El 13 de abril de 2025 falleció Mario Vargas Llosa en su Perú natal tras unos años bastante erráticos en lo personal, en lo político y en lo literario. Su última novela Le dedico mi silencio, publicada en 2023 y dedicada a su ex-mujer y a la música criolla no despertó gran entusiasmo a pesar de ser anunciada como su última novela. Más allá de discrepancias ideológicas Vargas Llosa fue un inmenso escritor que nos ha dejado algunas de las más bellas páginas de la literatura universal. Y, entre esas páginas está cómo no la novela La Guerra del Fin del Mundo. Publicada en 1981, sorprendió por varias razones, la primera por su lejanía con el Perú de sus novelas anteriores y la segunda porque se alejaba del contexto de esas novelas autobiográficas teñidas de ironía como por ejemplo La tía Julia y el escribidor. En esta novela, Vargas Llosa narra su historia de amor y posterior matrimonio con Julia Urquidi, su tía, diecinueve años mayor que él. Esta historia fue un escandalazo familiar pero una novela muy inspirada. Aquí debajo los dos tortolitos.
En el momento de escribir La Guerra del Fin del Mundo, se cumplían diez años de la publicación de Conversación en la Catedral (1972) y no había conseguido un éxito tan rotundo como en aquel entonces.
El primer contacto que Mario Vargas Llosa tuvo con la rebelión de Canudos fue a través de la propuesta del cineasta brasileño Ruy Guerra para escribir un guion encargado por la Paramount. Ruy Guerra pertenece al grupo del Cinema Novo brasileño que por su alto compromiso político y social logró renovar la producción cinematográfica brasileña. Su lema era "una cámara en la mano y una idea en la cabeza".
Para que os hagáis una idea del compromiso de Ruy Guerra, este y Chico Buarque escribieron el álbum "Fado Tropical" que fue censurado. El disco se sacó sin letras ya que la dictadura brasileña no quería ningún homenaje a la Revolución de los Claveles. Un ejemplo de canción transcultural soberbia.
Ruy Guerra le llevó a Vargas Llosa una gran cantidad de material acerca del suceso histórico de Canudos. Vargas Llosa pues abandonaba el Perú para lanzarse a escribir sobre el Sertón brasileño. Nuestro autor fue valiente ya que justo es decir que Brasil es un espacio geográfico e idiomático que ha sido poco frecuentado por los escritores hispanoamericanos.
La película no se hizo, al parecer por problemas presupuestarios, aunque en 1997 sí se hizo una película sobre este suceso histórico dirigida por Sergio Rezende y protagonizada por los actores brasileños del momento. Os dejo el trailer.
La historia de Canudos es la de una comunidad de inspiración ultracatólica liderada por un líder mesiánico, llamado el Consejero que tiene lugar en el Nordeste de Brasil. Vargas Llosa quedará fascinado con este suceso en que la joven República brasileña se encuentra con una revolución muy peculiar que la pone en jaque. Brasil es un joven estado que quiere entrar en la vía de la modernidad de la mano del progresismo racionalista salido de la Revolución Francesa. Esta revolución de desharrapados que se niega a acatar cualquier orden que venga de la República enervará al Estado que no parará hasta arrasarla. Para que os hagáis una idea de la inmensidad del Sertón brasileño os dejo dos mapas. En el primero podemos ver la enorme extensión del Sertón y el segundo nos sitúa los lugares más importantes de la novela.
Entre el material que Guerra llevó a Mario Vargas Llosa figuraba un libro que podríamos calificar de fundacional en la literatura brasileña titulado Los Sertones (1902) donde Euclides da Cunha, su autor, relata la Guerra de Canudos a través de sus crónicas. El periodista de La Guerra del Fin del Mundo que podríamos calificar de portavoz de Vargas Llosa es también un trasunto de Euclides da Cunha, testigo de excepción de esta revuelta y de su aplastamiento. La aproximación de da Cunha es totalmente positivista, es decir basada en hechos científicos. Así, realiza un análisis y una descripción del relieve, del suelo y sobre todo del clima incluso elaborando una especie de predicción meteorológica de la sequía del Nordeste brasileño. Seguidamente, y como buen determinista, explica que el hombre es producto del medio, de la raza y del momento histórico. Da Cunha quiere explicar porqué surge Canudos obviando cualquier explicación basada en el poder de la Fe u otras circunstancias. Vargas Llosa homenajeó a Euclides Da Cunha dedicándole el libro y haciéndolo protagonista del mismo.
La Guerra del Fin del Mundo, novela deslumbrante, muy didáctica, coral y poliédrica es además un testimonio de la propia evolución ideológica de Vargas Llosa en el sentido que todos conocemos. En los años 70, Vargas Llosa se desencanta de la Revolución cubana adoptando posiciones anticastristas e inclinándose cada vez más hacia el liberalismo.
La Guerra del Fin del Mundo es pues una advertencia acerca del componente peligroso de ciertas utopías de sentido religioso pero también del dogmatismo de tipo político.
En otro orden de cosas, esta novela nos muestra también la visión de la Historia de nuestro autor donde los acontecimientos históricos no solo se pueden explicar por razones colectivas sino que también son fruto de las pulsiones de las personas, dicho de otro modo, de la libertad imprevisible de los individuos.
Con La guerra del fin del mundo Vargas Llosa se despidió temporalmente del Perú pero avanzó muchísimo en la variedad de temas que darían paso a grandes novelas posteriores tales como La fiesta del Chivo (sobre la dictadura de Leónidas Trujillo en Republica Dominicana), El paraíso en la otra esquina (sobre Flora Tristán y su nieto Paul Gauguin) o El sueño del celta (sobre Roger Casement, el diplomático que inspiró a Joseph Conrad su obra El corazón de las tinieblas y que sería ahorcado por traidor durante la Iª Guerra Mundial).
Con el fallecimiento de Mario Vargas Llosa también muere lo que se denominó el "Boom Latinoamericano" un fenómeno editorial y literario que puso a América Latina en el mapa literario mundial. La figura editorial que lo fomentó y lo aupó fue la agente literaria Carmen Balcells quien sufragó la estancia en Barcelona de numerosos autores tales como Gabriel García Márquez o el mismo Mario Vargas Llosa. Si queréis conocer esta época tan fascinante en lo literario y de gran efervescencia cultural, dos libros indispensables: Carmen Balcells, Traficante de palabras de Carme Riera y Aquellos años del Boom: García Márquez, Vargas Llosa y el grupo de amigos que lo cambiaron todo del crítico cultural Xavi Ayén.
Los autores más importantes del Boom fueron sin duda Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y Julio Cortázar. Los cuatro eran conscientes de estar escribiendo algo diferente como muy bien demuestra el extraordinario libro Las cartas del Boom que reúne las misivas que intercambiaron estos cuatro extraordinarios escritores entre 1959 y 1975. Creación literaria, historia, literatura y biografía se entrelazan en este valiosísimo libro. Indispensable para comprender el fulgor literario del Boom.
Esta hermosa amistad acabó el 12 de febrero en 1976 en Ciudad de México en el Palacio de Bellas Artes cuando Vargas Llosa le propinó un puñetazo a García Márquez por cuestiones de índole íntima, aunque ninguno de los dos quiso decir nunca cuál había sido la causa. Lo cierto es que nunca volvieron a dirigirse la palabra y sus diferencias se concretarían años más tarde en sus opciones políticas. Si bien Vargas Llosa repudió el castrismo, García Márquez lo abrazó sin fisuras, convirtiéndose en uno de los amigos más cercanos de Fidel Castro. El escritor peruano Jaime Bayly nos ofrece en su libro Los genios su versión de los hechos. Para los amantes del cotilleo literario.
Sobra cualquier comentario.
Cuando Vargas Llosa anunció que Le regalo mi silencio iba a ser su última novela, la editorial Alfaguara decidió publicar la obra periodística de nuestro autor. Mi recomendación: pasar de los volúmenes políticos, son una auténtica ristra de barbaridades salvo para los votantes de Vox y centraos en sus volúmenes literarios: el amor de Vargas Llosa por la literatura es indiscutible y fue tan buen lector como escritor, por lo que realmente valen la pena, Así:
- El fuego de la imaginación: Libros, escenarios, pantallas y museos.
- Un bárbaro en París: Textos sobre la cultura francesa.
Y por supuesto sus libros sobre autores y obras:
- La verdad de las mentiras.
- Medio siglo con Borges.
- La mirada quieta (de Pérez Galdós).
- La tentación de lo imposible (sobre Les Misérables de Victor Hugo).
- El viaje a la ficción: el mundo de Juan Carlos Onetti.
- Carta de batalla por Tirant lo Blanch.
- La orgía perpetua (sobre Madame Bovary, libro seminal de Vargas Llosa).
Y es que para Mario Vargas Llosa: "Aprender a Leer es lo más importante que me ha pasado en la vida". Y todos sus admiradores podemos dar fe de ello. Pocos autores han creado tantas obras maestras como nuestro autor.
Sirva esta entrada como homenaje a un escritor que más allá de su biografía personal, perdurará en nuestra memoria literaria.
Y ya que la literatura nos ha llevado a Brasil, qué menos que hablar un poquito de dos grandes escritoras brasileñas cuya obra me ha arrebatado.
La primera es Clarice Lispector, aunque nacida en Ucrania en 1920, sus padres emigraron a Brasil siendo ella muy niña. Comparada con Kafka y sobre todo con Virginia Woolf, su obra combina existencialismo, introspección psicológica y un lenguaje muy elaborado. Mujer atormentada, depresiva, volcó en su obra todas sus frustraciones e inseguridades. Las tramas de sus libros suelen ser mínimas ya que es una narrativa centrada en el pensamiento de sus personajes. La experiencia femenina en una sociedad patriarcal está en el núcleo de sus libros ya que sufrió los rigores de esta. Casada con un diplomático brasileño, la vida superficial y de mujer florero no le iba. Fumadora inveterada, se durmió con un cigarrillo encendido, el incendio posterior le dejó graves secuelas físicas. Su soledad y abandono fueron patentes en los últimos días de su vida.
Clarice Lispector figura en el panteón de honor de las letras brasileñas ya que su influencia en las narradoras actuales de todos los continentes es palpable. Así, se reclaman seguidoras e influidas por la escritura de Lispector, Valeria Luiselli, Rachel Kushner, Olga Tokarczuk, Cristina Rivera Garza o Annie Ernaux, entre muchas otras.
Si queréis conocer en detalle y de una manera muy interesante a esta fascinante mujer, no dejéis de leer la biografía que le dedica Benjamin Moser: ¿Porqué este mundo? Una biografía de Clarice Lispector.
De Clarice Lispector os recomiendo sus cartas, una maravilla de introspección y una confesión a corazón abierto (Todas las cartas), La manzana en la oscuridad, y también el recopilatorio Otros escritos donde Clarice Lispector nos abre las puertas de su creación literaria. Por último La pasíón según G. H., una extraordinaria novela muy deudora del stream of consciousness woolfiano y por eso mismo apasionante.
Hay también un volumen con todas las crónicas de nuestra autora que muestran su sentido de la observación y su talento narrativo (Todas las crónicas).
La segunda escritora es Nélida Piñon, una extraordinaria autora más asequible a priori que Clarice Lispector.
Primera Presidenta de la Academia Brasilera de las Letras, Premio Príncipe de Asturias de Literatura en 2005, su ascendencia gallega la hizo merecedora de la nacionalidad española.
La Guerra del Fin del Mundo le está dedicada junto a Euclides da Cunha.
El periplo de sus padres y abuelos desde su Galicia natal hasta Brasil lo retrató en su magnífica novela La república de los sueños que le valió fama internacional. Aunque es un libro con los mimbres de una novela tradicional, es sin embargo una reflexión apasionante sobre el hecho migratorio y en este caso concreto sobre las relaciones entre Galicia y Brasil. Un libro de lectura indispensable.
Quisiera recomendar otro libro que me ha encantado: Los rostros que tengo, su muy particular autobiografía. No es una historia personal al uso, sino que nos narra su hermosa relación con la escritura, hace un retrato íntimo y personal de sus amigos entre ellos Marío Vargas Llosa, Gabriel García Márquez o la propia Clarice Lispector, además de deleitarnos con su íntima relación con la música y el arte. Su pertenencia al territorio brasileño, sus raíces gallegas y la particular hibridación transcultural de un país tan fascinante como desconocido, Brasil forman parte también de este libro que se lee sin poder parar, tal es su poder de atracción lectora.
Y tras este paseo por el Brasil de ayer y de hoy, no olvidéis que
PENSAR LA LITERATURA ES PENSAR EL MUNDO.
Y cómo no, la lectura es
¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!
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