martes, 16 de junio de 2026

EL TODO Y EL CÍRCULO DE DAVE EGGERS

 


   Dave Eggeers, escritor "troglo" donde los haya protagonizó una sonora polémica cuando decidió no vender por Amazon la edición en tapa dura de El Todo por considerar que esta empresa estaba monopolizando toda la venta de libros atentando contra la supervivencia de las librerías independientes. Esta fue toda una declaración de intenciones y sin duda alguna tanto El círculo como El todo constituyen la visión, bastante pesimista, de lo que Dave Eggers piensa acerca de la tecnología y su imposición en nuestras vidas a través de la vigilancia y la creencia en la ilusión de la transparencia propia de la era digital. 

    El mundo de la tecnología, dirigido por hombres con un fuerte sentido de la peor masculinidad posible, véase Jeff Bezos presumiendo de músculos y su mujer, una auténtica mujer hinchable siliconada hasta límites insospechados o Elon Musk, que no contento con instigar violencia racista a través de su red X es además un misógeno de cuidado que favorece la manosfera y su repugnante visión de las mujeres.

    Laura Bates, una excelente periodista y divulgadora feminista nos mostró ya en su libro Los hombres que odian a las mujeres: incels, artistas de la seducción y otras subculturas misógenas online (2023) cómo los foros de Internet en las diversas plataformas se habían convertido en un foco infeccioso de ataques contra el progreso de las mujeres que estos mastuerzos ven como una amenaza a la tradicional hegemonía masculina. Unos desgraciados que sin embargo consiguen atraer a numerosos hombres que compran un discurso violento, autojustificativo y complaciente con comportamientos vergonzosos. Laura Bates saca nuevo libro en unos días donde analiza el contenido de la IA con respecto a las mujeres de sugestivo título: La nueva era del machismo: cómo la IA y las nuevas tecnologías están reinventando la misoginia.



    En oposición a este panorama, Dave Eggers ha convertido a dos mujeres en protagonistas de nuestros dos libros: Mae Holland en El círculo y Delaney Wells en El todo. Si la primera representa la conversión ideológica a los postulados del algoritmo, la segunda representa la disidencia. 
    
    No podemos decir que no habíamos sido advertidos de lo chunga que podría llegar a ser la tecnología y las personas que en ella trabajan. En Valle inquietante, recuento de su experiencia en Silicon Valley. Anna Wiener decide dejar su puesto, precario y mal pagado de asistente editorial para probar con las start-ups tecnológicas de Silicon Valley. Ahí, empezará a trabajar en esas oficinas disfrazadas de parques temáticos donde se esconden los falsos ideales, las interminables jornadas, el corporativismo alienante y la misoginia endémica. Una crónica extraordinaria aunque muy desasosegante, pre-Chatgpt pero que ya prefiguraba el control de las apps en nuestras vidas y las enormes desigualdades que se avecinaban. 

  

    Otro autor que nos ha dejado claro la catadura moral de estos millonarios tecnológicos es Douglas Rushkoff quien en su extraordinario libro Fantasías escapistas de los milmillonarios tecnológicos (2023) explica cómo la élite de Silicon Valley planea sobrevivir al planeta escapando del lío en que nos habrán metido a todos. No es casualidad que tanto Musk como Bezos estén dándole que te pego al tema del espacio. Si el libro de Rushkoff es cabreante, el de Kelly y Zack Weinersmith Una ciudad en Marte ¿Podemos colonizar el espacio, deberíamos hacerlo y.... realmente lo hemos pensado bien? (2025) es lo más entretenido que he leído últimamente. Con humor, rigor y un afán divulgativo extraordinario, este libro viene a decirnos que lo de Marte está complicado y la tecnología de momento es insuficiente. Un varapalo divertido, iconoclasta y gamberro a la ciencia-ficción y a algunas ambiciones desmesuradas. Muy, muy recomendable. Primero foto de Douglas  Rushkoff y debajo la pareja Wienersmith. 





    La ficción patria también ha hecho sus pinitos en lo referente a la dominación del algoritmo. La novela se llama Inmanencia (2025) y su autor, Víctor Lapuente, nos propone una sociedad futura donde la vida, las decisiones y el destino de los ciudadanos son controlados por la inteligencia artificial. Esta novela está escrita con gracia porque mezcla un misterio medieval, el inevitable Santo Grial con una intriga política y tecnológica situada en 2086. Está bien y plantea de manera acertada y rigurosa pero sin ser demasiado moralista cómo la sumisión al algoritmo tiene consecuencias nefastas. 


    La imposición del algoritmo es también un motivo de gran preocupación para la politóloga de la Universidad de Harvard Shoshana Zuboff quien en su libro La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder (2020) plantea cómo las empresas tecnológicas han creado un nuevo modelo económico basado en la extracción masiva de datos personales para predecir y modificar el comportamiento humano con el fin de influir en el consumo. Como dice Harari en su ya canónico libro Sapiens, a cambio de divertidos vídeos de gatitos, dejamos que nuestros datos se conviertan en el alimento de las grandes plataformas tecnológicas. Resumiendo, nos hemos convertido en productos. Zuboff indica que esta captación de datos se hace a través de nuestra navegación en las páginas web, las redes sociales o las compras que luego permiten ver nuestros hábitos de consumo.  No hay más que comprobar como Amazon envía correos recurrentes donde nos ofrece los productos que hemos mirado un día o unos minutos antes. Estamos pues ante una publicidad personalizada que puede inducirnos, aún sin nosotros quererlo, a comprar de acuerdo con lo propuesto por el algoritmo que para colmo seguro que nos gusta. Estamos en un 1984 que no necesita ningún tipo de represión porque nos sometemos al escrutinio del Big Brother de las plataformas. Por ejemplo, Mae Holland en El círculo va convenciéndose de que la privacidad es algo negativo. Por no hablar de la sorpresa de Delaney Wells al comprobar que por mucho que las diferentes apps atenten contra derechos fundamentales como oír conversaciones privadas en el ámbito doméstico, los usuarios las perciben como buenas y eficientes, sea por la comodidad en el consumo que implican, sea porque las consideran beneficiosas para la seguridad. 
    Zuboff en su excelente, aunque algo denso libro, detecta los riesgos más evidentes como son el debilitamiento de la privacidad, la creencia en que los algoritmos son idóneos para la cohesión social y, por lo tanto, estos algoritmos a quienes se da patente de corso pueden acabar debilitando la propia democracia al sustituirla por la sumisión a las plataformas tecnológicas que por supuesto dictaminarán aquello que más beneficie sus intereses.
    No es difícil ver en la Dra. Argawal un remedo de la propia Shoshana Zuboff. De momento, Zuboff sigue batallando contra la omnipresencia del algoritmo en nuestras vidas.


    Yanis Varoufakis, el que fuera rompedor ministro de finanzas griego durante unos años muy difíciles para Grecia que fue maltratada sin piedad por la Unión Europea y de la que salió un libro que recomiendo muchísimo para comprender los entresijos de una Unión Europea nefasta en lo económico: Comportarse como adultos: mi batalla contra el Establishment europeo (2017)de la que por cierto hay película del director Costa-Gavras (2019) titulada "Comportarse como adultos" que me gustó bastante. Os dejo trailer aquí debajo.

Comportarse como adultos

    Yanis Varoufakis, a raíz de su cese como Ministro de Finanzas y de la bajada de pantalones de Syriza, fundó un partido, Diem25 que de momento no ha logrado cuajar en el mapa político europeo en mi opinión por la omnipresencia de este hombre de brillantísima inteligencia. Veleidades políticas aparte, Varoufakis es una de las mentes más lúcidas del momento y buena prueba de ello es un libro extraordinario: Tecnofeudalismo: el sigiloso sucesor del capitalismo (2024). Su tesis, aunque no totalmente original, antes que él este tema lo trató el filósofo francés Cédric Durand, Varoufakis ha sabido desarrollarlo de una manera muy atractiva y comprensible. 

    Así, Varoufakis nos muestra en este libro que el capitalismo tradicional ha muerto ya que el beneficio que se obtenía mediante la producción y venta de bienes y servicios ya no existe porque las plataformas tecnológicas han acabado con la competencia. Ellas fijan las reglas y se convierten en una especie de señores feudales porque en vez de poseer la tierra poseen la infraestructura digital y de ahí que los usuarios y empresas, como antes los campesinos, dependen de ellas para simplemente existir. Por otra parte estas empresas, tales como Amazon, Google, Meta, Apple o Microsoft, no producen riqueza sino que obtienen renta. Cómo: por ejemplo Amazon cobra por acceder a su plataforma. Así, toda su política de devoluciones gratis sin apenas explicaciones por parte del usuario es el fruto de esa especie de peaje que debe pagar cualquier empresa que quiera aparecer en sus páginas. Y todas las empresas quieren aparecer porque aparecer por ejemplo como primera opción en esta plataforma de compra marca la diferencia en las ventas.

    A esta transacción comercial Varoufakis la denomina "capital en la nube" porque se construye con plataformas, algoritmos, bases de datos, inteligencia artificial y toda una serie de infraestructuras digitales. No se fabrica, se poseen redes digitales. 
    Además de eso, somos los propios usuarios quienes hacemos un trabajo gratuito para estas plataformas, por ejemplo cuando publicamos en redes sociales, dejamos reseñas, subimos fotografías o generamos contenido. 
    Con lo cual, la competencia queda muy acotada porque todo queda en manos de unas cuantas plataformas digitales. Las consecuencias políticas son una concentración de riqueza brutal en muy pocas manos (véase la fortuna de Elon Musk), y las desigualdades extremas acarrean un debilitamiento de la democracia. Por otra parte, la dependencia tecnológica que es brutal hoy en día implica una pérdida de autonomía individual lo que favorece estructuras de vigilancia y control.

    Dave Eggers ilustra a la perfección los conceptos de "capitalismo de vigilancia" y de "tecnofeudalismo".  Por ejemplo, Mae Holland en El círculo cree que la tecnología es un vector de progreso; Delaney Wells en El todo considera que la plataforma se ha convertido en una institución demasiado poderosa. Mae acepta que la vigilancia es buena, mientras que Delaney la combate. Finalmente, Mae acaba integrándose completamente en la empresa mientras que Delaney comprende con horror que la sociedad acata voluntariamente la dominación digital en aras de la comodidad y la seguridad.     


    Una vuelta de tuerca más la da el activista Gary Doctorw en su libro Mierdificación: Qué hacer ante la apropiación de Internet por las grandes tecnológicas (2026). Esta mierdificación es el proceso por el cual las plataformas digitales van degradando las opciones de los consumidores. ¿Cómo lo hacen?

    En un principio, las plataformas funcionan de maravilla, política de envío y devolución gratuitos, una experiencia cómoda gracias a un servicio a domicilio impecable y una gran facilidad en el uso y en el pago  cuando Amazon por ejemplo priorizaba precios bajos y el servicio al cliente. Pero, una vez que las plataformas han conquistado al consumidor, nos bombardean de anuncios, surgen algoritmos especialmente diseñados para captar la atención constantemente y hay un menor control del usuario. Porqué? Porque la plataforma trabaja únicamente para los anunciantes y los potenciales inversores. Y, como estamos ante un capitalismo sin frenos, la empresa intenta extraer el mayor beneficio posible con lo cual la experiencia del usuario sufre una merma y ahí aparece la mierdificación. 
    ¿Se puede luchar contra esto? Pues según Doctorow la cosa está cruda. Primero porque cuando una plataforma domina el mercado es muy difícil abandonarla. Amazon sigue ofreciéndonos comodidad,  servicio a domicilio, una política de devolución cero complicada y es que además ahí están los libros en idiomas extranjeros que tardan días en llegar a las librerías y a las que nos debemos desplazar.
    ¿Cómo vamos a dejar Facebook si ahí tenemos nuestros amigos? ¿Y a dónde nos vamos? Es decir, las plataformas juegan con las dificultades para cambiar nuestras costumbres. 
    Sin embargo, el peor problema según Doctorow es que el poder de las tecnológicas hacen que sean ellas las que dicten las reglas del juego. Lo que nos viene a decir este autor es que los grandes señores feudales tecnológicos acaban por no tener que agradar a nadie y por lo tanto dictan sus propias reglas a los consumidores a los que tienen en sus manos. 
    Si lo trasladamos a los libros de Eggers en El círculo, por ejemplo, prometen transparencia, conexión y democracia pero acaban vigilando, uniformizando y controlando férreamente. En El todo ni siquiera se plantea la transparencia porque ya no existe. Cada vez que hay una nueva innovación esta solo sirve para reducir la libertad individual y controlar el comportamiento a través de la única acción de una pantalla. Por ejemplo Para + Mira que propone viajar por el mundo mediante una pantalla para no contaminar. Si Mae Holland lo ve como un progreso, Delaney Wells lo ve como un apocalipsis. 

    

    A todo esto le podemos añadir lo que los historiadores Quinn Slobodian y Ben Tarnoff han denominado el muskismo en su libro Muskismo: Elon Musk y la nueva era posliberal de reciente publicación. Para estos dos autores el muskismo no es Elon Musk sino un nuevo régimen político, económico y tecnológico. 
    ¿En qué consiste el muskismo? Pues básicamente en construir una sociedad basada en infraestructuras tecnológicas privadas, con una concentración extrema de riqueza en muy pocas manos, y la fusión entre empresas tecnológicas y la estructura del Estado tradicional. 
    ¿En qué deriva este delirio? La tecnología domina toda la sociedad, se privatizan las funciones públicas, se crea la tecnoseguridad a través de satélites, IA, robótica, etc... Esta situación no aporta progreso ideológico sino que se favorecen las actitudes reaccionarias dividiendo el mundo en jerarquías sociales programadas. ¿Quién gobierna?: El empresario rodeado por expertos tecnológicos que resetearán el mundo según sus necesidades. 
    En El todo el muskismo ya está presente, por ejemplo en la absorción de la disidencia, cuando la plataforma ya no solo domina el consumo sino que asume funciones propias del Estado como por ejemplo la aplicación Atyende.

    
    Y a todo este embrollo se le ha sumado la Inteligencia Artificial con Chatgpt, Gemini, etc.... Ahora mismo se están dando casos no solo de copiadas integrales de lo que diga Chatgpt sino que los trabajos universitarios ya no tienen sentido cuando la inteligencia artificial lo puede hacer por ti. Ni qué decir tiene que esto es una dejación de nuestra capacidad de pensar, desarrollar sentido crítico por no hablar de aquellos que dejan en manos de Chatgpt la toma de decisiones personales. Eso sí hay una versión gratis que da un mínimo y la versión de pago que se lo curra más. 

    Lo que propone Dave Eggers en sus dos libros no es solo totalmente plausible sino que además coincide con lo que está ocurriendo en este momento. 

Que por este Aula de Lectura no se diga que no nos hemos enterado de la movida....

    El cine también ha transitado por el algoritmo y lo ha hecho muy bien. Desde la película "Her" de 2013 dirigida por Spike Jonze en la que Theodore, interpretado por Joaquin Phoenix se enamoraba de Samantha, el nuevo sistema operativo que le servía para escribir las cartas a terceros y cuya voz ponía Scarlett Johansson, el cine ha explorado de manera muy acertada los riesgos de la dominación del algoritmo. "Ex machina" (2014) dirigida por Alex Garland donde directamente se apunta al nacimiento de una nueva especie surgida de la inteligencia artificial o la película "A. I." (2001) dirigida por Steven Spielberg y que pone sobre la mesa la posibilidad de programar a robots para tener sentimientos. Tres películas que fuera de efectismos más o menos espectaculares plantean qué giro puede dar la vida tal y como la conocemos. Os dejo el trailer de las tres porque me han gustado mucho.




    Pero si hay una película que en mi opinión refleja todas las cuestiones en general problemáticas que una utilización indebida de la IA puede acarrear es, sin duda "Minority Report" (2002) dirigida por Steven Spielberg con su brío habitual y protagonizada por un muy solvente Tom Cruise a la que le dan una magnífica réplica Colin Farrell y el legendario Max von Sydow. Basada como no podía ser de otro modo en una historia de Philip K. Dick. Por cierto, no os perdáis la maravillosa biografía de este autor escrita por Emmanuel Carrère: Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos. Un viaje en la mente de Philip K. Dick (2019)Una biografía extraordinaria de uno de los popes, junto con Isaac Asimov de la ciencia-ficción en una época de gran efervescencia intelectual. 


 

    Volviendo a "Minority Report", la acción se sitúa en 2054, la policía utiliza una técnica basada en algoritmos y en los "precogs" para detener a los asesinos antes de que cometan un crimen. Los "precogs" son tres seres psíquicos de extremada sensibilidad cuya capacidad de predicción es totalmente efectiva. No os voy a contar la trama pero sí podemos poner esta película en relación con El círculo y El Todo. Pero antes trailer para abrir boca:


En "Minority Report" la utopía de la seguridad absoluta parece funcionar. Ya no existe el crimen. Aunque Spielberg plantea casi desde el inicio de la película la pregunta fundamental: ¿puede una sociedad ser totalmente segura sin sacrificar la libertad? El problema aparece cuando John Anderton, el jefe de Precrime es acusado de un asesinato que podría cometer. A todo esto se añade una variante y es que Anderton es un ferviente defensor del sistema PreCrime ya que su hijo desapareció sin dejar rastro según parece secuestrado por un individuo. ¿Es inevitable que John Anderton cometa un crimen, aunque tenga que ver con su pérdida? Es toda la cuestión del libre albedrío, idea clave en la historia del pensamiento occidental. Al mismo tiempo que esto sucede, el tema de los "precogs" y su supuesta infalibilidad empieza a resquebrajarse ya que se descubre la existencia de "informes minoritarios", de ahí el título de la película que podrían poner en entredicho todo el sistema. 
    Por supuesto esta película es también una crítica al determinismo tecnológico y anticipa muchos de los debates actuales sobre algoritmos predictivos, inteligencia artificial o los sistemas automatizados de toma de decisiones. Esta última cuestión es de capital importancia porque ¿las conclusiones a las que llegan estos sistemas pueden tener valor jurídico? ¿Puede un preso ser mantenido en prisión porque el algoritmo determine que puede reincidir aunque cumpla todos los requisitos establecidos por la ley para ser liberado?
En Minority Report la sociedad está vigilada permanentemente a través de escáneres oculares. Por ejemplo cuando John Anderton entra en un gran almacén, se le ofrece una publicidad personalizada de acuerdo con sus compras o sus posibles compras. Este hecho que requiere nada más y nada menos que reconocimiento facial, geolocalización y recopilación de los datos personales se percibe como un hecho normal y cotidiano. 
Desde un punto de vista jurídico ni qué decir tiene que la película es una vulneración total y absoluta del Estado de Derecho. Cierto es que las vulneraciones que enumeraré seguidamente están siendo refrendadas por un montón de gobernantes y en alguna ocasión jueces pero en principio un Estado de Derecho debe respetar la presunción de inocencia y el derecho a un juicio justo. 
En "Minority Report" los detenidos son castigados por algo que todavía no han hecho. ¿Puede castigarse el pensamiento o nuestro cerebro sigue siendo el último reducto de nuestra libertad? El Derecho, hasta nueva orden, solo puede sancionar hechos, no posibilidades. 
En cualquier caso es una película que nos interpela puesto que la tecnología va ocupando cada vez más espacios en nuestra vida cotidiana que autorizamos e incluso impulsamos. De nosotros depende que sea un instrumento de progreso o de opresión.

    Y en esta última entrada del curso, os pido que no olvidéis que 

PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

    ¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!



jueves, 21 de mayo de 2026

Muerte de una heroína roja de Qiu Xiaolong

 


    En esta ocasión vamos a transitar por una novela negra que retrata la China contemporánea a través de un escritor nacido en Shanghai en 1953 pero nacionalizado norteamericano: Qiu Xiaolong. Lo haremos a través de su primera novela: Muerte de una heroína roja, publicada en el año 2000.

    Las novelas de Qiu Xiaolong se ajustan a una de las características de la novela negra y es la de un territorio específico: Shanghai, la capital china de los negocios y por tanto símbolo del exorbitante crecimiento económico de China, consecuencia del paso del férreo comunismo de Mao al sistema capitalista controlado por el Estado, denominado "Socialismo de mercado" desarrollado por Den Xiaoping a partir de la década de 1980. Así, podríamos decir que en medio siglo escaso, China ha pasado de ser un país en vías de desarrollo a convertirse en una primera potencia mundial. Esto ha transformado por completo la sociedad china, especialmente en las grandes ciudades. Qiu Xiaolong se ha convertido en el cronista de la vida cotidiana en la nueva China y qué mejor herramienta para mostrarnos esto que un buen crimen, que atención, hunde muchas veces sus causas en la temible Revolución Cultural. 

  Permitidme mostraros una fotografía de la Shanghai de 1990 y la de 2024 donde se puede apreciar muy bien el brutal crecimiento de esta ciudad. Una muestra del capitalismo controlado a la china: "Un país, dos sistemas".

                                              

    Si queréis conocer una época negrísima de la historia reciente de China, es imprescindible la lectura de la autobiografía Cisnes Salvajes (2004) escrita por Jung Chang seguida de Vuelan los cisnes salvajes (2026). Cisnes salvajes fue un acontecimiento literario de primera magnitud ya que retrataba la historia real de tres generaciones de mujeres chinas con especial énfasis en los desastres de la Revolución cultural. El propio Partido Comunista chino reconoció que la Revolución Cultural había sido un gran error y, de hecho, aunque no es un tema cómodo, algunos autores se atreven a incluir este período histórico en sus novelas. 

    Y aquí quiero mencionar a un extraordinario autor chino de ciencia-ficción, Liu Cixin quien en su Trilogía de los Tres Cuerpos (2023) compuesta por El problema de los tres cuerpos, El bosque oscuro y El Fin de la Muerte hace un repaso bastante crítico por el retraso científico y cultural que supuso esta volada de Mao Zedong. Se sea o no aficionado/a la ciencia-ficción esta trilogía es alucinante de buena.

   

 La serie de Netflix occidentaliza esta ficción y la convierte en un lujosísimo videojuego que empequeñece la obra original. Os dejo el trailer. 


    Sobre la Revolución Cultural, un autor excelente que conocemos bien, Juan Gabriel Vásquez, ha retratado de una manera muy gráfica este momento histórico en el extraordinario libro Volver la vista atrás (2021). En esta obra, el cineasta Sergio Cabrera contaba a través de las palabras de Vásquez su infancia en la China maoísta en el momento de la Revolución Cultural donde fueron llevados por sus padres y luego dejados ahí. Desde luego que si hay alguien que ha sobrevivido a su infancia es, sin duda este cineasta colombiano cuya vida, a pesar de su relativa juventud, recorre alguno de los grandes acontecimientos del siglo XX. 

  

    Balzac y la joven costurera china (2014) de Dai Sijie es una hermosa novela que narra el proceso de "reeducación" implantado por Mao Zedong de dos adolescentes chinos enviados a una aldea perdida cerca de la frontera con el Tíbet en unas condiciones espantosas. En medio del horror aparecerá una maleta clandestina de otro reeducado repleta de obras maestras de la literatura occidental tales como Balzac, Dumas o Stendhal. Con la lectura de estos canónicos, estos adolescentes descubrirán un mundo de sentimientos expresados de una manera desconocida que, además de aliviar sus penurias anímicas, les permitirá conquistar a la joven costurera del título. Un libro delicado aunque triste y sobre todo un homenaje al poder de la literatura como instrumento para trascender el horror cotidiano. Hay película y es muy bonita. Trailer aquí debajo. 



  
    El personaje protagonista de las novelas de Qiu Xiaolong es el Inspector Jefe Chen Cao, un poeta, un intelectual atrapado dentro de un sistema complejo donde ocurren crímenes nuevos que tienen que ver con motivos económicos pero también pasionales como le ocurre a la difunta Guan Hongying. Además, Chen debe lidiar con la complicada burocracia fuertemente controlada por el Partido Comunista chino, lo cual limita extraordinariamente la acción de Chen. El asesinato de esta joven, icono político y símbolo revolucionario, ahogada en un canal de las afueras de Shanghai obligará a Chen y a Yu, su ayudante, a afrontar las contradicciones sociales y morales de una China en plena transición. 

    Es interesante señalar que Muerte de una heroína roja transcurre en 1990, un año después de la masacre de la plaza de Tiananmen donde estudiantes y obreros chinos pedían una apertura que fuese también política y no solo económica. Tanques y soldados abrieron fuego causando numerosas muertes, aunque la cifra exacta no es conocida debido a la férrea censura de Pekín. Un momento simbólico y casi diría que icónico de esta matanza fue la de el "Tank Man", un hombre solo poniéndose frente a un tanque, convirtiéndose en la imagen global de la resistencia. Esta foto es ya historia del siglo XX. 


    No es la primera vez en la historia de la novela negra que nos encontramos con un detective poeta. Ahí tenemos a Adam Dalgliesh, inolvidable personaje de las novelas de P. D. James. Dalgliesh es un poeta laureado además de comandante en Scotland Yard. Aunque las novelas de P. D. James se adscriben mejor a la novela policíaca ya que apenas retratan rasgos de la sociedad en la que ocurren los crímenes, Dalgliesh conoció en su momento un gran éxito por ser un policía solitario e introvertido pero dotado de gran empatía, un preludio de los Wallander, Jaritos, Erlendur, Varg Veum..... 


    Y no podemos olvidar tampoco a Mario Conde, el detective de las novelas de Leonardo Padura, otro letraherido que ansía escribir novelas y para quien la literatura es el motor que mantiene su esperanza en la desesperada Cuba de los años 90 y hasta hoy.


   Henning Mankell escribió una novela situada entre Suecia y China titulada El chino (2007) donde, además de conocer en detalle a los HCS (Hijos de Cuadros Superiores), nos brindaba la historia de la explotación de millares de chinos durante la construcción del ferrocarril de los Estados Unidos en el siglo XIX. Aunque Mankell dejó de lado por esta vez al gran comisario Wallander, Birgitta Roslin, la jueza que va a descubrir una venganza monitorizada desde el Pekín de Deng Xiaoping, es también un personaje interesantísimo. Brillantes descripciones del Pekín desarrollista y una trama que mantiene al lector en vilo. Muy, pero que muy recomendable. 
 Henning Mankell y su inolvidable comisario Kurt Wallander, el único policía, que yo recuerde, a quien su autor retira, aquejado de Alzheimer en la magnífica y última novela de la saga Wallander El hombre inquieto (2009).  Recomiendo la lectura de toda la serie porque, además de mostrarnos una Suecia totalmente alejada del cliché de país perfecto, Kurt Wallander es para mí el personaje de policía más logrado de todos los que he leído. 


     Qiu Xiaolong ha escrito hasta la fecha once novelas protagonizadas por el Inspector Jefe Chen Cao. Tenemos la suerte de que la mayoría están traducidas y publicadas por la editorial Tusquets y es que la recientemente fallecida Beatriz de Moura tenía un instinto infalible para detectar los buenos autores y las buenas novelas. Suyo es también el mérito de haber publicado a Leonardo Padura, a Henning Mankell, a Petros Markaris o la novela Soldados de Salamina (2001) de Javier Cercas que inauguraría una nueva mirada literaria sobre la Guerra Civil española. Sirva este pequeño inciso como homenaje a una gran editora


    Podríamos dividir la obra de Qiu Xiaolong en grandes ejes temáticos que muestran la evolución personal y profesional de Chen Cao con algunos altibajos, a la par que la de la China contemporánea. Así, Muerte de una heroína roja y Visado para Shanghai (2007) están muy claramente ambientadas en la transición del maoísmo hacia el capitalismo. En estas dos novelas vemos cómo existe un lenguaje formalmente ideológico directamente impuesto por el Partido Comunista chino con valores tales como el sacrificio, la moral revolucionaria, la colectividad y la disciplina mientras que la realidad habla de dinero, conexiones, consumo, prestigio y ambición individual. Es decir, una revolución únicamente retórica.

    Las novelas El Caso Mao (2011) y El enigma de China (2014) ya se adentran de manera clara en el proceloso mundo de la corrupción donde esta ya no aparece como una excepción sino que se ha convertido en un elemento estructural. Aquí, la vieja dicotomía marxista de poder económico es poder político se convierte en axioma. De ahí que nuestro detective poeta tiene que moverse entre la verdad oficial y la real, además de ver coartadas sus pesquisas en cuanto la investigación toca a cargos del Partido o a millonarios con trapos sucios. En la primera novela, Chen debe intentar que un documento íntimo que compromete la moralidad de Mao Zedong pueda salir a la luz. La segunda plantea la férrea censura que el gobierno chino ejerce sobre el acceso a Internet de sus ciudadanos así como la vigilancia a la que están sometidos. Todo esto con fondo de tensión política constante.

    En Seda Roja (2010) y Cuando el rojo es negro (2010), nuestro autor nos adentra en los laberintos de la memoria, la Revolución Cultural y los fantasmas del pasado que en forma de crimen surgen en una  China contemporánea que ha olvidado algunos episodios de su Historia más reciente. Así, vamos a descubrir el insaciable apetito sexual de Mao Zedong y sus gustos por bailarinas que pagarán un precio muy alto por ser objeto de los favores del líder. Un asesino en serie se encargará de vengarlas muchos años después. 
    Los altibajos de Chen Cao como policía se ven muy claramente en Cuando el rojo es negro ya que en este libro nuestro inspector ha sido apartado del cuerpo de policía reconvertido en el asesor de un millonario hombre de negocios que quiere construir un gran complejo residencial a la manera de la Shanghai de los años 30. Pero el asesinato de una escritora polémica por sus críticas a los gobernantes provocará la vuelta de Chen a la policía. En estas dos novelas entendemos perfectamente cómo el silencio histórico no ha reparado injusticias pasadas que ni siquiera el crecimiento económico ha podido eliminar de la memoria colectiva.

    El dragón de Shanghai (2017) y El crimen del lago (2017) son quizás las novelas protagonizadas por Chen Cao más críticas con la China actual en dos aspectos: la extrema modernización y su coste humano y ecológico. En El dragón de Shanghai, Chen Cao sigue con sus dificultades en el cuerpo de policía que directamente le ha apartado de todos los casos "sensibles", lo que le obliga a irse fuera de la ciudad. Y es en estas áreas rurales donde la voracidad por maximizar los recursos naturales y la ambición de los aspirantes a millonarios han aportado destrucción de paisajes, cambios brutales en los modos de vida y un éxodo rural que precariza la vida de los campesinos en unos arrabales infectos alrededor de las grandes ciudades. A este panorama se añadirá el "revivalismo" comunista de un alto cargo y su esposa que ven en la recuperación de las consignas comunistas una oportunidad para forrarse. El crimen del lago  apela directamente a la destrucción de ecosistemas naturales y a la degradación ecológica de una China desatada hacia un desarrollo sin control. 
 
    En estas dos novelas, percibimos un cierto agotamiento moral de Chen Cao cada vez más desencantado en cuanto a la utilidad de su trabajo. Las élites comunistas ya viven como élites capitalistas con todo el confort material y los privilegios políticos que el dinero puede comprar, incluida su total impunidad.

    Las novelas de Qiu Xiaolong son apasionantes. Toca todos los temas y el desarrollo de la trama es simplemente extraordinario. Nuestro autor sigue la tradición de la novela negra al pie de la letra por ejemplo en un tropo muy habitual como es la gastronomía. Leer una novela de Qiu Xiaolong es una inmersión en la extraordinaria variedad gastronómica china. Nada que ver con los rollitos de primavera o el arroz tres delicias, es una auténtica incursión por una elaboración y una combinación de sabores y texturas que hasta la lectura de Xiaolong eran desconocidas para mí. Me gusta muchísimo además cómo nos muestra una cocina popular y una cocina más sofisticada. No hace falta recordar lo gourmets que son Mario Conde, Carvalho o Kostas Jaritos por mencionar algunos de nuestros héroes negros más conocidos.

 

    Michael Wood, prestigiosísimo historiador y Profesor de la Universidad de Manchester, es uno de esos eruditos británicos que son además grandes divulgadores. Su Historia de China: El retrato de una de las grandes civilizaciones de la Historia (2023) es un paseo maravilloso por un país con una cultura milenaria potentísima. Desde la prehistoria hasta Xi Jinping, es un libro indispensable no solo para lectores interesados en China sino para todas las personas curiosas. Una delicia de lectura y una obra erudita, rigurosa pero nada cargante. Tiene otro libro traducido al español: En busca de la Guerra de Troya que es una maravilla. Con aires de novela negra, Wood nos sumerge en los secretos y las anécdotas más desconocidas de esta guerra mítica. No contento con eso, este gran historiador ha realizado documentales excelentes sobre la historia de Inglaterra, de la India, de Shakespeare (este último documental es de lo mejor). Un ejemplo para mí de rigor y amenidad sin pretensiones. Me encanta y con permiso de Siri Hustvedt (mi mujer ideal) quiero ser como él!!!!



    La escritora Diane Wei Liang nacida en Pekín en 1966 y que pasó parte de su niñez en un campo de trabajo en una remota región de China es también una reputada escritora de novela negra, aunque las suyas se sitúan en Pekín. Participó en el movimiento democrático estudiantil y como os podréis imaginar tuvo que salir de China a toda velocidad. Al igual que Qiu Xiaolong, Diane Wei Liang hace hincapié en su obra en el crimen, la corrupción, la memoria, el capitalismo "a la china" y la vida cotidiana en el Pekín contemporáneo. Pero, en el caso de esta autora, la protagonista de su trilogía negra de Pekín es Mei Wang, una detective privada moderna e independiente que conduce un Mitsubishi rojo y ha escogido a un hombre como secretario. 

La trilogía negra de Pekín se compone de los siguientes libros:

- El ojo de jade (2007).
- Mariposas para los muertos (2008).
- La casa del espíritu dorado (2011).

    En El ojo de jade, Mei Wang investiga la desaparición de un antiguo objeto de jade sustraído de un museo durante la Revolución Cultural. Lo que en un principio parecía un caso sin muchas complicaciones acabará conectado con el mercado negro de arte, la corrupción gubernamental y los traumas históricos ligados a la Revolución Cultural. Mei además, descubrirá algunos episodios oscuros ligados a su propia familia que le harán replantearse muchas de sus convicciones.

    En Mariposas para los Muertos, nuestra escritora trata las desigualdades sociales que la modernización china ha generado. Vemos el contraste entre una población urbana privilegiada y los hutongs donde viven los trabajadores procedentes del campo. La prosperidad económica no ha eliminado ni la violencia, ni la precariedad, ni la soledad, ni la explotación. En esta novela Mei Wang tendrá también que enfrentarse con el silencio histórico que envuelve lo sucedido en la plaza de Tiananmen. 

    La casa del espíritu dorado es para mí la novela más interesante de esta trilogía puesto que nos encontramos ante un Pekín post-olímpico, muy rico y corrupto donde las desigualdades aumentan constantemente. En este contexto, una Mei Wang de 33 años, ferozmente independiente, a pesar de las múltiples presiones familiares y sociales, conoce a un abogado que le encarga investigar qué ha pasado con el dinero de una empresa que se dedica a fabricar pastillas que pueden curar, ahí es nada,  los corazones rotos. Al mismo tiempo, Mei tiene que luchar por conservar su agencia de detectives que está en el punto de mira gubernamental. Aquí, nuestra detective se verá mezclada con el mundo inmobiliario y las grandes transformaciones urbanas de Pekín. Los antiguos barrios van desapareciendo para dejar sitio a rascacielos, centros comerciales y urbanizaciones de lujo. No sé qué hay de chino en esto porque a mí me suena a gentrificación europea absoluta.

  Los personajes de Chen Cao y Mei Wang representan la China en transformación, atrapada entre la ortodoxia comunista, la modernización capitalista y la tradición. Chen Cao encarna la contradicción del hombre crecido en el sistema pero consciente a través de su trabajo de las fracturas morales que la apertura capitalista entraña. Mei Wang representa la mujer china que busca su sitio en una China más moderna, cosmopolita y consumista.
    

    Y, tras este paseo por la China más negra, recordad que    

PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

    ¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!



lunes, 4 de mayo de 2026

EL CUENTO DE LA CRIADA DE MARGARET ATWOOD (LOS TESTAMENTOS DE MARGARET ATWOOD)

 


    En nuestra próxima sesión, comentaremos y analizaremos El cuento de la criada, el ya mítico libro de Margaret Atwood junto a Los testamentos, su segunda parte. Este último libro fue casi una imposición de los lectores de nuestra autora que no podían conformarse con las incógnitas que dejara El cuento de la criada. El final abierto de este provocó cierta inquietud que Margaret decidió apaciguar con la publicación de una segunda novela que venía a resolver algunas de estas cuestiones.
    Al mismo tiempo, ambos libros se beneficiaron de la aparición de la serie "El cuento de la criada", adaptación libérrima, sobre todo a partir de la segunda temporada de la obra homónima que ahora se ha visto refrendada con el estreno de la serie "Los testamentos". La serie de "El cuento de la criada" me ha gustado muchísimo. Sus guionistas han sabido sacarle partido a una obra que, aunque publicada en 1985, sigue desgraciadamente vigente. Os dejo trailer de ambas por si os animáis, la primera tiene seis temporadas y la segunda una. 



    Margaret Atwood quiso ya en su momento denunciar las políticas lesivas que la Administración de Ronald Reagan había implementado en forma de reducción de ayudas a mujeres maltratadas, madres solteras y también sobre los derechos reproductivos de las mujeres. Por si fuera poco la Administración Reagan también abrió la puerta a esa derecha religiosa ultraconservadora, fanática y fundamentalista que ha desembarcado en la Casa Blanca para quedarse.
    Si queréis conocer las raíces de este desembarco fundamentalista que sin duda afecta y cómo a los derechos de las mujeres en Estados Unidos, tres libros indispensables:

- La familia: Las raíces invisibles del fundamentalismo en Estados Unidos (2025) de Jeff Sharlet. En este libro Sharlet analiza la lenta penetración de esta vanguardia fundamentalista en las esferas del poder político norteamericano. Así, son los ideólogos y organizadores del Desayuno Nacional de Oración, un evento anual originado en 1935 que reúne en Washington D. C a líderes políticos y religiosos junto a empresarios para orar por la unidad nacional compartido por demócratas y republicanos. 

    


    El libro es un poco denso porque, aunque explicado de manera asequible, hace referencia a muchos políticos totalmente desconocidos aquí por lo que a veces la lectura es un poco farragosa. No obstante, lo que cuenta Sharlet es helador y muestra un país a la deriva controlado por fuerzas muy oscuras cuya única religión es alcanzar el poder y ejercerlo como una auténtica teocracia. ¿Nos suena Gilead?

    Aunque recomiendo leer el libro, Netflix tiene un documental basado en el mismo. Os dejo la presentación del documental porque es ya muy revelador de lo que vamos a ver.


    El segundo libro tiene el expresivo título de Jesús y John Wayne: Cómo los evangélicos blancos corrompieron una fe y fracturaron una nación (2022) escrito por Kristin Kobes du Mez, una autora de confesión cristiana horrorizada ante la perversión del mensaje evangélico. En este libro se nos narra cómo el evangelismo estadounidense está permeando la cultura popular gracias a su formidable emporio mediático que incluye estaciones de radio, televisiones, productoras cinematográficas y todo un despliegue de artistas cristianos dispuestos a predicar la palabra de Dios. Pero además de eso, esta lúcida historiadora nos muestra cómo este mensaje evangélico está repleto de hombres musculosos, guerreros míticos y soldados rudos, hombres como por ejemplo Mel Gibson, quien se ha prestado a todo esta impresentable parafernalia. Y es que el Jesús de paz y amor que ha sido la representación habitual de este revolucionario, para los evangélicos es algo así como un Rambo sediento de cargarse a todos los impíos, inmigrantes, comunistas y demás ralea que pueblan un mundo en blanco y negro.

    El tercer libro se titula La resaca: Escenas de una guerra civil parsimoniosa (2026) también escrito por   Jeff Sharlet en donde este periodista de investigación muestra cómo los grupos evangélicos han endurecido su discurso hasta convertirlo en prácticamente un llamamiento a la Guerra Santa, además de reavivar la soflama de las teorías conspiranoicas junto a un auge del fascismo puro y duro, socavando la democracia y las instituciones del Estado. 

     

  

    Estos tres libros ayudan muy bien a comprender porqué Gilead no está tan lejos. 
    No quisiera dejar de dar las gracias a la editorial Capitán Swing que sigue trayéndonos libros estimulantes y de calidad en su gran mayoría provenientes de Estados Unidos que, aunque totalmente en crisis, sigue siendo un país de grandes y lúcidos pensadores. 

    La República de Gilead es para nosotros sinónimo del horror absoluto, su origen bíblico es el de una región montañosa en la actual Jordania que se menciona mucho en el Génesis como tierra de riqueza.  Y Gilead es el título de una hermosísima novela de la escritora norteamericana Marilynne Robinson que, en forma de novela epistolar, mezclando diario y memoria, narra la vida de John Ames, un pastor congregacionalista que, a sus setenta y seis años,  quiere dejar testimonio de su vida a su hijo de siete años. Esta novela, publicada en 2004, generó gran controversia por el retrato de John Ames, un hombre cuya fe en Dios no excluye el amor a las mujeres, el disfrute del sexo y la empatía y comprensión hacia sus feligreses. Todo lo opuesto a los integrantes de organizaciones como "La familia". Marylinne Robinson, que recibió la Medalla Nacional de Humanidades de manos de Barack Obama siempre ha luchado contra el puritanismo restrictivo imperante en gran parte de los Estados Unidos para reivindicarlo como una parte integrante de una espiritualidad en armonía con la Naturaleza y con los propios deseos del ser humano. De momento, como os podréis imaginar, Robinson va perdiendo la batalla.
    Los libros de Marylinne Robinson son luminosos, nada proselitistas, y creáis o no, la lectura de Robinson es siempre grata y transformadora hacia lo mejor de uno mismo. Gilead es la primera parte de una tetralogía que continúa con En casa (2008), Lila (2014) y Jack (2020). Todos primorosamente editados en Galaxia Gutenberg. Valen muchísimo la pena. 

   

    Joyce Carol Oates ya nos ofreció un buen retrato de estos fanáticos religiosos en su obra maestra Un libro de mártires americanos (2017) donde se plantean temas tan candentes como el aborto o la pena de muerte en una América profunda y prácticamente medieval donde las clínicas abortivas son vistas como emisarias del Diablo. El libro sigue la historia de Luther Dunphy que, imbuido por una misión divina dispara y mata a un médico abortista Augustus Voorhees, en una pequeña ciudad de Ohio. A partir del asesinato, Joyce Carol Oates narra la vida en paralelo de las hijas de asesino y asesinado. De lectura obligatoria. 


    Aunque mucho antes, en 1935, el escritor norteamericano Sinclair Lewis ya había predicho en su libro Eso no puede pasar aquí a Donald Trump y sus adláteres. Esta sátira describe la América rural y provinciana después del crack del 29. La novela cuenta el ascenso a la presidencia de Buzz Windrip, quien a través de un discurso populista y demagógico, imbuido de los valores religiosos americanos, esconde en realidad su deseo de hacer de los Estados Unidos un estado totalitario al estilo hitleriano o mussoliniano. La descripción del entorno del candidato es clavado al de Trump. Eso sí la verborrea de Buzz no tiene nada que ver con la pobreza lingüística y conceptual del actual POTUS (President of the United States). Un libro que podría hacer gracia si no fuera porque todas las predicciones del libro se han ido cumpliendo. 


    La oscarizadísima película "Una batalla tras otra" protagonizada por Leonardo di Caprio y dirigida por Paul Thomas Anderson, muestra al final de la película un grupúsculo de hombres blancos reaccionarios, racistas e imbuidos por el espíritu de Navidad (creo que esto último es lo que da más miedo) que en una especie de búnker están decidiendo sobre la vida y la muerte y el destino de los Estados Unidos. Una película extraña por la que hay que dejarse llevar para disfrutarla. Os dejo el trailer aquí debajo.


    No solo los evangélicos aspiran a entrar en el aparato del Estado, hay otra rama religiosa muy importante que también ha permeado muchos aspectos de la cultura popular: los mormones. Así, hay una serie titulada "La vida secreta de las esposas mormonas". Un engendro de primera categoría donde las esposas en cuestión, descerebradas y abusadas, la mayoría se han casado y han sido madres antes de los 18, se dedican a ponerse verdes las unas a las otras, a operarse todo lo operable pero eso sí, ni una escapa al yugo patriarcal. Supongo que se estarán forrando con este delirio pero la verdad es que tras haber visto un episodio, son más dignas de pena que de otra cosa. Medio analfabetas en su mayoría, son pasto del consumismo, todo ello mezclado con una religión que las insta a cumplir el sueño americano más exigente. Os dejo el trailer porque lo vais a flipar.


    Una reflexión mucho más interesante sobre qué significa ser mormón la tenemos en el documental "El diablo en la familia: La caída de Ruby Franke" donde se analiza qué ocurrió con una bloguera influencer, madre mormona de familia numerosa cuando cayó en manos de una gurú, también mormona, que dominaba como nadie los resortes que mueven esta sociedad. La felicidad obligatoria, el sueño americano,   básicamente tener pasta y el cumplimiento de una religión enloquecida son una olla a presión siempre a punto de explotar. Trailer aquí debajo.


    Pero sin duda alguna, la serie que mejor retrata las contradicciones de una sociedad teocrática como la de los mormones es "Por mandato del Cielo" (2022). Es buenísima, basada en el libro de Jon Krakauer Obedeceré a Dios (2022) que, con los ropajes del True Crime hace una disección implacable y apasionante de las distintas corrientes que recorren el aparato ideológico mormón, especialmente la posibilidad de tener varias esposas. El libro es un compendio de la historia de los mormones entrelazada con la propia conquista de tierras, la famosa Conquista del Oeste tan (erróneamente) alabada en un montón de películas, algunas auténticas obras maestras. Tanto la serie como el libro valen muchísimo la pena. Os dejo el trailer de la película y debajo a Jon Krakauer y su extraordinario libro.  



 


MARGARET ATWOOD Y LA EDUCACIÓN DE LAS MUJERES:

    En su apasionante autobiografía, nada complaciente por cierto, titulada de manera muy expresiva Libro de mis vidas: Como unas Memorias, publicado el año pasado, Margaret Atwood nos muestra cómo se forma una mujer intelectual, lectora y escritora en un contexto social que no favorecía precisamente este tipo de educación. Su infancia en plena Naturaleza en Canadá, debido al trabajo de su padre, un biólogo especializado en los parásitos que atacan a los árboles así como su irregularidad escolar fomentaron un acceso temprano a la lectura, lo que la marcará indeleblemente. Es decir, para Atwood la libertad intelectual empieza por tener acceso a libros y tiempo para pensar, algo que históricamente no ha estado garantizado para las mujeres. En definitiva, la educación de las mujeres representa el acto de emancipación por excelencia frente a estructuras sociales que tradicionalmente han limitado su acceso al conocimiento. 

    Así, Margaret Atwood en varias de sus obras ha puesto la educación de las mujeres como eje vertebrador de una reflexión más profunda que intenta ir más allá de las reivindicaciones feministas. Nuestra autora ha tenido más de un rifirafe con el feminismo a pesar de que El cuento de la criada es para mi la distopía feminista por excelencia. 
    En Gilead la educación no es neutral. Se convierte en un arma ideológica que define la identidad femenina: las mujeres dejan de ser seres pensantes para convertirse en cuerpos reproductivos (las Criadas), en trabajadoras domésticas (Marthas o Econoesposas)  o en objetos decorativos encerradas en casa (las Esposas). Todo ello dirigido por mujeres que se convierten en agentes educadores brutales como la Tía Lydia. La actriz Ann Dowd ha sabido encarnar de manera magistral a esta mujer opresora de las mujeres, aunque se redima en Los Testamentos. 



    En Ojo de Gato (2022), Atwood nos muestra diáfanamente como las niñas aprenden a ser mujeres a través de la socialización por género. Así, Elaine Risley, la protagonista de este libro vuelve a enfrentarse a su difícil infancia marcada por su sentimiento de diferencia con respecto a las demás niñas. Y es muy interesante porque la crueldad de las niñas aparece como un método de "normalización" de la niña que no se ajuste al modelo patriarcal. Las compañeras de Elaine se convierten en educadoras que le enseñan cómo ser aceptable dentro de un grupo, pero siempre dentro de un modelo restrictivo. Es un libro en gran medida autobiográfico ya que como cuenta la propia Atwood en sus Memorias, no estaba preparada para ser vista, educada y considerada como niña en su incorporación a la escuela convencional. Un libro muy interesante y muy revelador de las dificultades para escapar del género estereotipado.


    Alias Grace, uno de los mejores libros de Margaret Atwood, también nos muestra cómo la educación femenina está condicionada por la clase social. Esta obrea es la recreación de un hecho real, el asesinato de Thomas Kinnear y su amante, sucedido en el Canadá del siglo XIX, y por el que Grace Marks fue condenada a cadena perpetua. En este extraordinario libro Atwood nos muestra la educación limitada y práctica de Grace que la condena a trabajar en el servicio doméstico mientras que el conocimiento "serio" personificado en el proto-psiquiatra Simon Jordan, pertenece al ámbito masculino. Hay que decir que en esta obra las mujeres que pertenecen a una clase social más elevada tampoco van mucho más allá de la propia Grace. El libro es una maravilla, humor, ironía pero también una crítica implacable de una sociedad clasista. Tenemos serie y está muy bien. Cómo no, trailer.


    Otro libro imprescindible de Margaret Atwood que nos muestra la importancia que nuestra autora le da a la educación de las mujeres: El asesino ciego (2023). Construida en forma de muñecas rusas, esta obra narra tres historias: la de Laura Chase, quien se arrojará con su coche desde un puente, las memorias de su hermana Iris y una historia de ciencia-ficción que Alex Thomas, el hombre entre estas dos hermanas, le cuenta a una de ellas. En esta magnífica obra Iris y Laura reciben una educación propia de su clase social  muy limitada que las confina a la dependencia masculina. Aprenden modales, decoro, obediencia, pero ningún tipo de formación crítica ni de autonomía intelectual. La ignorancia es pues una estrategia social, la formación de ambas hermanas está orientada a convertirse en una esposa adecuada, en preservar el estatus familia y en integrarse en el poder masculino como meros apéndices. Sin embargo, un elemento disruptivo, Alex Thomas, militante radical anarquista y redactor de una revista política de ciencia-ficción vendrá a trastocar ese orden inmutable. Una novela apasionante, estructurada de una manera muy original con un dominio de la escritura apabullante. No os la perdáis.



MARGARET ATWOOD Y LA CIENCIA-FICCIÓN:

    Aunque se ha definido El cuento de la criada como ciencia-ficción, lo cierto es que la propia Atwood la ha definido como ficción especulativa, es decir, todas las formas de opresión que sufren las mujeres en Gilead han ocurrido en un momento u otro de la Historia. Mientras que Atwood considera que la ciencia-ficción contiene elementos imaginativos. 

    Una trilogía que sí es de ciencia-ficción es la compuesta por:

- Oryx y Crake (2021).
- El año del diluvio (2021).
- MaddAddam (2021).

    En esta trilogía Atwood nos narra un mundo asolado por una pandemia que ha acabado con el 99% de la humanidad tras la liberación de un virus mortífero por parte de un científico desequilibrado que considera que el mundo debe desembarazarse de la presencia humana ya que solo aporta sufrimiento. En esta trilogía vemos cómo reaccionan los supervivientes, en líneas generales mal y poniéndose en manos de gurús variados a cual más catastrófico. En esta trilogía cuyos mejores volúmenes son los dos primeros, el tercero es un poco volada, Atwood pone el foco en problemas sociales muy contemporáneos tales como las desigualdades sociales, las injusticias políticas, el capitalismo salvaje, los peligros de una ciencia sin control y la alienación religiosa. Brutal pero tan familiar.....



    La obra de Margaret Atwood es ingente. Desde su poesía recreando el diario de Susanna Moodie, una pionera canadiense (un logro insuperable de nuestra escritora ) hasta su reinterpretación de los grandes canónicos como La tempestad de Shakespeare (La semilla de la bruja) o la Penélope de La Odisea en versión feminista (Penélope y las doce criadas) hasta su muy personal visión de la pauperización de la clase media (Por último, el corazón), Atwood tiene una de las más sólidas carreras literarias de la historia de la literatura universal. Leerla es un ejercicio de inteligencia y placer.

    


CANADÁ Y SU LITERATURA: UN MUNDO POR DESCUBRIR

    Canadá, un país inmenso, discreto, sinónimo de libertad en Gilead pero también para los numerosos fugitivos estadounidenses que en la Historia han sido. Los autores canadienses tienen un sitio importante en el mundo literario. 

    Me gustaría empezar por Robertson Davies, el decano de las letras canadienses. Escritor dotadísimo, dueño de una obra muy extensa que abarca todos los géneros literarios, me gustaría señalar especialmente mi obra preferida de este autor: La Trilogía de Deptford compuesta por:

- El quinto en discordia (2012).
- Mantícora (2006).
- El mundo de los prodigios (2007).

    La misteriosa muerte de un magnate revelará la verdadera historia de tres personajes cuyo destino se fraguó en una batalla de bolas de nieve en la infancia. Tres historias para explicar quién mató a Boy Staunton. Publicada por Libros del Asteroide, es una auténtica delicia. Un estudio de personajes como pocas veces se ha visto en Literatura.


    Louise Penny, la escritora por excelencia de la novela negra canadiense. Sus novelas están protagonizadas por un Comisario tan atípico como apasionante: Armand Gamache. A cada año que pasa Louise Penny mejora. El último volumen, publicado el año pasado,  El reino de los ciegos narra una investigación de Gamache cuando está suspendido de empleo y sueldo por una operación fallida contra el tráfico de drogas. Impresionante. 
 La acción de estas novelas suele desarrollarse entre Montréal y el idílico pueblecito de Three Pines, un lugar algo mágico donde viven unos personajes muy peculiares que ocultan secretos y muchas debilidades. 
    Los hermosos paisajes canadienses no enmascaran algunas taras de la Historia de este país como su comportamientos con los indios nativos, además de criticar implacablemente el sistema educativo o incluso la ruptura entre la ética y la ley, Gamache suele moverse en zonas grises a la hora de investigar sus casos. Louise Penny ha logrado conjugar una narración asequible, muy entretenida con una profunda reflexión sobre los problemas que una sociedad aparentemente articulada y feliz esconde debajo de la lujosa alfombra. 


    Tenemos serie y se titula "Three Pines". Se deja ver bien aunque se queda un poco corta con respecto a la obra original. No obstante, salvo a Alfred Molina que da muy bien el pego como Armand Gamache. 


    Por último y para completar este cuarteto de portentosos escritores, mencionaré a Alice Munro, Premio Nobel de Literatura en 2013, cuya reputación se vio manchada por las revelaciones de su hija menor, Andrea Robin Skinner, quien confesó haber sufrido abusos infantiles por parte de su padrastro acusando a Munro de haberlos ignorado para proteger a su marido. Cuando salieron a la luz estas terribles acusaciones, Munro había fallecido por lo que no pudo ofrecer su versión aunque el padrastro fue condenado. 
    Como os podréis imaginar, este hecho ha aportado una luz totalmente nueva a la obra de Alice Munro. Así, en esos relatos breves centrados en las vidas cotidianas de mujeres en entornos rurales y empobrecidos, se han detectado tropos (temas narrativos) de violencia y abuso de poder. Se han reevaluado cuentos donde aparecen figuras masculinas perturbadoras y se le ha dado mayor énfasis a la memoria, el trauma y el silencio. Los cuentos de Alice Munro visibilizaban la experiencia de la cotidianidad y han sido un referente literario de primer orden siendo su estudio obligatorio en el mundo académico.  La obra de Alice Munro que hasta conocer este terrible secreto había sido considerada como la Chéjov canadiense por su cultivo del  cuento, por su representación de  la realidad rural de Ontario y por su delicada descripción de la experiencia femenina sin una militancia feminista explícita, ha sufrido un drástico cambio de mirada y de análisis.
    
    El caso de Alice Munro volvió a provocar el debate sobre la separación entre obra y autor además de haber perdido irremediablemente la lectura "limpia" de esta autora. Su obra se ha convertido en un sujeto de debate sobre la vulnerabilidad femenina y el silencio como ejemplo de mecanismo social para tapar abusos y dominación masculinas.
    Estas revelaciones supusieron un auténtico bombazo y aunque no han socavado la importancia literaria de Alice Munro, esta autora ha pasado a ser de cronista sutil y plácida de la vida cotidiana a autora de narrativas atravesadas por la violencia, la memoria y la responsabilidad moral.  

    De Alice Munro os recomiendo:

- Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio (2014).
- Demasiada felicidad (2011).
- La vida de las mujeres (2012)
- Mi vida querida (2013).

   

    


    Y después de este paseo por la obra de Margaret Atwood y de sus compatriotas compañeros de profesión, no olvidéis que 

PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

    ¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!