poder político se convierte en axioma. De ahí que nuestro detective poeta tiene que moverse entre la verdad oficial y la real, además de ver coartadas sus pesquisas en cuanto la investigación toca a cargos del Partido o a millonarios con trapos sucios. En la primera novela, Chen debe intentar que un documento íntimo que compromete la moralidad de Mao Zedong pueda salir a la luz. La segunda plantea la férrea censura que el gobierno chino ejerce sobre el acceso a Internet de sus ciudadanos así como la vigilancia a la que están sometidos. Todo esto con fondo de tensión política constante.

    En Seda Roja (2010) y Cuando el rojo es negro (2010), nuestro autor nos adentra en los laberintos de la memoria, la Revolución Cultural y los fantasmas del pasado que en forma de crimen surgen en una  China contemporánea que ha olvidado algunos episodios de su Historia más reciente. Así, vamos a descubrir el insaciable apetito sexual de Mao Zedong y sus gustos por bailarinas que pagarán un precio muy alto por ser objeto de los favores del líder. Un asesino en serie se encargará de vengarlas muchos años después. 
    Los altibajos de Chen Cao como policía se ven muy claramente en Cuando el rojo es negro ya que en este libro nuestro detective ha sido apartado del cuerpo de policía reconvertido en el asesor de un millonario hombre de negocios que quiere construir un gran complejo residencial a la manera de la Shanghai de los años 30. Pero el asesinato de una escritora polémica por sus críticas a los gobernantes provocará la vuelta de Chen a la policía. En estas dos novelas entendemos perfectamente cómo el silencio histórico no ha reparado injusticias pasadas que ni siquiera el crecimiento económico ha podido eliminar de la memoria colectiva.

    El dragón de Shanghai (2017) y El crimen del lago (2017) son quizás las novelas protagonizadas por Chen Cao más críticas con la China actual en dos aspectos: la extrema modernización de China y su coste humano y ecológico. En El dragón de Shanghai, Chen Cao sigue con sus dificultades en el cuerpo de policía que directamente le ha apartado de todos los casos "sensibles" lo que le obliga a irse fuera de la ciudad. Y es en estas áreas rurales donde la voracidad por maximizar los recursos naturales y la ambición de los aspirantes a millonarios han aportado destrucción de paisajes, cambios brutales en los modos de vida y un éxodo rural que precariza la vida de los campesinos en unos arrabales infectos alrededor de las grandes ciudades. A este panorama se añadirá el revivalismo comunista de un alto cargo y su esposa que ven en la recuperación de las consignas comunistas una oportunidad para forrarse. El crimen del lago  apela directamente a la destrucción de ecosistemas naturales y a la degradación ecológica de una China desatada hacia un desarrollo sin control. 
 
    En estas dos novelas, percibimos un cierto agotamiento moral de Chen Cao cada vez más desencantado en cuanto a la utilidad de su trabajo. Las élites comunistas ya viven como élites capitalistas con todo el confort material y los privilegios políticos que el dinero puede comprar, incluida su total impunidad.

    Las novelas de Qiu Xiaolong son apasionantes. Toca todos los temas y el desarrollo de la trama es simplemente extraordinario. Nuestro autor sigue la tradición de la novela negra al pie de la letra por ejemplo en un tropo muy habitual como es la gastronomía. Leer una novela de Qiu Xiaolong es una inmersión en la extraordinaria variedad gastronómica china. Nada que ver con los rollitos de primavera o el arroz tres delicias, es una auténtica incursión por una elaboración y una combinación de sabores y texturas que hasta la lectura de Xiaolong eran desconocidas para mí. Me gusta muchísimo además cómo nos muestra una cocina popular y una cocina más sofisticada. No hace falta recordar lo gourmets que son Mario Conde, Carvalho o Kostas Jaritos por mencionar algunos de nuestros héroes negros más conocidos.

 

    Michael Wood, prestigiosísimo historiador y Profesor de la Universidad de Manchester, es uno de esos eruditos británicos que son además grandes divulgadores. Su Historia de China: El retrato de una de las grandes civilizaciones de la Historia (2023) es un paseo maravilloso por un país con una cultura milenaria potentísima. Desde la prehistoria hasta Xi Jinping, es un libro indispensable no solo para lectores interesados en China sino para todas las personas curiosas. Una delicia de lectura y una obra erudita, rigurosa pero nada cargante. Tiene otro libro traducido al español: En busca de la Guerra de Troya que es una maravilla. Con aires de novela negra, Wood nos sumerge en los secretos y las anécdotas más desconocidas de esta guerra mítica. No contento con eso, este gran historiador ha realizado documentales excelentes sobre la historia de Inglaterra, de la India, de Shakespeare (este último documental es de lo mejor). Un ejemplo para mí de rigor y amenidad sin pretensiones. Me encanta y con permiso de Siri Hustvedt (mi mujer ideal) quiero ser como él!!!!



    La escritora Diane Wei Liang nacida en Pekín en 1966 y que pasó parte de su niñez en un campo de trabajo en una remota región de China es también una reputada escritora de novela negra, aunque las suyas se sitúan en Pekín. Participó en el movimiento democrático estudiantil y como os podréis imaginar tuvo que salir de China a toda velocidad. Al igual que Qiu Xiaolong, Diane Wei Liang hace hincapié en su obra en el crimen, la corrupción, la memoria, el capitalismo "a la china" y la vida cotidiana en el Pekín contemporáneo. Pero, en el caso de esta autora, la protagonista de su trilogía negra de Pekín es Mei Wang, una detective privada moderna e independiente que conduce un Mitsubishi rojo y ha escogido a un hombre como secretario. 

La trilogía negra de Pekín se compone de los siguientes libros:

- El ojo de jade (2007).
- Mariposas para los muertos (2008).
- La casa del espíritu dorado (2011).

    En El ojo de jade, Mei Wang investiga la desaparición de un antiguo objeto de jade sustraído de un museo durante la Revolución Cultural. Lo que en un principio parecía un caso sin muchas complicaciones acabará conectado con el mercado negro de arte, la corrupción gubernamental y los traumas históricos ligados a la Revolución Cultural. Mei además descubrirá algunos episodios oscuros ligados a su propia familia que le harán replantearse muchas de sus convicciones.

    En Mariposas para los Muertos, nuestra escritora trata las desigualdades sociales que la modernización china ha generado. Vemos el contraste entre una población urbana privilegiada y los hutongs donde viven los trabajadores procedentes del campo. La prosperidad económica no ha eliminado ni la violencia, ni la precariedad, ni la soledad, ni la explotación. En esta novela Mei Wang tendrá también que enfrentarse con el silencio histórico que envuelve lo sucedido en la plaza de Tiananmen. 

    La casa del espíritu dorado es para mí la novela más interesante de esta trilogía puesto que nos encontramos ante un Pekín post-olímpico, muy rico y corrupto donde las desigualdades aumentan constantemente. En este contexto, una Mei Wang de 33 años, ferozmente independiente, a pesar de las múltiples presiones familiares y sociales, conoce a un abogado que le encarga investigar qué ha pasado con el dinero de una empresa que se dedica a fabricar pastillas que pueden curar, ahí es nada,  los corazones rotos. Al mismo tiempo, Mei tiene que luchar por conservar su agencia de detectives que está en el punto de mira gubernamental. Aquí Mei se verá mezclada con el mundo inmobiliario y las grandes transformaciones urbanas de Pekín. Los antiguos barrios van desapareciendo para dejar sitio a rascacielos, centros comerciales y urbanizaciones de lujo. No sé qué hay de chino en esto porque a mí me suena a gentrificación europea absoluta.

  Los personajes de Chen Cao y Mei Wang representan la China en transformación, atrapada entre la ortodoxia comunista, la modernización capitalista y la tradición. Chen Cao encarna la contradicción del hombre crecido en el sistema pero consciente a través de su trabajo de las fracturas morales que la apertura capitalista entraña. Mei Wang representa la mujer china que busca su sitio en una China más moderna, cosmopolita y consumista.
    

    Y, tras este paseo por la China más negra, recordad que    

PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

    ¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!



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