lunes, 21 de septiembre de 2026

FRANKENSTEIN O EL MODERNO PROMETEO DE MARY SHELLEY & LA SERPIENTE DE ESSEX DE SARAH PERRY

 

    

    Para el inicio de este Aula de Lectura, tenemos una novela que forma parte de la iconografía y el imaginario occidental y una otra absolutamente excelente que definiría casi como puro placer por su magnífica mezcla de romance, novela social y de ideas pero también un thriller gótico que creó sensación en el momento de su publicación en 2016.

    De cómo una chiquita de 18 años inventó esta fantástica historia que plantea preguntas que a día de hoy siguen vigentes forma parte de la leyenda. En esa noche se inventaron dos de los mitos occidentales más importantes: Frankenstein y El Vampiro (que no Drácula). El Vampiro fue creado también en 1818 en Villa Diodati, en Ginebra por John Polidori, el médico particular de Lord Byron al que este divo absoluto de su época chupó la sangre (en sentido metafórico). Drácula sería una nueva versión del vampiro mucho más trabajada e interesante de la mano de Bram Stoker. 

  

 

    El año del verano que nunca llegó de William Ospina es para mí la mejor aproximación a lo que fueron esos días de Villa Diodati en que el mal tiempo no dejaba salir y la imaginación tuvo que ponerse en marcha para no aburrirse demasiado. Una novela donde se describe de manera deliciosa a los habitantes de esa enorme casa ofrecida por Lord Byron donde se hospedaron, además de nuestra autora, Percy Bysse Shelley, el marido de Mary, el doctor John Polidori, médico personal de Lord Byron y Claire Clairmont, la hermanastra de Mary, hija de la segunda mujer de William Godwin, el padre de Mary. Claire Clairmont fue amante de Lord Byron y tuvo una hija con él, Allegra que murió siendo muy jovencita. La verdad es que Claire, amante de la notoriedad, vivió toda su vida de haber sido amante de Lord Byron sin pegar golpe. En nuestra época, hubiera sido protagonista de exclusivas de revistas del corazón a gogó. 

 


    Para los que gustáis del cotilleo literario, una grandísima novela de Henry James, Los papeles de Aspern, que muestra un personaje calcadito a Claire. Hay película y está muy bien. Dirigida por Julien Landais en 2018 y protagonizada por Vanessa Redgrave y Jonathan Rhys Meyers, muestra el mundo de los fetichismos literarios de manera exquisita.


    Hay también película sobre Villa Diodati dirigida por Gonzalo Suárez en 1988 y protagonizada por Hugh Grant y un excelente José Luis Gómez como Polidori que le va como anillo al dedo. Es una película que en mi opinión recrea muy bien la personalidad de este grupito irrepetible. Os dejo el trailer.


    Mary Shelley tenía un pedigrí intelectual inigualable. Hija de la primera feminista militante: Mary Wollstonecraft que murió de parto al nacer Mary.  Su Vindicación de los Derechos de la Mujer sigue vigente, y del primer teórico anarquista, William Godwin. Mary se crio entre libros y en un ambiente intelectual efervescente. No obstante, la primera edición de Frankenstein salió firmada con el nombre de su marido, el otrora famoso Percy Bysse Shelley, hoy en día poeta reducido a los círculos académicos especializados. Solo la decisiva intervención de William Godwin devolvió a Mary la autoría  de su obra. Aquí debajo los padres de Mary. Dos personalidades que marcaron una época.

 

    Como veréis, y nos va a suceder a lo largo de todo el curso, el autor decimonónico va a tener más peso que el autor contemporáneo pero es que aunque Sarah Perry es una gran escritora, su fama no puede ser igual a la de Mary Shelley. 

    No obstante, La Serpiente de Essex fue recibida como un éxito rotundo especialmente por el boca a boca de los lectores que se entusiasmaron con esta historia de amor a varias bandas, por su perfecta recreación del ambiente victoriano y por ser una novela de ideas en una época de terraplanistas, conspiranoicos y demás ralea.  Además de obtener numerosos premios, se hizo en 2022 una serie excelente basada en el libro interpretada por Claire Danes y Tom Hiddleston que os recomiendo porque es una adaptación soberbia. Os dejo el trailer.


    Sarah Perry ha encontrado su voz y sin duda la relación entre la Fe, la Razón, las supersticiones y la ciencia están también en el corazón de su última novela publicada en español: La Estela (Editorial Siruela - 2025). 
 
    En esta novela, sus dos personajes principales, dos fervientes baptistas que se debaten entre el arraigo a su comunidad y su curiosidad por el mundo decidirán enfrentar este dilema de distinta forma. Si Thomas Hart se obsesionará con una astrónoma desaparecida en el siglo XIX, Grace Macaulay se marchará a Londres. Es este además un libro que reivindica con fuerza y determinación a las mujeres científicas olvidadas por la Historia. Un libro muy recomendable. 

LA FIGURA DEL MONSTRUO: UN ÉXITO LITERARIO TOTAL.

    La figura del monstruo es uno de los puntos que une a estas dos novelas a pesar de los siglos que las separan. Es este un concepto muy interesante que ha cobrado renovados bríos en nuestra época llena de incertidumbres y miedos. Sin ir más lejos, este nuevo monstruo que es la IA y que como Frankenstein parece haber sido abandonado a su libre arbitrio, podría acabar con la Humanidad a base de virus o vete a saber qué. Así, toda la serie de zombis "The Walking Dead" o "The Last of Us" se convertirían en profecías cumplidas. Aquí os dejo el trailer de la temporada 1 pero es que hay 12!!!!


    Ni que decir tiene que Frankenstein se hubiera sentido a gustísimo en este mundo delirante de seres deformes como él. Cierto es que en La serpiente de Essex el monstruo es algo más confuso pero una realidad indudablemente cierta para la mayoría de los habitantes de esa tierra del fin del mundo que es Aldwinter.

    Y es que el monstruo tiene una gran trayectoria literaria. Considero que hay dos grandes categorías de monstruos: los científicos y los interiores, estos últimos muy imbricados con lo que podríamos denominar monstruos sociales.

    No debemos olvidar que el siglo XIX es un siglo muy científico, en el que se empieza a cuestionar la antigüedad de la Tierra fuera de los cauces bíblicos y que alcanzará su apogeo y máximo escándalo con la teoría de la evolución de Darwin que postula que el hombre desciende del mono. Os podéis imaginar el aldabonazo que esto representó para una sociedad sino teocrática, la Ilustración ya había pasado por ahí, sí fuertemente religiosa. 

    Una excelente novela que cuenta con rigor pero gran viveza el viaje de Darwin en el Beagle es Hacia los confines del mundo (2012) de Harry Thompson. También narra muy bien la controversia que opuso a Darwin y Fitzroy, capitán del Beagle para quien la obra de Dios era inmutable y eterna. Un librazo.



    Dos libros y una película muestran muy bien este fervor por los fósiles como el de Cora Seaborne. Uno es Dinosaurios en la cena: cómo un grupo de personajes excéntricos puso el mundo patas arriba con el hallazgo de unos fósiles (2026). Este libro divertidísimo nos muestra de una manera muy amena cómo la pasión por los dinosaurios que dura hasta hoy en día y los fósiles en general ya iba preparando la teoría de la evolución. Lo recomiendo muchísimo para todos aquellos que como yo sigáis colgados con Elasmosaurus, Triceratops o Megalodones. 

    El otro es una biografía novelada de Mary Anning, la heroína de Cora Seaborne. Incomprensiblemente no está traducida al español. Se titula Remarkable Creatures (2010) y su autora es Tracy Chevalier, la de La joven de la perla.  En este libro, Tracy Chevalier nos muestra a una Mary Anning con muchas dificultades financieras, luchando por que se reconozcan sus descrubrimientos y lidiando con mantener en secreto su condición de lesbiana. Mary Anning fue la primera paleontóloga reconocida por haber desenterrado fósiles del Jurásico en Lyme Regis, la localidad donde vivía. Sus descubrimientos permitieron entender la vida prehistórica y la historia de la Tierra desde una perspectiva desprovista de connotación religiosa. Ser mujer, y de clase baja fueron los dos mayores impedimentos que dificultaron el reconocimiento académico de Mary Anning.

    La película "Ammonite" de Francis Lee de 2020 basada en la obra de Tracy Chevalier nos muestra a esta luchadora. Interpretada por la siempre excelente Juliet Winslet recrea muy bien las dificultades de una mujer científica autodidacta en un mundo dominado por hombres. Muy recomendable. Trailer aquí debajo.  


    Por otra parte, existe ya en aquellos momentos la conciencia entre otras gracias a Mary Shelley, que el hombre puede jugar a ser Dios y que las consecuencias de esa hybris (orgullo y superioridad) pueden ser nefastas. Pero si hay una novela que muestra de manera soberbia los límites éticos de la investigación científica es La isla del Dr. Moreau (1896) de H. G. Wells. En esta novela de ciencia-ficción, recordemos que para muchos críticos, Frankenstein es la primera obra de este género, el Dr. Moreau ha creado en una isla apartada seres híbridos entre animales y humanos por medio de la vivisección, es decir la disección de un animal aún vivo. Como os podréis imaginar todo esto acabará como el Rosario de la Aurora pero ya prefigura algunas cuestiones como los límites de la ingeniería genética por ejemplo en lo relativo a la clonación. En La isla del Dr. Moreau la teoría darwiniana de la evolución se acelera creando unos seres monstruosos con una enorme carga de sufrimiento físico y psíquico. Es una novela desasosegante pero que sigue planteando, al igual que lo hizo Mary Shelley en su momento, o Rabelais en el siglo XVI en su obra Pantagruel (1532) que muy juiciosamente ya nos advertía que: 

"Science sans conscience n'est que ruine de l'âme" 
o
"Ciencia sin Conciencia no es más que la ruina del alma"

  

    La película más reciente basada en la novela La isla del Dr. Moreau es de 1996 dirigida con pulso por John Frankenheimer. Los efectos especiales son muy importantes y la verdad es que las criaturas dan pavor. Protagonizada por Marlon Brando, este le confiere al Dr. Moreau una credibilidad absoluta. Val Kilmer le da bien la réplica. Aquí debajo el trailer.


No dejamos a H. G. Wells porque tras el exitazo que supuso La máquina del tiempo, creó otro de los iconos occidentales: el hombre invisible. En su novela homónima, publicada en 1897, H. G. Wells nos narra la historia de Griffin, un estudiante en medicina pobre que decide encerrarse hasta dar con un descubrimiento sensacional que le permita salir de la miseria. El caso es que inventa la fórmula para la invisibilidad y a partir de ahí como dirían en el black Jack "rien ne va plus". La diferencia más notable es que aquí el científico no crea un monstruo sino que se convierte en él. Es muy interesante puesto que la invisibilidad logra que la mirada censora de la sociedad desaparezca y esto convierte a Griffin en un ser totalmente amoral además de megalómano. Un auténtico psicópata. 

   

No puedo resistirme a poneros el trailer de la película "El hombre invisible" de 1933 dirigida por James Whale que a la postre sería quien haría triunfar la imagen de Frankenstein con los tornillos en el cuello que popularizó el actor Boris Karloff. 


    Oryx y Crake de Margaret Atwood, publicada en 2003 es una obra que va un paso más allá de Frankenstein. En esta novela Atwood observa con su mirada crítica y acerba los avances en el campo de la medicina genética y muy particularmente la manipulación genética para crear híbridos de cerdos y humanos que permitan transplantes de órganos a humanos ricos porque la sociedad que nos presenta Atwood es profundamente desigual. Una distopía muy interesante de esta autora genial que además introduce un elemento que conocemos bien: las corporaciones, el mercado y la tecnología en un cocktail que ya vamos viendo es explosivo. Totalmente recomendable y si queréis seguir viendo qué pasa con esta sociedad destruida por la codicia, podéis seguir con El año del Diluvio (2010)  y con Madaddam (2013).


    Y aquí no quisiera dejar de mencionar una obra que nos muestra también a unos "monstruos" creados por la ingeniería genética y que en realidad son seres inocentes víctimas de una distopía médica, me refiero a la obra maestra de Kazuo Ishiguro No me abandones (2005). Esta novela que empieza como la típica narración inglesa de internado, acaba por convertirse en una auténtica tragedia donde Ishiguro reflexiona de modo magistral sobre la deshumanización de los progresos en bioética cuando se fabrican seres humanos en cadena únicamente como portadores de órganos transplantables. Ishiguro va creando con una maestría inigualable el desasosiego hasta revelar la monstruosidad de unos seres que han sido creados para satisfacer las necesidades médicas de una sociedad injusta. 

    La película dirigida en 2010 por Mark Romanck sigue muy fielmente la novela y lo hace de una manera exquisita. Interpretada por actores jóvenes como Carey Mulligan, Andrew Garfield o Keira Knightley y más veteranos como Charlotte Rampling, todos en estado de gracia, vale mucho la pena. Trailer aquí debajo. 



    Y en el caso de los monstruos interiores, uno de los mejores ejemplos es el Dr. Jekyll de la icónica novela El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson (1886).
    Jekyll es un científico que crea una poción para separar la parte bondadosa del ser humano de la parte malvada. Cuando Jekyll bebe su pócima se convierte en Edward Hyde, un criminal de los bajos fondos capaz de cualquier atrocidad. 
    En honor a la verdad hay que decir que la sociedad victoriana era muy dual, a la manera del bueno del Dr. Jekyll. Si por una parte el caballero victoriano ideal era un excelente padre, marido y proveedor del hogar, fue durante la época victoriana cuando la sífilis campó a sus anchas y la prostitución se convirtió en la cloaca de todos los vicios posibles e imaginables. Por supuesto, gracias a las profundas desigualdades sociales que condenaba a la mayoría de la población a una vida mísera. 

    Aunque Freud no había desarrollado en 1886 su teoría del psicoanálisis, podríamos establecer un paralelismo y decir que Hyde se aproxima al ello, nuestras pulsiones más ocultas, Jekyll representaría un yo que intenta dominarse, mientras que la moral victoriana representaría ese superyo prácticamente inalcanzable. Lo más terrible de esta novela es que nos muestra muy claramente que el ser humano no es dueño de sí mismo. 

    Hay una película que para mí adapta de una manera muy personal este icono literario. Se trata de Mary Reilly, película de Stephen Frears de 1996 e interpretada por Julia Roberts y John Malkovich. En esta película, el punto de vista no es el de el Dr. Jekyll, sino el de su criada Mary Reilly que asiste, entre zozobra y fascinación, a la degeneración de su empleador. Una película maravillosa. Os dejo el trailer.


    Robert Louis Stevenson y su obra, al igual que Mary Shelley, forma parte indiscutible del imaginario occidental. 



    Y por último, en esta apartado de monstruos sociales, quisiera mencionar a uno oculto tras una perfecta belleza física. Me refiero a El retrato de Dorian Gray (1891) del insuperable Oscar Wilde. 
    Dorian Gray, un joven de una hermosura sin igual, es pintado por su amigo Basil Hallward al que tiene fascinado. Por medio de Basil, Dorian conoce a Lord Henry Wotton, un aristócrata decadente para quien la satisfacción de los placeres es la única meta. Dorian comprende muy pronto que la belleza es efímera y no quiere que eso ocurra para seguir siendo admirado y deseado. Por eso decide vender su alma al diablo y que sea el cuadro quien envejezca y no él. Esto se cumple. Dorian sigue siendo joven y bello, viviendo una vida libertina y amoral mientras que el cuadro se va corrompiendo. 
En este extraordinario relato, Wilde cuestiona y le da la vuelta a una frase tan conocida como vacua que reza: "La cara es el espejo del alma". La cara de Dorian Gray no revela nada de su absoluta depravación moral. También critica, aunque quizás, él no lo supiera, el edadismo que en nuestra sociedad contemporánea es una auténtica lacra.

    Extraordinario. Oscar Wilde era un genio y tiene algunos cuentos como, entre otros, El crimen de Lord Arthur Saville que figuran entre lo mejor de la literatura occidental. 

    Hay película y se deja ver muy bien porque el argumento es tan poderoso que hay que ser un auténtico inútil para desperdiciarlo. Es de 2009 y está dirigida por Oliver Parker con Ben Barnes y Colin Firth que como aristócrata rijoso y decadente no tiene precio. 



    La serpiente de Essex nos muestra un monstruo imaginado pero cuya influencia es hipnótica para los habitantes de una comunidad aislada como Aldwinter. 

    Empezaré por una película de monstruos imaginarios porque me impresionó mucho cuando la vi y creo que muestra perfectamente los mecanismos de construcción de una criatura monstruosa para controlar una población. Se trata de "El bosque", dirigida por Night M. Shyamalan en 2004. En esta pequeña aldea rural del interior de Pennsylvania, sus habitantes viven atemorizados por unos seres que habitan en el bosque. Para no caer presa de sus garras, deben cumplir una serie de reglas además de estar siempre atentos a la campana que anuncia que esos seres han traspasado los lindes del pueblo en una especie de toque de queda permanente. Si alguien está fuera de su casa en ese momento los seres monstruosos pueden matarlo . No voy a hacer spoiler pero la película es alucinante. La recomiendo a tope. 


    Las crónicas del Silo de Hugh Howey es una serie de novelas de ciencia-ficción ambientadas en una Tierra post-apocalíptica donde la Humanidad superviviente se ha resguardado en un silo subterráneo que se extiende bajo tierra. Los habitantes del silo no pueden salir al exterior porque morirían asfixiados por los gases tóxicos. En realidad, no todo es lo que parece y como en muchas otras obras de ciencia-ficción, vemos retratado a un estado totalitario, muy estratificado socialmente que intenta preservar a toda costa un statu quo que beneficia a los poderosos. El exterior contaminado es un monstruo fabricado institucionalmente para conservar el poder. Esta amenaza cumple así con dos objetivos: impide el cuestionamiento y convierte la obediencia en una cuestión de supervivencia. 

    Las novelas son bastante malas. Carecen de la fuerza de Asimov, Philip K. Dick o Ursula K. Leguin. Se nota que ha sido escritas pensando en una adaptación televisiva y hay que decir que Howey ha dado en el clavo porque "Silo" es una excelente serie de ciencia-ficción que ha dado fama a novelas malas aunque su punto de partida sea interesante. 

    "Silo" tiene tres temporadas y ya estoy esperando la cuarta con impaciencia!!!! Os dejo el trailer por si os animáis. 


 Y tras este paseo con monstruos de todo tipo, recordad que 

 
PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

    ¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!

































martes, 16 de junio de 2026

EL TODO Y EL CÍRCULO DE DAVE EGGERS

 


   Dave Eggeers, escritor "troglo" donde los haya protagonizó una sonora polémica cuando decidió no vender por Amazon la edición en tapa dura de El Todo por considerar que esta empresa estaba monopolizando toda la venta de libros atentando contra la supervivencia de las librerías independientes. Esta fue toda una declaración de intenciones y sin duda alguna tanto El círculo como El todo constituyen la visión, bastante pesimista, de lo que Dave Eggers piensa acerca de la tecnología y su imposición en nuestras vidas a través de la vigilancia y la creencia en la ilusión de la transparencia propia de la era digital. 

    El mundo de la tecnología, dirigido por hombres con un fuerte sentido de la peor masculinidad posible, véase Jeff Bezos presumiendo de músculos y su mujer, una auténtica mujer hinchable siliconada hasta límites insospechados o Elon Musk, que no contento con instigar violencia racista a través de su red X es además un misógeno de cuidado que favorece la manosfera y su repugnante visión de las mujeres.

    Laura Bates, una excelente periodista y divulgadora feminista nos mostró ya en su libro Los hombres que odian a las mujeres: incels, artistas de la seducción y otras subculturas misógenas online (2023) cómo los foros de Internet en las diversas plataformas se habían convertido en un foco infeccioso de ataques contra el progreso de las mujeres que estos mastuerzos ven como una amenaza a la tradicional hegemonía masculina. Unos desgraciados que sin embargo consiguen atraer a numerosos hombres que compran un discurso violento, autojustificativo y complaciente con comportamientos vergonzosos. Laura Bates saca nuevo libro en unos días donde analiza el contenido de la IA con respecto a las mujeres de sugestivo título: La nueva era del machismo: cómo la IA y las nuevas tecnologías están reinventando la misoginia.



    En oposición a este panorama, Dave Eggers ha convertido a dos mujeres en protagonistas de nuestros dos libros: Mae Holland en El círculo y Delaney Wells en El todo. Si la primera representa la conversión ideológica a los postulados del algoritmo, la segunda representa la disidencia. 
    
    No podemos decir que no habíamos sido advertidos de lo chunga que podría llegar a ser la tecnología y las personas que en ella trabajan. En Valle inquietante, recuento de su experiencia en Silicon Valley. Anna Wiener decide dejar su puesto, precario y mal pagado de asistente editorial para probar con las start-ups tecnológicas de Silicon Valley. Ahí, empezará a trabajar en esas oficinas disfrazadas de parques temáticos donde se esconden los falsos ideales, las interminables jornadas, el corporativismo alienante y la misoginia endémica. Una crónica extraordinaria aunque muy desasosegante, pre-Chatgpt pero que ya prefiguraba el control de las apps en nuestras vidas y las enormes desigualdades que se avecinaban. 

  

    Otro autor que nos ha dejado claro la catadura moral de estos millonarios tecnológicos es Douglas Rushkoff quien en su extraordinario libro Fantasías escapistas de los milmillonarios tecnológicos (2023) explica cómo la élite de Silicon Valley planea sobrevivir al planeta escapando del lío en que nos habrán metido a todos. No es casualidad que tanto Musk como Bezos estén dándole que te pego al tema del espacio. Si el libro de Rushkoff es cabreante, el de Kelly y Zack Weinersmith Una ciudad en Marte ¿Podemos colonizar el espacio, deberíamos hacerlo y.... realmente lo hemos pensado bien? (2025) es lo más entretenido que he leído últimamente. Con humor, rigor y un afán divulgativo extraordinario, este libro viene a decirnos que lo de Marte está complicado y la tecnología de momento es insuficiente. Un varapalo divertido, iconoclasta y gamberro a la ciencia-ficción y a algunas ambiciones desmesuradas. Muy, muy recomendable. Primero foto de Douglas  Rushkoff y debajo la pareja Wienersmith. 





    La ficción patria también ha hecho sus pinitos en lo referente a la dominación del algoritmo. La novela se llama Inmanencia (2025) y su autor, Víctor Lapuente, nos propone una sociedad futura donde la vida, las decisiones y el destino de los ciudadanos son controlados por la inteligencia artificial. Esta novela está escrita con gracia porque mezcla un misterio medieval, el inevitable Santo Grial con una intriga política y tecnológica situada en 2086. Está bien y plantea de manera acertada y rigurosa pero sin ser demasiado moralista cómo la sumisión al algoritmo tiene consecuencias nefastas. 


    La imposición del algoritmo es también un motivo de gran preocupación para la politóloga de la Universidad de Harvard Shoshana Zuboff quien en su libro La era del capitalismo de la vigilancia. La lucha por un futuro humano frente a las nuevas fronteras del poder (2020) plantea cómo las empresas tecnológicas han creado un nuevo modelo económico basado en la extracción masiva de datos personales para predecir y modificar el comportamiento humano con el fin de influir en el consumo. Como dice Harari en su ya canónico libro Sapiens, a cambio de divertidos vídeos de gatitos, dejamos que nuestros datos se conviertan en el alimento de las grandes plataformas tecnológicas. Resumiendo, nos hemos convertido en productos. Zuboff indica que esta captación de datos se hace a través de nuestra navegación en las páginas web, las redes sociales o las compras que luego permiten ver nuestros hábitos de consumo.  No hay más que comprobar como Amazon envía correos recurrentes donde nos ofrece los productos que hemos mirado un día o unos minutos antes. Estamos pues ante una publicidad personalizada que puede inducirnos, aún sin nosotros quererlo, a comprar de acuerdo con lo propuesto por el algoritmo que para colmo seguro que nos gusta. Estamos en un 1984 que no necesita ningún tipo de represión porque nos sometemos al escrutinio del Big Brother de las plataformas. Por ejemplo, Mae Holland en El círculo va convenciéndose de que la privacidad es algo negativo. Por no hablar de la sorpresa de Delaney Wells al comprobar que por mucho que las diferentes apps atenten contra derechos fundamentales como oír conversaciones privadas en el ámbito doméstico, los usuarios las perciben como buenas y eficientes, sea por la comodidad en el consumo que implican, sea porque las consideran beneficiosas para la seguridad. 
    Zuboff en su excelente, aunque algo denso libro, detecta los riesgos más evidentes como son el debilitamiento de la privacidad, la creencia en que los algoritmos son idóneos para la cohesión social y, por lo tanto, estos algoritmos a quienes se da patente de corso pueden acabar debilitando la propia democracia al sustituirla por la sumisión a las plataformas tecnológicas que por supuesto dictaminarán aquello que más beneficie sus intereses.
    No es difícil ver en la Dra. Argawal un remedo de la propia Shoshana Zuboff. De momento, Zuboff sigue batallando contra la omnipresencia del algoritmo en nuestras vidas.


    Yanis Varoufakis, el que fuera rompedor ministro de finanzas griego durante unos años muy difíciles para Grecia que fue maltratada sin piedad por la Unión Europea y de la que salió un libro que recomiendo muchísimo para comprender los entresijos de una Unión Europea nefasta en lo económico: Comportarse como adultos: mi batalla contra el Establishment europeo (2017)de la que por cierto hay película del director Costa-Gavras (2019) titulada "Comportarse como adultos" que me gustó bastante. Os dejo trailer aquí debajo.

Comportarse como adultos

    Yanis Varoufakis, a raíz de su cese como Ministro de Finanzas y de la bajada de pantalones de Syriza, fundó un partido, Diem25 que de momento no ha logrado cuajar en el mapa político europeo en mi opinión por la omnipresencia de este hombre de brillantísima inteligencia. Veleidades políticas aparte, Varoufakis es una de las mentes más lúcidas del momento y buena prueba de ello es un libro extraordinario: Tecnofeudalismo: el sigiloso sucesor del capitalismo (2024). Su tesis, aunque no totalmente original, antes que él este tema lo trató el filósofo francés Cédric Durand, Varoufakis ha sabido desarrollarlo de una manera muy atractiva y comprensible. 

    Así, Varoufakis nos muestra en este libro que el capitalismo tradicional ha muerto ya que el beneficio que se obtenía mediante la producción y venta de bienes y servicios ya no existe porque las plataformas tecnológicas han acabado con la competencia. Ellas fijan las reglas y se convierten en una especie de señores feudales porque en vez de poseer la tierra poseen la infraestructura digital y de ahí que los usuarios y empresas, como antes los campesinos, dependen de ellas para simplemente existir. Por otra parte estas empresas, tales como Amazon, Google, Meta, Apple o Microsoft, no producen riqueza sino que obtienen renta. Cómo: por ejemplo Amazon cobra por acceder a su plataforma. Así, toda su política de devoluciones gratis sin apenas explicaciones por parte del usuario es el fruto de esa especie de peaje que debe pagar cualquier empresa que quiera aparecer en sus páginas. Y todas las empresas quieren aparecer porque aparecer por ejemplo como primera opción en esta plataforma de compra marca la diferencia en las ventas.

    A esta transacción comercial Varoufakis la denomina "capital en la nube" porque se construye con plataformas, algoritmos, bases de datos, inteligencia artificial y toda una serie de infraestructuras digitales. No se fabrica, se poseen redes digitales. 
    Además de eso, somos los propios usuarios quienes hacemos un trabajo gratuito para estas plataformas, por ejemplo cuando publicamos en redes sociales, dejamos reseñas, subimos fotografías o generamos contenido. 
    Con lo cual, la competencia queda muy acotada porque todo queda en manos de unas cuantas plataformas digitales. Las consecuencias políticas son una concentración de riqueza brutal en muy pocas manos (véase la fortuna de Elon Musk), y las desigualdades extremas acarrean un debilitamiento de la democracia. Por otra parte, la dependencia tecnológica que es brutal hoy en día implica una pérdida de autonomía individual lo que favorece estructuras de vigilancia y control.

    Dave Eggers ilustra a la perfección los conceptos de "capitalismo de vigilancia" y de "tecnofeudalismo".  Por ejemplo, Mae Holland en El círculo cree que la tecnología es un vector de progreso; Delaney Wells en El todo considera que la plataforma se ha convertido en una institución demasiado poderosa. Mae acepta que la vigilancia es buena, mientras que Delaney la combate. Finalmente, Mae acaba integrándose completamente en la empresa mientras que Delaney comprende con horror que la sociedad acata voluntariamente la dominación digital en aras de la comodidad y la seguridad.     


    Una vuelta de tuerca más la da el activista Gary Doctorw en su libro Mierdificación: Qué hacer ante la apropiación de Internet por las grandes tecnológicas (2026). Esta mierdificación es el proceso por el cual las plataformas digitales van degradando las opciones de los consumidores. ¿Cómo lo hacen?

    En un principio, las plataformas funcionan de maravilla, política de envío y devolución gratuitos, una experiencia cómoda gracias a un servicio a domicilio impecable y una gran facilidad en el uso y en el pago  cuando Amazon por ejemplo priorizaba precios bajos y el servicio al cliente. Pero, una vez que las plataformas han conquistado al consumidor, nos bombardean de anuncios, surgen algoritmos especialmente diseñados para captar la atención constantemente y hay un menor control del usuario. Porqué? Porque la plataforma trabaja únicamente para los anunciantes y los potenciales inversores. Y, como estamos ante un capitalismo sin frenos, la empresa intenta extraer el mayor beneficio posible con lo cual la experiencia del usuario sufre una merma y ahí aparece la mierdificación. 
    ¿Se puede luchar contra esto? Pues según Doctorow la cosa está cruda. Primero porque cuando una plataforma domina el mercado es muy difícil abandonarla. Amazon sigue ofreciéndonos comodidad,  servicio a domicilio, una política de devolución cero complicada y es que además ahí están los libros en idiomas extranjeros que tardan días en llegar a las librerías y a las que nos debemos desplazar.
    ¿Cómo vamos a dejar Facebook si ahí tenemos nuestros amigos? ¿Y a dónde nos vamos? Es decir, las plataformas juegan con las dificultades para cambiar nuestras costumbres. 
    Sin embargo, el peor problema según Doctorow es que el poder de las tecnológicas hacen que sean ellas las que dicten las reglas del juego. Lo que nos viene a decir este autor es que los grandes señores feudales tecnológicos acaban por no tener que agradar a nadie y por lo tanto dictan sus propias reglas a los consumidores a los que tienen en sus manos. 
    Si lo trasladamos a los libros de Eggers en El círculo, por ejemplo, prometen transparencia, conexión y democracia pero acaban vigilando, uniformizando y controlando férreamente. En El todo ni siquiera se plantea la transparencia porque ya no existe. Cada vez que hay una nueva innovación esta solo sirve para reducir la libertad individual y controlar el comportamiento a través de la única acción de una pantalla. Por ejemplo Para + Mira que propone viajar por el mundo mediante una pantalla para no contaminar. Si Mae Holland lo ve como un progreso, Delaney Wells lo ve como un apocalipsis. 

    

    A todo esto le podemos añadir lo que los historiadores Quinn Slobodian y Ben Tarnoff han denominado el muskismo en su libro Muskismo: Elon Musk y la nueva era posliberal de reciente publicación. Para estos dos autores el muskismo no es Elon Musk sino un nuevo régimen político, económico y tecnológico. 
    ¿En qué consiste el muskismo? Pues básicamente en construir una sociedad basada en infraestructuras tecnológicas privadas, con una concentración extrema de riqueza en muy pocas manos, y la fusión entre empresas tecnológicas y la estructura del Estado tradicional. 
    ¿En qué deriva este delirio? La tecnología domina toda la sociedad, se privatizan las funciones públicas, se crea la tecnoseguridad a través de satélites, IA, robótica, etc... Esta situación no aporta progreso ideológico sino que se favorecen las actitudes reaccionarias dividiendo el mundo en jerarquías sociales programadas. ¿Quién gobierna?: El empresario rodeado por expertos tecnológicos que resetearán el mundo según sus necesidades. 
    En El todo el muskismo ya está presente, por ejemplo en la absorción de la disidencia, cuando la plataforma ya no solo domina el consumo sino que asume funciones propias del Estado como por ejemplo la aplicación Atyende.

    
    Y a todo este embrollo se le ha sumado la Inteligencia Artificial con Chatgpt, Gemini, etc.... Ahora mismo se están dando casos no solo de copiadas integrales de lo que diga Chatgpt sino que los trabajos universitarios ya no tienen sentido cuando la inteligencia artificial lo puede hacer por ti. Ni qué decir tiene que esto es una dejación de nuestra capacidad de pensar, desarrollar sentido crítico por no hablar de aquellos que dejan en manos de Chatgpt la toma de decisiones personales. Eso sí hay una versión gratis que da un mínimo y la versión de pago que se lo curra más. 

    Lo que propone Dave Eggers en sus dos libros no es solo totalmente plausible sino que además coincide con lo que está ocurriendo en este momento. 

Que por este Aula de Lectura no se diga que no nos hemos enterado de la movida....

    El cine también ha transitado por el algoritmo y lo ha hecho muy bien. Desde la película "Her" de 2013 dirigida por Spike Jonze en la que Theodore, interpretado por Joaquin Phoenix se enamoraba de Samantha, el nuevo sistema operativo que le servía para escribir las cartas a terceros y cuya voz ponía Scarlett Johansson, el cine ha explorado de manera muy acertada los riesgos de la dominación del algoritmo. "Ex machina" (2014) dirigida por Alex Garland donde directamente se apunta al nacimiento de una nueva especie surgida de la inteligencia artificial o la película "A. I." (2001) dirigida por Steven Spielberg y que pone sobre la mesa la posibilidad de programar a robots para tener sentimientos. Tres películas que fuera de efectismos más o menos espectaculares plantean qué giro puede dar la vida tal y como la conocemos. Os dejo el trailer de las tres porque me han gustado mucho.




    Pero si hay una película que en mi opinión refleja todas las cuestiones en general problemáticas que una utilización indebida de la IA puede acarrear es, sin duda "Minority Report" (2002) dirigida por Steven Spielberg con su brío habitual y protagonizada por un muy solvente Tom Cruise a la que le dan una magnífica réplica Colin Farrell y el legendario Max von Sydow. Basada como no podía ser de otro modo en una historia de Philip K. Dick. Por cierto, no os perdáis la maravillosa biografía de este autor escrita por Emmanuel Carrère: Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos. Un viaje en la mente de Philip K. Dick (2019)Una biografía extraordinaria de uno de los popes, junto con Isaac Asimov de la ciencia-ficción en una época de gran efervescencia intelectual. 


 

    Volviendo a "Minority Report", la acción se sitúa en 2054, la policía utiliza una técnica basada en algoritmos y en los "precogs" para detener a los asesinos antes de que cometan un crimen. Los "precogs" son tres seres psíquicos de extremada sensibilidad cuya capacidad de predicción es totalmente efectiva. No os voy a contar la trama pero sí podemos poner esta película en relación con El círculo y El Todo. Pero antes trailer para abrir boca:


En "Minority Report" la utopía de la seguridad absoluta parece funcionar. Ya no existe el crimen. Aunque Spielberg plantea casi desde el inicio de la película la pregunta fundamental: ¿puede una sociedad ser totalmente segura sin sacrificar la libertad? El problema aparece cuando John Anderton, el jefe de Precrime es acusado de un asesinato que podría cometer. A todo esto se añade una variante y es que Anderton es un ferviente defensor del sistema PreCrime ya que su hijo desapareció sin dejar rastro según parece secuestrado por un individuo. ¿Es inevitable que John Anderton cometa un crimen, aunque tenga que ver con su pérdida? Es toda la cuestión del libre albedrío, idea clave en la historia del pensamiento occidental. Al mismo tiempo que esto sucede, el tema de los "precogs" y su supuesta infalibilidad empieza a resquebrajarse ya que se descubre la existencia de "informes minoritarios", de ahí el título de la película que podrían poner en entredicho todo el sistema. 
    Por supuesto esta película es también una crítica al determinismo tecnológico y anticipa muchos de los debates actuales sobre algoritmos predictivos, inteligencia artificial o los sistemas automatizados de toma de decisiones. Esta última cuestión es de capital importancia porque ¿las conclusiones a las que llegan estos sistemas pueden tener valor jurídico? ¿Puede un preso ser mantenido en prisión porque el algoritmo determine que puede reincidir aunque cumpla todos los requisitos establecidos por la ley para ser liberado?
En Minority Report la sociedad está vigilada permanentemente a través de escáneres oculares. Por ejemplo cuando John Anderton entra en un gran almacén, se le ofrece una publicidad personalizada de acuerdo con sus compras o sus posibles compras. Este hecho que requiere nada más y nada menos que reconocimiento facial, geolocalización y recopilación de los datos personales se percibe como un hecho normal y cotidiano. 
Desde un punto de vista jurídico ni qué decir tiene que la película es una vulneración total y absoluta del Estado de Derecho. Cierto es que las vulneraciones que enumeraré seguidamente están siendo refrendadas por un montón de gobernantes y en alguna ocasión jueces pero en principio un Estado de Derecho debe respetar la presunción de inocencia y el derecho a un juicio justo. 
En "Minority Report" los detenidos son castigados por algo que todavía no han hecho. ¿Puede castigarse el pensamiento o nuestro cerebro sigue siendo el último reducto de nuestra libertad? El Derecho, hasta nueva orden, solo puede sancionar hechos, no posibilidades. 
En cualquier caso es una película que nos interpela puesto que la tecnología va ocupando cada vez más espacios en nuestra vida cotidiana que autorizamos e incluso impulsamos. De nosotros depende que sea un instrumento de progreso o de opresión.

    Y en esta última entrada del curso, os pido que no olvidéis que 

PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

    ¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!



jueves, 21 de mayo de 2026

Muerte de una heroína roja de Qiu Xiaolong

 


    En esta ocasión vamos a transitar por una novela negra que retrata la China contemporánea a través de un escritor nacido en Shanghai en 1953 pero nacionalizado norteamericano: Qiu Xiaolong. Lo haremos a través de su primera novela: Muerte de una heroína roja, publicada en el año 2000.

    Las novelas de Qiu Xiaolong se ajustan a una de las características de la novela negra y es la de un territorio específico: Shanghai, la capital china de los negocios y por tanto símbolo del exorbitante crecimiento económico de China, consecuencia del paso del férreo comunismo de Mao al sistema capitalista controlado por el Estado, denominado "Socialismo de mercado" desarrollado por Den Xiaoping a partir de la década de 1980. Así, podríamos decir que en medio siglo escaso, China ha pasado de ser un país en vías de desarrollo a convertirse en una primera potencia mundial. Esto ha transformado por completo la sociedad china, especialmente en las grandes ciudades. Qiu Xiaolong se ha convertido en el cronista de la vida cotidiana en la nueva China y qué mejor herramienta para mostrarnos esto que un buen crimen, que atención, hunde muchas veces sus causas en la temible Revolución Cultural. 

  Permitidme mostraros una fotografía de la Shanghai de 1990 y la de 2024 donde se puede apreciar muy bien el brutal crecimiento de esta ciudad. Una muestra del capitalismo controlado a la china: "Un país, dos sistemas".

                                              

    Si queréis conocer una época negrísima de la historia reciente de China, es imprescindible la lectura de la autobiografía Cisnes Salvajes (2004) escrita por Jung Chang seguida de Vuelan los cisnes salvajes (2026). Cisnes salvajes fue un acontecimiento literario de primera magnitud ya que retrataba la historia real de tres generaciones de mujeres chinas con especial énfasis en los desastres de la Revolución cultural. El propio Partido Comunista chino reconoció que la Revolución Cultural había sido un gran error y, de hecho, aunque no es un tema cómodo, algunos autores se atreven a incluir este período histórico en sus novelas. 

    Y aquí quiero mencionar a un extraordinario autor chino de ciencia-ficción, Liu Cixin quien en su Trilogía de los Tres Cuerpos (2023) compuesta por El problema de los tres cuerpos, El bosque oscuro y El Fin de la Muerte hace un repaso bastante crítico por el retraso científico y cultural que supuso esta volada de Mao Zedong. Se sea o no aficionado/a la ciencia-ficción esta trilogía es alucinante de buena.

   

 La serie de Netflix occidentaliza esta ficción y la convierte en un lujosísimo videojuego que empequeñece la obra original. Os dejo el trailer. 


    Sobre la Revolución Cultural, un autor excelente que conocemos bien, Juan Gabriel Vásquez, ha retratado de una manera muy gráfica este momento histórico en el extraordinario libro Volver la vista atrás (2021). En esta obra, el cineasta Sergio Cabrera contaba a través de las palabras de Vásquez su infancia en la China maoísta en el momento de la Revolución Cultural donde fueron llevados por sus padres y luego dejados ahí. Desde luego que si hay alguien que ha sobrevivido a su infancia es, sin duda este cineasta colombiano cuya vida, a pesar de su relativa juventud, recorre alguno de los grandes acontecimientos del siglo XX. 

  

    Balzac y la joven costurera china (2014) de Dai Sijie es una hermosa novela que narra el proceso de "reeducación" implantado por Mao Zedong de dos adolescentes chinos enviados a una aldea perdida cerca de la frontera con el Tíbet en unas condiciones espantosas. En medio del horror aparecerá una maleta clandestina de otro reeducado repleta de obras maestras de la literatura occidental tales como Balzac, Dumas o Stendhal. Con la lectura de estos canónicos, estos adolescentes descubrirán un mundo de sentimientos expresados de una manera desconocida que, además de aliviar sus penurias anímicas, les permitirá conquistar a la joven costurera del título. Un libro delicado aunque triste y sobre todo un homenaje al poder de la literatura como instrumento para trascender el horror cotidiano. Hay película y es muy bonita. Trailer aquí debajo. 



  
    El personaje protagonista de las novelas de Qiu Xiaolong es el Inspector Jefe Chen Cao, un poeta, un intelectual atrapado dentro de un sistema complejo donde ocurren crímenes nuevos que tienen que ver con motivos económicos pero también pasionales como le ocurre a la difunta Guan Hongying. Además, Chen debe lidiar con la complicada burocracia fuertemente controlada por el Partido Comunista chino, lo cual limita extraordinariamente la acción de Chen. El asesinato de esta joven, icono político y símbolo revolucionario, ahogada en un canal de las afueras de Shanghai obligará a Chen y a Yu, su ayudante, a afrontar las contradicciones sociales y morales de una China en plena transición. 

    Es interesante señalar que Muerte de una heroína roja transcurre en 1990, un año después de la masacre de la plaza de Tiananmen donde estudiantes y obreros chinos pedían una apertura que fuese también política y no solo económica. Tanques y soldados abrieron fuego causando numerosas muertes, aunque la cifra exacta no es conocida debido a la férrea censura de Pekín. Un momento simbólico y casi diría que icónico de esta matanza fue la de el "Tank Man", un hombre solo poniéndose frente a un tanque, convirtiéndose en la imagen global de la resistencia. Esta foto es ya historia del siglo XX. 


    No es la primera vez en la historia de la novela negra que nos encontramos con un detective poeta. Ahí tenemos a Adam Dalgliesh, inolvidable personaje de las novelas de P. D. James. Dalgliesh es un poeta laureado además de comandante en Scotland Yard. Aunque las novelas de P. D. James se adscriben mejor a la novela policíaca ya que apenas retratan rasgos de la sociedad en la que ocurren los crímenes, Dalgliesh conoció en su momento un gran éxito por ser un policía solitario e introvertido pero dotado de gran empatía, un preludio de los Wallander, Jaritos, Erlendur, Varg Veum..... 


    Y no podemos olvidar tampoco a Mario Conde, el detective de las novelas de Leonardo Padura, otro letraherido que ansía escribir novelas y para quien la literatura es el motor que mantiene su esperanza en la desesperada Cuba de los años 90 y hasta hoy.


   Henning Mankell escribió una novela situada entre Suecia y China titulada El chino (2007) donde, además de conocer en detalle a los HCS (Hijos de Cuadros Superiores), nos brindaba la historia de la explotación de millares de chinos durante la construcción del ferrocarril de los Estados Unidos en el siglo XIX. Aunque Mankell dejó de lado por esta vez al gran comisario Wallander, Birgitta Roslin, la jueza que va a descubrir una venganza monitorizada desde el Pekín de Deng Xiaoping, es también un personaje interesantísimo. Brillantes descripciones del Pekín desarrollista y una trama que mantiene al lector en vilo. Muy, pero que muy recomendable. 
 Henning Mankell y su inolvidable comisario Kurt Wallander, el único policía, que yo recuerde, a quien su autor retira, aquejado de Alzheimer en la magnífica y última novela de la saga Wallander El hombre inquieto (2009).  Recomiendo la lectura de toda la serie porque, además de mostrarnos una Suecia totalmente alejada del cliché de país perfecto, Kurt Wallander es para mí el personaje de policía más logrado de todos los que he leído. 


     Qiu Xiaolong ha escrito hasta la fecha once novelas protagonizadas por el Inspector Jefe Chen Cao. Tenemos la suerte de que la mayoría están traducidas y publicadas por la editorial Tusquets y es que la recientemente fallecida Beatriz de Moura tenía un instinto infalible para detectar los buenos autores y las buenas novelas. Suyo es también el mérito de haber publicado a Leonardo Padura, a Henning Mankell, a Petros Markaris o la novela Soldados de Salamina (2001) de Javier Cercas que inauguraría una nueva mirada literaria sobre la Guerra Civil española. Sirva este pequeño inciso como homenaje a una gran editora


    Podríamos dividir la obra de Qiu Xiaolong en grandes ejes temáticos que muestran la evolución personal y profesional de Chen Cao con algunos altibajos, a la par que la de la China contemporánea. Así, Muerte de una heroína roja y Visado para Shanghai (2007) están muy claramente ambientadas en la transición del maoísmo hacia el capitalismo. En estas dos novelas vemos cómo existe un lenguaje formalmente ideológico directamente impuesto por el Partido Comunista chino con valores tales como el sacrificio, la moral revolucionaria, la colectividad y la disciplina mientras que la realidad habla de dinero, conexiones, consumo, prestigio y ambición individual. Es decir, una revolución únicamente retórica.

    Las novelas El Caso Mao (2011) y El enigma de China (2014) ya se adentran de manera clara en el proceloso mundo de la corrupción donde esta ya no aparece como una excepción sino que se ha convertido en un elemento estructural. Aquí, la vieja dicotomía marxista de poder económico es poder político se convierte en axioma. De ahí que nuestro detective poeta tiene que moverse entre la verdad oficial y la real, además de ver coartadas sus pesquisas en cuanto la investigación toca a cargos del Partido o a millonarios con trapos sucios. En la primera novela, Chen debe intentar que un documento íntimo que compromete la moralidad de Mao Zedong pueda salir a la luz. La segunda plantea la férrea censura que el gobierno chino ejerce sobre el acceso a Internet de sus ciudadanos así como la vigilancia a la que están sometidos. Todo esto con fondo de tensión política constante.

    En Seda Roja (2010) y Cuando el rojo es negro (2010), nuestro autor nos adentra en los laberintos de la memoria, la Revolución Cultural y los fantasmas del pasado que en forma de crimen surgen en una  China contemporánea que ha olvidado algunos episodios de su Historia más reciente. Así, vamos a descubrir el insaciable apetito sexual de Mao Zedong y sus gustos por bailarinas que pagarán un precio muy alto por ser objeto de los favores del líder. Un asesino en serie se encargará de vengarlas muchos años después. 
    Los altibajos de Chen Cao como policía se ven muy claramente en Cuando el rojo es negro ya que en este libro nuestro inspector ha sido apartado del cuerpo de policía reconvertido en el asesor de un millonario hombre de negocios que quiere construir un gran complejo residencial a la manera de la Shanghai de los años 30. Pero el asesinato de una escritora polémica por sus críticas a los gobernantes provocará la vuelta de Chen a la policía. En estas dos novelas entendemos perfectamente cómo el silencio histórico no ha reparado injusticias pasadas que ni siquiera el crecimiento económico ha podido eliminar de la memoria colectiva.

    El dragón de Shanghai (2017) y El crimen del lago (2017) son quizás las novelas protagonizadas por Chen Cao más críticas con la China actual en dos aspectos: la extrema modernización y su coste humano y ecológico. En El dragón de Shanghai, Chen Cao sigue con sus dificultades en el cuerpo de policía que directamente le ha apartado de todos los casos "sensibles", lo que le obliga a irse fuera de la ciudad. Y es en estas áreas rurales donde la voracidad por maximizar los recursos naturales y la ambición de los aspirantes a millonarios han aportado destrucción de paisajes, cambios brutales en los modos de vida y un éxodo rural que precariza la vida de los campesinos en unos arrabales infectos alrededor de las grandes ciudades. A este panorama se añadirá el "revivalismo" comunista de un alto cargo y su esposa que ven en la recuperación de las consignas comunistas una oportunidad para forrarse. El crimen del lago  apela directamente a la destrucción de ecosistemas naturales y a la degradación ecológica de una China desatada hacia un desarrollo sin control. 
 
    En estas dos novelas, percibimos un cierto agotamiento moral de Chen Cao cada vez más desencantado en cuanto a la utilidad de su trabajo. Las élites comunistas ya viven como élites capitalistas con todo el confort material y los privilegios políticos que el dinero puede comprar, incluida su total impunidad.

    Las novelas de Qiu Xiaolong son apasionantes. Toca todos los temas y el desarrollo de la trama es simplemente extraordinario. Nuestro autor sigue la tradición de la novela negra al pie de la letra por ejemplo en un tropo muy habitual como es la gastronomía. Leer una novela de Qiu Xiaolong es una inmersión en la extraordinaria variedad gastronómica china. Nada que ver con los rollitos de primavera o el arroz tres delicias, es una auténtica incursión por una elaboración y una combinación de sabores y texturas que hasta la lectura de Xiaolong eran desconocidas para mí. Me gusta muchísimo además cómo nos muestra una cocina popular y una cocina más sofisticada. No hace falta recordar lo gourmets que son Mario Conde, Carvalho o Kostas Jaritos por mencionar algunos de nuestros héroes negros más conocidos.

 

    Michael Wood, prestigiosísimo historiador y Profesor de la Universidad de Manchester, es uno de esos eruditos británicos que son además grandes divulgadores. Su Historia de China: El retrato de una de las grandes civilizaciones de la Historia (2023) es un paseo maravilloso por un país con una cultura milenaria potentísima. Desde la prehistoria hasta Xi Jinping, es un libro indispensable no solo para lectores interesados en China sino para todas las personas curiosas. Una delicia de lectura y una obra erudita, rigurosa pero nada cargante. Tiene otro libro traducido al español: En busca de la Guerra de Troya que es una maravilla. Con aires de novela negra, Wood nos sumerge en los secretos y las anécdotas más desconocidas de esta guerra mítica. No contento con eso, este gran historiador ha realizado documentales excelentes sobre la historia de Inglaterra, de la India, de Shakespeare (este último documental es de lo mejor). Un ejemplo para mí de rigor y amenidad sin pretensiones. Me encanta y con permiso de Siri Hustvedt (mi mujer ideal) quiero ser como él!!!!



    La escritora Diane Wei Liang nacida en Pekín en 1966 y que pasó parte de su niñez en un campo de trabajo en una remota región de China es también una reputada escritora de novela negra, aunque las suyas se sitúan en Pekín. Participó en el movimiento democrático estudiantil y como os podréis imaginar tuvo que salir de China a toda velocidad. Al igual que Qiu Xiaolong, Diane Wei Liang hace hincapié en su obra en el crimen, la corrupción, la memoria, el capitalismo "a la china" y la vida cotidiana en el Pekín contemporáneo. Pero, en el caso de esta autora, la protagonista de su trilogía negra de Pekín es Mei Wang, una detective privada moderna e independiente que conduce un Mitsubishi rojo y ha escogido a un hombre como secretario. 

La trilogía negra de Pekín se compone de los siguientes libros:

- El ojo de jade (2007).
- Mariposas para los muertos (2008).
- La casa del espíritu dorado (2011).

    En El ojo de jade, Mei Wang investiga la desaparición de un antiguo objeto de jade sustraído de un museo durante la Revolución Cultural. Lo que en un principio parecía un caso sin muchas complicaciones acabará conectado con el mercado negro de arte, la corrupción gubernamental y los traumas históricos ligados a la Revolución Cultural. Mei además, descubrirá algunos episodios oscuros ligados a su propia familia que le harán replantearse muchas de sus convicciones.

    En Mariposas para los Muertos, nuestra escritora trata las desigualdades sociales que la modernización china ha generado. Vemos el contraste entre una población urbana privilegiada y los hutongs donde viven los trabajadores procedentes del campo. La prosperidad económica no ha eliminado ni la violencia, ni la precariedad, ni la soledad, ni la explotación. En esta novela Mei Wang tendrá también que enfrentarse con el silencio histórico que envuelve lo sucedido en la plaza de Tiananmen. 

    La casa del espíritu dorado es para mí la novela más interesante de esta trilogía puesto que nos encontramos ante un Pekín post-olímpico, muy rico y corrupto donde las desigualdades aumentan constantemente. En este contexto, una Mei Wang de 33 años, ferozmente independiente, a pesar de las múltiples presiones familiares y sociales, conoce a un abogado que le encarga investigar qué ha pasado con el dinero de una empresa que se dedica a fabricar pastillas que pueden curar, ahí es nada,  los corazones rotos. Al mismo tiempo, Mei tiene que luchar por conservar su agencia de detectives que está en el punto de mira gubernamental. Aquí, nuestra detective se verá mezclada con el mundo inmobiliario y las grandes transformaciones urbanas de Pekín. Los antiguos barrios van desapareciendo para dejar sitio a rascacielos, centros comerciales y urbanizaciones de lujo. No sé qué hay de chino en esto porque a mí me suena a gentrificación europea absoluta.

  Los personajes de Chen Cao y Mei Wang representan la China en transformación, atrapada entre la ortodoxia comunista, la modernización capitalista y la tradición. Chen Cao encarna la contradicción del hombre crecido en el sistema pero consciente a través de su trabajo de las fracturas morales que la apertura capitalista entraña. Mei Wang representa la mujer china que busca su sitio en una China más moderna, cosmopolita y consumista.
    

    Y, tras este paseo por la China más negra, recordad que    

PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

    ¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!