lunes, 27 de marzo de 2023

LA HIJA DE BURGER DE NADINE GORDIMER

     El racismo ha sido posiblemente el elemento más identificador de la abominable colonización y Sudáfrica uno de sus ejemplos más lamentables y dramáticos. Nadine Gordimer supo describir como nadie no solo la opresión de los que viven bajo un yugo colonial interminable sino también qué significa ser opresor en una sociedad donde el color de la piel es la vara de medir. En este sentido, un libro que tiene alguna relación con este Aula de Lectura es el de Charles King Escuela de Rebeldes: cómo un grupo de espíritus libres revolucionó las ideas de sexo, raza y género porque este ensayo ameno e interesantísimo tiene como protagonista a Franz Boas, y a sus discípulas Ruth Benedict y Margaret Mead. Estos antropólogos fueron los primeros en demostrar científicamente que el color de la piel no era en modo alguno un signo diferenciador de falta de inteligencia ni de inferioridad. Y ahí seguimos....

 

    Nadine Gordimer, la autora de la que vamos a analizar La hija de Burger, supo muy bien describir el ambiente enrarecido de una Sudáfrica inmersa en los momentos más duros del apartheid.


    En la obra que nos ocupa, La hija de Burger, Nadine Gordimer se mete en la piel de Rosa Burger, la hija del mítico Lionel Burger, un activista comunista anti-apartheid blanco que morirá en la cárcel. Por lo tanto, ya de entrada Gordimer parte de un punto de vista poco habitual, el de un blanco que lucha por acabar con el racismo. Pero esta novela no es solo eso, no es una hagiografía al uso sino una muy acerada reflexión sobre cómo el activismo de los padres condiciona la vida familiar. Rosa Burger es "la hija de Burger", depositaria del legado de su padre, un legado que tratará de olvidar durante un interludio en la costa francesa pero que regresará a ella como un bofetón. 

    Y es que la herencia familiar y no precisamente la monetaria, sino la ideológica es un tema lo suficientemente importante como para haber sido desarrollado por otros escritores, bien en forma de novela, bien en forma de narración autobiográfica.

    Un libro magnífico que habla precisamente sobre cómo el activismo y el heroísmo de un padre afecta el devenir de su familia es Un libro de mártires americanos de Joyce Carol Oates. Este libro que ya prefiguraba la deriva religiosa de unos Estados Unidos sumidos en una polarización extremista desde hace ya bastante tiempo es también una reflexión sobre la religión y la pena de muerte. Augustus Voorhess, un médico abortista heroico que trabaja en las peores condiciones posibles practicando abortos en una pequeña ciudad de Ohio, es muerto a tiros por Luther Dunphy, un evangelista alienado y radical. La muerte de Augustus mostrará la profunda disfunción familiar que su dedicado compromiso con las mujeres víctimas de abusos y a las que ayuda a abortar, ha creado con una esposa incapaz de mantener las riendas de la familia y una hija Naomi que se convertirá en la biógrafa oficial de su padre. La hija del evangelista radical, Dawn, criada en medio de una violencia omnipresente, será boxeadora. No contaré nada más de esta extraordinaria novela, rica en matices y una muestra más del incomparable talento de Joyce Carol Oates quien junto a Jonathan Franzen constituyen los mejores cronistas de la América contemporánea.
   

    Otro ejemplo de estas herencias que modelan la vida y el carácter es el de Jane Lazarre, autora de El comunista y la hija del comunista. Lazarre, una interesantísima periodista que aúna en ella las cualidades del periodismo literario estadounidense, narra en esta suerte de autobiografía la compleja e intensa relación que tuvo con su padre, un emigrante judío, huido de los pogromos, imbuido de los más altos ideales de justicia y libertad. Miembro del Partido Comunista norteamericano, combatió en la Guerra Civil española con la brigada Abraham Lincoln, pero también conoció el maccarthysmo y la caza de brujas, de la que, como os podréis imaginar, fue víctima. En este apasionante libro que mezcla documentos reales con las propias vivencias de la autora, Lazarre muestra a veces su resentimiento hacia un padre que admira pero cuya militancia le impide ser un padre presente. Un libro magnífico que también muestra la profunda decepción de todos aquellos que lucharon por un mundo mejor que finalmente no ha sido exactamente el esperado. También Jane Lazarre ha sido la hija de.

          

    James Ellroy, uno de los mejores escritores de novela negra de los Estados Unidos,  ha reflejado en todas sus novelas el desamparo de la mujer en una sociedad competitiva y patriarcal por lo que es considerado, a pesar de ciertas opiniones conservadoras, un escritor feminista. La madre de Ellroy fue asesinada brutalmente cuando este era un niño. En Mis rincones oscuros, Ellroy decide elucidar la muerte de su madre, ofreciéndonos un relato  a corazón abierto, sobre lo que pensaba de su madre, cómo prefirió creer una versión en la que más o menos ella se lo había buscado (había sido violada) y cómo toda su vida y su obra son un constante homenaje a la madre que no conoció y cuya muerte y corta vida está siempre presente. Un libro imprescindible para entender a Ellroy al que vale la pena leer, el auténtico cronista de la ciudad de Los Angeles más negra.

 

    Para los cinéfilos del Aula de Lectura, os diré que la película "L.A. Confidential" está basada en la novela homónima de James Ellroy. Dirigida por Curtis Hanson en 1996 y protagonizada por Russell Crowe, Kevin Spacey, Guy Pearce y Kim Basinger, nos muestra a un policía, Crowe, que no soporta el mal trato a las mujeres. Una excelente película. Os dejo trailer.


    El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince en El olvido que seremos, narra la historia de su padre, el doctor Héctor Abad Gómez que hasta el día en que fue asesinado, siguió luchando por el derecho de los pobres de Medellína una vida digna . El incesante combate de Héctor Abad está muy bien reflejado en un libro muy íntimo, donde el hijo mira con admiración al padre heroico cuya familia le apoyaba y que se enfrentó a su propia clase social. Un libro admirable, emotivo pero no sentimental. Una lectura muy recomendable.

 


   Fernando Trueba ha llevado al cine esta novela y la verdad es que lo ha hecho bien. Película de 2020, protagonizada por un Javier Cámara que parece haber nacido en Medellín y muy parecido al auténtico Héctor Abad, la película tiene el tono intimista adecuado pero también la acción requerida en su retrato de una Colombia en tiempos de gran violencia. Trailer aquí debajo.


    Y en Colombia seguimos porque Juan Gabriel Vásquez ha escrito otro relato de padres que influyen de modo decisivo en la vida de sus hijos, en este caso en las de Sergio y Marianela Cabrera, hijos del gran actor Fausto Cabrera,  maoísta convencido. La aventura de Sergio y Marianela Cabrera en la China de la Revolución Cultural es de por sí alucinante pero el paso de ambos por la guerrilla de las FARC es increíble. El libro se titula Volver la vista atrás y es magnífico, como todo lo que escribe Vásquez. No era fácil describir el entusiasmo por la Revolución cultural china de los Cabrera, sobre todo ahora que sabemos sus nefastos resultados pero el libro nos muestra, con sus claros y sus sombras la influencia de un padre en la vida de sus hijos. Solo puedo recomendar su lectura porque es un libro único.
    En las fotos, a la izquierda Juan Gabriel Vásquez y  a la derecha Sergio (con gafas) y Marianela Cabrera (justo en medio de los dos profesores chinos).



   También Paul Theroux en La costa de los mosquitos nos muestra cómo Allie Fox, el resentido y conspiranoico anti-sistema de la novela embarca a su familia en un viaje de no retorno a la costa hondureña donde se sitúa una pequeña aldea que este padre de familia enloquecido ha comprado y dónde piensa construir un mundo utópico que, por supuesto, no saldrá como esperado. Es una novela apasionante narrada por Charlie Fox, un adolescente que considera a su padre un genio pero que acabará viendo su peor cara.
    La película basada en la novela me gustó mucho con un Harrison Ford perdiendo los papeles y llevando a su familia a una calle sin salida. Dirigida con brío por Peter Weir, se beneficia además de la interpretación de Helen Mirren y del malogrado River Phoenix. Trailer debajo.


    La herencia familiar es uno de los temas más importantes de La hija de Burger pero está claro que la aberración racista sudafricana  ha vertebrado prácticamente toda la obra de Nadine Gordimer. Y lo que es todavía más interesante, nadie como ella, con el permiso de Coetzee y Brink, han sabido mejor describir qué es ser un opresor donde el blanco lo tiene fácil y el negro crudísimo.
    La gente de July escrito por nuestra autora muestra muy bien cómo una pareja de blancos, los Samle que siempre ha tratado a los negros con consideración y respeto pero que inequívocamente se han beneficiado de la situación, se ve obligada a causa de graves disturbios a refugiarse en casa de su criado de toda la vida, el July del título. Ahí, no solo se verán confrontados con la forma de vida de la población negra, sino que descubrirán otro July muy alejado del hombre servil y atento al que están acostumbrados y que dan por sentado. Una novela magníjica, escrita con escalpelo y que muestra el miedo del poderoso frente a una situación que se le escapa por completo. Espectacular!!!

    El conservador es otro de los indispensables de Nadine Gordimer. En esta ocasión, su protagonista Mehring, es un rico hombre de negocios blanco que, desencantado de la vida que lleva, su exmujer se ha ido a Estados Unidos, su hijo, del que sospecha que es homosexual, está implicado en movimientos anti-apartheid y desprecia a su padre,  decide abandonar la relativa seguridad de la ciudad y comprarse una granja donde poder vivir el sueño del granjero colonial. Como no tiene ni idea de cultivar la tierra, Mehring tiene que emplear a trabajadores negros de los cuáles no se fía. Un día, el cadáver de un hombre negro aparece en sus tierras y a partir de ahí, se va a desencadenar una paranoia y un miedo cerval hacia los negros que trabajan en su granja. Nunca el opresor fue mejor descrito con todo su miedo y sus pies de barro. Un libro obligatorio.
    
    
                     

    Nadine Gordimer fue recompensada en 1991 con un merecidísimo Premio Nobel no solo por su magnífica contribución literaria sino también por su activismo sin fallas contra el apartheid. 

    La literatura, sin embargo, no ha sido la única que ha mostrado su desprecio por el apartheid. Un músico sudafricano, blanco como la nieve pero con alma zulú, enseñó al mundo la ignominia del apartheid y fue uno de los primeros en fusionar pop con las melodías africanas más autóctonas. Este prodigio se llamaba Johnny Clegg y nos dejó hace algunos años.

    No puedo resistirme a poneros el video de Asimbonanga, dedicado a Nelson Mandela y en esta ocasión con este héroe de nuestra época compartiendo escenario. Un vídeo emocionante y triste a la vez.


    Y aquí Johnny Clegg bailando como el auténtico africano que siempre fue. Larga vida a Johnny Clegg!!!


    Un cantante británico de origen guyanés publicó un disco que contenía una canción fuertemente anti-apartheid pero no era un lamento, sino la canción más marchosa imaginable. La Joanna de la canción no es una señora sino Johannesburgo.  Eddy Grant se marcó un éxito y un recordatorio mundial contra un régimen abyecto. Puntazo!!!


    Nadine Gordimer vio el final del apartheid pero no se mostraba demasiado optimista en cuanto a la evolución política y económica de su país. Su testamento literario Mejor hoy que mañana narra la vida de una familia de raza mixta en la Johannesburgo actual. Si bien parece que el racismo más acérrimo ha desaparecido, la corrupción y las desigualdades sociales heredadas de un sistema injusto ponen al borde de la quiebra a una Sudáfrica todavía de resaca del apartheid. Es una novela muy bien construida, con unos personajes ricos en matices pero que deja un sabor algo amargo. 

    Este mismo sabor amargo nos lo brinda Damon Galgut en su novela La promesa. En esta subversiva novela, Damon nos muestra la profunda crisis que atraviesa una familia de granjeros sudafricanos blancos. El punto de partida es el funeral de la madre al que acuden los tres hijos del matrimonio que detestan, cada uno a su manera y con intensidad variable, la herencia del apartheid. Lo que sí tienen los tres muy claro es que Salomé, la criada negra de la familia, que lleva años sirviendo en la casa tiene derecho a que le otorguen la propiedad de una casita en la que ha vivido toda su vida. Esto no será del gusto del padre quien pasará olímpicamente del tema. Este hecho dará lugar a diferentes reacciones muy en consonancia con el momento de transición que estaba viviendo Sudáfrica en aquellos momentos. Esta novela ganó el Booker Prize en 2021 con todo merecimiento. Sudáfrica está lejos todavía de ser el país de la armonía.

    
    Nuestro querido Henning Mankell también denunció los excesos del apartheid en la saga Wallander. Fue en La leona blanca donde el inexplicable asesinato de una agente inmobiliaria en Ystad desencadenará una trama para atentar contra un dirigente sudafricano anti-apartheid por parte de un grupo de extrema derecha. Mankell siempre estuvo donde era necesario estar.


  La literatura sudafricana está conociendo un esplendor en estos últimos años gracias a las incorporaciones de numerosos novelistas jóvenes que, sin embargo, reivindican el magisterio de Coetzee, Brink o Gordimer.

    Me gustaría despedir esta entrada de blog con la gran Miriam Makeba, otra gran activista anti-apartheid que llevó su protesta por todos los rincones del mundo en la lengua de su etnia, el xhosa. Su "Pata-pata" es ya patrimonio de todos.


  Siguiendo nuestro lema:

PENSAR LA LITERATURA, PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!





martes, 14 de febrero de 2023

A ORILLAS DEL MAR DE ABDULRAZAK GURNAH

     Abdulrazah Gurnak, Premio Nobel de Literatura en 2021, hasta entonces un desconocido autor pero dueño de una sólido obra que gira en torno a la problemática del refugiado en una óptica claramente poscolonial. Gurnah, nacido en Zanzíbar ha escrito fundamentalmente sobre qué es y cómo se siente un refugiado. En A orillas del mar, la novela que analizaremos, es uno de los mejores ejemplos de una literatura comprometida sin por ello dejar de ser profundamente irónica y lírica.

    

    A orillas del mar es una historia de mezquindades, deudas, malentendidos e historias familiares sin resolver pero también y sobre todo una descripción clara y sin concesiones de la colonización y la descolonización desde la perspectiva de quienes la han sufrido en carne propia.

    Así, el narrador en primera persona del libro admite ya en las primeras páginas su propio estatus: "Soy un refugiado". Un sustantivo que oímos constantemente hoy en día en todos los medios audiovisuales, un estatus que en algunos casos es simplemente dramático cuando no directamente  trágico. Michael Ignatieff, un prestigiosísimo académico canadiense, los ha definido como "los náufragos del mundo" y no le falta razón. Su frágil estatus plantea graves cuestiones relativas a los Derechos Humanos, máxime cuando no solo las guerras producen refugiados sino también el cambio climático por ejemplo.

    En A orillas del mar vemos el periplo de Shabbán, desde el aeropuerto con sus reliquias hasta la casa de Celia para finalmente llevar "la vida de un pseudo-forastero". Recorrido distinto es el de Latif donde se mezclan Guerra Fría y descolonización.

    Refugiados, apátridas, vale la pena detenerse sobre algunas de las grandes obras y no solo literarias, que nos han mostrado el dolor del exilio y de la pérdida para enfrentar una nueva vida cuanto menos incierta.

     Quisiera empezar por tres exiliados nicaragüenses que han tenido que dejar su país bastante mayores  como Shabbáan: Carlos Mejía Godoy, Sergio Ramírez y Gioconda Belli, sus edades: 79, 80 y 74 años respectivamente. Obligados por la desvergüenza de Daniel Ortega y su mujer, Rosario Castillo a abandonar su Nicaragua natal. De Sergio Ramírez poco puedo decir porque ya está dicho todo. Fabuloso cuentista y narrador impecable. Ahora escribe novela negra para dar sentido a lo que no lo tiene y lo hace de fábula. Solo puedo hablar de su profunda tristeza, de su amargura por tener que dejar su país, la Nicaragua sandinista que él mismo construyó, a una edad donde, según sus propias palabras, "solo quiero sentarme en la terraza y ver ponerse el sol". Vaya todo mi ánimo y mi solidaridad para este grandísimo escritor!!!


   De Gioconda Belli, decir que fue otra sandinista de pro y una feminista en un continente donde las mujeres siguen luchando por hacer escuchar su voz. Su libro más famoso La mujer habitada es un himno a la lucha por la justicia además de una extraordinaria historia de amor, es un libro indispensable para entender el papel de la mujer latinoamericana en el devenir de este continente. Este año, la editorial Lumen ha reeditado para deleite y placer de todos El pergamino de la seducción, la impresionante y extraordinaria aproximación de Belli a la figura de Juana la Loca. Una pasada de bueno!!!


    Carlos Mejía Godoy junto a los de Palacagüina, aunque llevaban ya muchos años cantando, se hicieron famosísimos en España por la canción de "Son tus perjúmenes, mujer". Un auténtico bombazo de este cantautor, con una canción dotada de toda la riqueza léxica nicaragüense y un poco picantona. Sus canciones siempre con mensaje social, son hermosísimas. Me voy a permitir dejaros aquí dos: "Nicaragua, Nicaraguita" porque fue un himno sandinista y porque deseo que la vuelva a cantar en una Nicaragua libre de verdad. Y cómo no, "Son tus perjúmenes, mujer" porque es buenísima.


Nicaragua, Nicaraguita

Son tus perjúmenes, mujer

    En el apartado series, quisiera destacar dos que me han parecido particularmente interesantes: una es de Netflix "Desplazados" que muestra bien las dificultades de los refugiados sobre todo ante la sensación de pérdida y la desorientación cultural y vital. Producida por Cate Blanchett es una serie que se quiere crítica y lo consigue con el desértico paisaje del desierto australiano de desolado fondo. La serie "Years and years", mucho más cínica y desencantada, muestra el doble discurso sobre qué hacer y cómo ayudar a los refugiados, eso sí sin matarse. Emma Thompson borda su papel de fascista dispuesta a reabrir campos de concentración para una gente que molesta y cuyo color de piel no le gusta.

Desplazados

Years and years

    Los documentales "No nacimos refugiados" de Claudio Zulian y "Refugiados: camino a ninguna parte" dirigido por Asier García Matías y Unax Blanco son también dos ejemplos de narración de la difícil vida de los refugiados, fuera de su país y dentro de ninguno.

    La Guerra de los Balkanes también tuvo su lote de refugiados. Un escritor bosnio, nacido en Sarajevo,  Aleksandar Hemon narró en El hombre de ninguna parte el periplo vital de Jozef Pronek que malvive en Chicago recordando su infancia y adolescencia feliz en Sarajevo. Hemon es de ascendencia ucraniana aunque bosnio de nacimiento. Sigue viviendo en Chicago donde en una visita para aprender inglés le sorprendió la guerra, no pudiendo volver a su hogar. La obra de Hemon tiene raíces en la literatura picaresca y, a pesar de la tragedia que narra, siempre le acompaña una escritura que invita a la esperanza.

Entre un refugiado, un exiliado y un migrante hay diferencias ciertamente pero todas se resumen en la palabra precariedad. 

    De trabajadores migrantes, John Steinbeck nos habló y muy bien en Las uvas de la ira. Esta epopeya de los desposeídos está retratada con vigor y un gran realismo por este escritor. Naturalmente la película de 1940 dirigida por John Ford y protagonizada por Henry Ford ha oscurecido los valores del libro que son muy New Deal pero que, no obstante, reflejan una realidad que no ha sido superada.  


 Belén Gopegui, una de las escritoras españolas que sigue reivindicando el combate por la igualdad en la literatura y en la vida planteó en El padre de Blancanieves esa hipocresía muy propia de cierto progresismo que defiende ideas y postulados en los que no cree cuando le producen molestias. En el libro mencionado, Manuela una profesora de instituto, madre de tres hijos, casada con un ingeniero informático, pondrá una queja en el supermercado porque su pedido no le ha llegado a tiempo y los congelados se han estropeado. Esto hará que el supermercado despida al repartidor. Este, desesperado y sin trabajo, optará por plantarse delante de la puerta de Manuela, lo que incidirá en la reflexión de esta sobre la inmigración y sus dificultades. Es un libro de gran sutileza, que nos muestra muchas de nuestras actitudes pero tampoco convierte a los inmigrantes en completas víctimas. Es un equilibrio difícil de conseguir que Belén Gopegui domina con gran maestría.

    Por cierto, vivimos en una sociedad en la que, por regla general, nos sentimos tan mal que recurrimos a los libros de autoayuda en numerosas ocasiones para encontrar el amor, para dejarlo, para distinguir un amor tóxico del que no lo es y para mil incidencias más, normalmente relacionadas con nuestro ego. Las virtudes terapéuticas de la literatura son bien conocidas pero no tengo muy claro que estos libros nos vayan a proporcionar gran consuelo. Esto también lo tiene muy claro nuestra autora por lo que en su último libro El murmullo: la autoayuda como novela, un caso de confabulación,  Gopegui disecciona este tipo de literatura para mostrarnos que no se pueden proponer soluciones simples a cuestiones complicadas. Y menos en un mundo saturado de autocomplacencia, consumismo y vacuidad a partes iguales. Siempre hay que leer a Belén Gopegui!!! Una de las mejores maneras de entender nuestra propia sociedad.

 


    Norman Manea, el fantástico escritor rumano también conoció la dureza del refugiado y nos lo relata  en su libro El retorno del Hooligan donde se plantea la posibilidad o no de regresar a Rumanía tras una vida marcada por la deportación y el exilio. Un libro que recorre el siglo XX, sus cambiantes fronteras y una terrorífica dictadura como la de Nicolae Ceaucescu. Norman Manea, aunque nada convencional en su escritura, es uno de los grandes escritores europeos. Su último libro publicado por Galaxia Gutenberg La sombra exiliada. Novela collage es uno de los mejores libros sobre libros que yo haya leído.


    En A orillas del mar nos encontramos también con la Europa del Este. La extinta República Democrática Alemana fue el destino de muchos jóvenes que se formaban para luego ayudar al desarrollo de su propio país. Si Latif va a vivir esta experiencia, es también la que nos cuenta el fantástico Arnaldur Indridason en una de las mejores novelas de Nordic Noir El hombre del lago. Tras un terremoto, un lago baja su nivel de agua lo que permite descubrir un cadáver. El inspector Erlendur irá tirando del hilo lo que le llevará a la RDA. Totalmente adictivo.


    A orillas del mar tiene muchas referencias culturales y una de ellas es, sin duda Elleke, la madre de Jan, "la amiga" de correspondencia de este. Las vivencias de Elleke en Kenia pero sobre todo su consciencia de que su felicidad reposaba en el sufrimiento de los demás es como leer a Isak Dinesen al revés. También muy notables las alusiones a Bartleby el escribiente de Herman Melville y su "Preferiría no hacerlo" que acaba siendo una especie de clave secreta entre Rachel, Saleh y Latif. Enrique Vila-Matas seguro que aprecia esta broma literaria puesto que entre su vasta obra figura Bartleby y compañía, donde homenajea a todos aquellos escritores que un día dejaron de escribir. Más vila-matiano imposible!!!

 

    Rudyard Kipling figura en todas las bibliotecas de los ingleses. Poeta colonialista donde los haya, es sin embargo un gran escritor. Premio Nobel de Literatura en 1907, la concesión de este premio en 2021 a Abdulrazak Gurnah nos muestra la evolución en la consideración de otras literaturas ya que Gurnah es lo opuesto a Kipling. Os transcribo aquí el poema "La carga del hombre blanco" para que comprobéis una vez más el ideario colonial y lo que implicaba para los colonizados. 

Llevad la carga del Hombre Blanco.
Enviad adelante a los mejores de entre vosotros;
Vamos, atad a vuestros hijos al exilio
Para servir a las necesidades de vuestros cautivos;
Para servir, con equipo de combate,
A naciones tumultuosas y salvajes;
Vuestros recién conquistados y descontentos pueblos,
Mitad demonios y mitad niños.

Llevad la carga del Hombre Blanco,
Con paciencia para sufrir,
Para ocultar la amenaza del terror
Y poner a prueba el orgullo que se ostenta;
Por medio de un discurso abierto y simple,
Cien veces purificado,
Buscar la ganancia de otros
Y trabajar en provecho de otros.

Llevad la carga del Hombre Blanco,
Las salvajes guerras por la paz,
Llenad la boca del Hambre,
Y ordenad el cese de la enfermedad;
Y cuando vuestro objetivo este más cerca
En pro de los demás,
Contemplad a la pereza e ignorancia salvaje
Llevar toda vuestra esperanza hacia la nada.

Llevad la carga del Hombre Blanco.
No el gobierno de hierro de los reyes,
Sino el trabajo del siervo y el barrendero,
El relato de cosas comunes.
Las puertas por las que vosotros no entrareis,
Los caminos por los que vosotros no transitareis,
Vamos, hacedlos con vuestra vida
Y marcadlos con vuestra muerte.

Llevad la carga del Hombre Blanco,
Y cosechad su vieja recompensa
La reprobación de vuestros superiores
El odio de aquellos que protegéis,
El llanto de las huestes que conducís
(¡Tan laboriosamente!) hacia la luz:
“Oh amada noche egipcia,
¿Por qué nos librasteis de la esclavitud?,

Llevad la carga del Hombre Blanco,
No oséis rebajaros,
Ni clamar ruidosamente por la Libertad,
Para encubrir vuestro cansancio.
Por todo lo que gritáis o susurráis,
Por todo lo que hagáis o dejéis de hacer,
Los silenciosos y descontentos pueblos
Os juzgarán a vuestro Dios y a vosotros.

Unos años más tarde, "La carga del hombre blanco" es de 1899, llegaría Edgar Rice Burroughs con Tarzán, Lord Greystoke, el Rey de la Selva. Otra carga para el hombre blanco!!! Dominar la selva!!! Famoso es el grito de Johnny Weissmuller y su "Yo Tarzán, tú Jane". No obstante, aunque el código Hays pronto podría coto a esto, lo que sí se ve en la primera película de Tarzán es mucha sensualidad. Maureen O'Sullivan aparece desnuda y pasándoselo de miedo con un tío que no sabe ni hablar pero que está bastante más potable que los lores ingleses con los que se codea y promete más marcha.... Con el tiempo, las películas de Tarzán serán como los Picapiedra selváticos: puritica American Way of Life. Son películas racistas, no hay más que ver cómo son los nativos de las primeras películas, en estatura y en porte pero forman parte de la memoria sentimental de los que fueron niños en una época donde la sensibilidad poscolonial no se estilaba. Aquí debajo cómo se conocen Tarzán y Jane (no tiene desperdicio), el grito y por último a pesar de las diferencias culturales obvias, lo primero es lo primero y sino... mirad.... 



En 1984 Hugh Hudson realizaría una nueva versión de Tarzán, más fiel al original e intentando soslayar el racismo latente. Protagonizada por Christophe Lambert que se sometió a un duro ejercicio físico para conseguir la musculatura de nuestro héroe y por la siempre eficaz Andie McDowell, es bonita pero bastante sosa.  Andar entre dos aguas es lo que tiene. Os dejo el trailer.

Greystoke

 

 


 Siguiendo nuestro lema:


PENSAR LA LITERATURA, PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!

   

miércoles, 18 de enero de 2023

MEURSAULT, CASO REVISADO DE KAMEL DAOUD

     En 2013 se publicó el libro Meursault, contre-enquête (Meursault caso revisado en su traducción española) que causó un gran impacto en el momento de su publicación. De hecho, a pesar de haberse vendido muy bien y traducido a numerosas lenguas, Daoud no obtuvo el Goncourt, el gran Premio literario de las letras francesas que fue a parar a la mucho menos conflictiva Nos vemos allá arriba de Pierre Lemaître, que os recomiendo porque está francamente bien.

    Kamel Daoud es un prolífico periodista argelino, crítico incansable contra el gobierno de su país, y muy especialmente contra los fundamentalistas islámicos cuya ira ha tenido que sufrir en numerosas ocasiones. De esta confrontación, nació el libro Le peintre dévorant la femme donde un yihadista tiene por misión destruir las telas eróticas de Picasso en el museo de mismo nombre. Como os podéis imaginar, el personaje de Abdullah entre tanta obra de arte, va a sufrir un shock importante. Puede el arte triunfar sobre la violencia?

    Otro libro de Kamel Daoud que incide sobre la potencia del arte para sanar las heridas de la violencia y de la ignorancia es Zabor ou les Psaumes donde nuestro autor narra la importancia de los libros para el niño que da nombre al libro. También nuestro autor ha recopilado gran parte de sus crónicas en el libro Mes indépendances: Chroniques 2010-2016. Sin duda alguna, para todos aquellos interesados en un país tan fascinante y hermoso como Argelia, esta es una lectura de obligado cumplimiento.



    
    Seguramente alguna crónica de Kamel Daoud hablará sobre el Rai argelino, esta música, declarada por la UNESCO patrimonio inmaterial de la humanidad que ha sabido aunar tradición con modernidad. Aquí os dejo dos ejemplos: la clásica Aicha cantada por el mítico Cheb Khaled y en una versión más contemporánea, un cantante que arrasa entre los jóvenes argelinos y en Francia: Dj Snake, nacido en París pero de ascendencia argelina. Le ha dado al Rai una nueva dimensión.


Dj Snake      

    Al margen de su incansable actividad como lúcido analista de su propio país, Daoud se atrevió en  Meursault caso revisado, nada más y nada menos que con Albert Camus y su novela El extranjero, obra fundacional del absurdo y de la corriente filosófica del existencialismo.



    El extranjero nos narra la vida de Meursault, el francés que vive en Argelia, lo conocemos cuando su madre ha muerto, mítica es ya la frase que inicia el libro "Hoy ha muerto Mamá" a la que por cierto Daoud da la réplica en nuestro libro "Hoy Mamá sigue viva". Meursault es un tipo al que todo le da igual, de hecho cuando será juzgado por la muerte del árabe, no es este hecho lo que le condenará, sino su actitud pasiva y poco expresiva durante el entierro de su madre. Meursault es un extranjero en su sociedad. 

    Publicado en 1942, en plena invasión alemana de París, pasó la censura y muestra bien el clima pesimista y enrarecido de una Europa inmersa en la Segunda Guerra Mundial pero también las contradicciones coloniales entre una población local que no tiene nombre, amenazante e incomprendida y una población francesa que domina la estructura de poder. Albert Camus, de modestos orígenes, el sistema escolar francés le brindó la oportunidad de tener de Profesor a Louis Germain, un profesor de primaria que supo detectar muy rápidamente la inteligencia de Albert y que le ayudó a obtener las becas que le permitirían llegar al pináculo filosófico de cuya élite formaría parte junto a  Simone de Beauvoir, Jean-Paul Sartre y Maurice Merleau-Ponty, los padres del existencialismo. Hay un libro maravilloso que explica muy bien los orígenes del existencialismo pero también las peculiaridades de estos cuatro filósofos a los que los actuales quieren imitar: En el café de los existencialistas: Sexo, café y cigarrillos o cuando filosofar era provocador de Sarah Bakewell. Ultra recomendado porque no solo explica muy bien los fundamentos de esta filosofía, sino también los claroscuros de estas cuatro personalidades irrepetibles. Ni siquiera Zlavoj Zizek llega a su altura, y mira que hace méritos!!!


        

    Sarah Bakewell se dio a conocer con otro libro extraordinario, Cómo vivir una vida con Montaigne, que es la mejor, más original e interesante visión del pensador y hombre de letras francés del siglo XVI. Montaigne está más vigente que nunca y sus Ensayos una fuente inagotable de sabiduría cotidiana. No sé cuál indicaros primero, mejor los dos!!!!

       

    Una de las razones por las que el libro de Daoud ha sido un éxito es porque los libros de Camus siguen estando entre los más leídos. Así, durante este extraño acontecimiento que ha sido la pandemia, Defoe con su Diario del Año de la Peste y el propio Camus con La peste han sido dos de los autores más leídos. No es baladí que estos dos escritores aparezcan juntos  de nuevo, pero esta vez  en el libro de Kamel Daoud. Así, también hay un diálogo, aunque menos evidente, entre Robinson Crusoe y Meursault, caso revisado.

    Robinson Crusoe es una obra que ilustra muy bien cómo la lectura iba siendo uno de los pasatiempos favoritos de la incipiente burguesía tal y como nos explica muy bien Ian Watt en el ya canónico The rise of the novel. Studies on Defoe, Richardson and Fielding, inexplicablemente no traducido al español.




    Robinson Crusoe, libro universalmente conocido, todos hemos leído esas versiones expurgadas para niños, es un libro también para adultos donde Robinson no es solo un precursor del capitalismo además de un opresor colonial de mucho cuidado, sino una especie de McGyver en una isla hecha a su medida y muy del gusto de la protoburguesía que se veía retratada en este emprendedor avant-la-lettre.  

    Michel Tournier, escribió una versión de Robinson Crusoe al revés donde Viernes acaba siendo el maestro y Robinson el no muy conforme aprendiz en uno de los mejores libros de la literatura contemporánea francesa: Viernes o los limbos del Pacífico. Una maravillosa lectura, llena de poesía y con la caña poscolonial necesaria.


         

   Unos años más tarde, un vietnamita que llegó a Estados Unidos como un boat people, escribirá una novela que mostrará cómo los occidentales han robado a los vietnamitas su propia historia de esta guerra infamante. Me refiero a Viet Thanh Nguyen que en El simpatizante muestra cómo El americano tranquilo de Graham Greene o Apocalypse Now han conformado el discurso oficial sobre la guerra de Vietnam, críticas incluidas, en una novela paródica, divertida pero ajustando cuentas con el discurso hegemónico occidental. Hay una segunda parte, El idealista, tan buena como la primera. Dos novelas que explican el poscolonialismo con gracia y salero .



   
 El árabe de Meursault tenía nombre, Moussa y ninguna hermana, sino un hermano, Haroum que va a reivindicar el nombre de Moussa, que nos va a explicar de dónde viene Moussa, de dónde viene él mismo, con una madre omnipresente y una opresión colonial virulenta y real. Temas como la imposición de un idioma, la pérdida de los referentes culturales, la independencia de Argelia o las derivas religiosas, tan nocivas para cualquier país están también en el corazón de este libro.

    Edward Said en Orientalismo y Frantz Fanon en Los condenados de la tierra mostraron el significado de perder el idioma, las referencias culturales familiares, el orgullo de los orígenes para someterse a la dominación cultural y económica del colonizador. No es de extrañar que Fanon escribiera este libro mientras estaba destinado en el hospital psiquiátrico de Blida en Argelia donde pudo ver de primera mano la devastación de esa pérdida de referencias culturales. Dos libros indispensables para entender no solo las consecuencias de la dominación cultural impuesta, sino también muchos de los conflictos que asolan países que fueron colonizados. A la izquierda Edward Said, a la derecha Frantz Fanon.


  


    Una novela estupenda, sin pretensiones pero muy eficaz es El arte de perder de Alice Zeniter donde una joven francesa, nieta de un harki (argelino que luchó con los franceses en la Guerra de Independencia), se interroga sobre la huida de Argelia de su abuelo y cómo se forman los secretos familiares que emponzoñan la vida de todos. Es un libro que narra el dolor del exilio, de lo que no se dice, en definitiva, de la vida de los que deben aprender a perder, además de ofrecer desde una perspectiva de familia, un libro que desmonta muchos tópicos infamantes sobre los harkis. Un libro profundo y ligero a la vez que emociona. Muy recomendable.


               


    La guerra de Argelia, a pesar de ser un episodio doloroso, de haber aportado bastantes tensiones sociales, el desembarco de los Pieds-Noirs, traumatizados por estar en el país de  origen pero siendo un francés del montón y en muchas ocasiones habiendo perdido sus posesiones, crearon cierta inestabilidad y malestar social. El cine ha dado un buen reflejo de esta guerra por ejemplo el grandísimo Gillo Pontecorvo en su película "La batalla de Argel", una película narrada desde el punto de vista anticolonial y de clase y con la estupenda banda sonora del genio Ennio Morricone. No fue una película exenta de polémica ya que fue encargada por el Gobierno argelino salido de la Guerra de la Independencia, lo que no le impidió ganar el Oscar a la mejor película extranjera. a pesar de los galardones y de ser considerada una obra maestra, su estreno en Francia se demoró durante bastante tiempo. Polémicas aparte, es para mí la mejor película sobre esta guerra, pero ante todo un alegato contra el colonialismo y sus destrozos. Todo buen cinéfilo debe verla. Os dejo el trailer.


    Bertrand Tavernier también es el director de un documental que causó cierto revuelo: "La guerre sans nom" (La guerra sin nombre), donde antiguos combatientes de la guerra de Argelia expresaban sin tapujos sus traumas, su regreso a Francia, su frustración, su tristeza. El día de su estreno en París en 1992, la policía tuvo que acordonar el cine porque militantes de extrema derecha se manifestaron exigiendo la retirada de un documental que no ensalzaba el valor de los combatientes franceses. 




    Del aprovechamiento que hizo Francia de los argelinos para combatir con las tropas francesas durante la Segunda Guerra Mundial, habla otra excelente película "Indigènes" (Indígenas), dirigida por Rachid Bouchareb en 2006, protagonizada por grandes actores franceses de origen argelino como Sami Bouajila o Jamel Debbouze. En esta película, que transcurre durante la Segunda Guerra Mundial, se muestra muy bien el racismo de los mandos franceses hacia los soldados argelinos y marroquíes que combatieron por un país que ni siquiera conocían, se lo habían impuesto. El título lo dice todo. Por supuesto, también se montó un pollo y es que cuando las verdades se dicen a la cara..... Trailer aquí debajo.


    En 1996 fueron secuestrados en las montañas argelinas, un grupo de monjes trapenses que llevaban años viviendo ahí, en armonía con la población musulmana con la que mantenían lazos no solo amigables, sino también económicos. En plena Guerra civil argelina, son secuestrados por fundamentalistas islámicos que, huyendo del ejército, deciden atrincherarse ahí. Este hecho real, que acabó con la ejecución de siete de los monjes a manos de los yihadistas, está en la base de la película "De dioses y hombres", dirigida en 2010 por Xavier Beauvois. Uno de los mayores éxitos de la historia del cine francés, película multipremiada y que cuenta con unos actores que lo bordan, entre otros Lambert Wilson y Michael Lonsdale. Una película que muestra las diversas caras de la  Fe.  Excelente.


  En lo de ignorar  nombres o directamente cambiarlos,  tenemos una autora que nos mostró la otra cara de la moneda de la novela Jane Eyre. La valiente fue Jean Rhys en El ancho mar de los Sargazos donde conocemos la verdadera historia de la loca del desván, Bertha Mason, la mujer de Rochester que este ha encerrado porque su perturbación mental la convierte en un peligro. Pues bien, sabemos que Bertha Mason no se llama así, eso se lo ha impuesto Rochester y el hermano de nuestra protagonista, James, sí, el mismo que el día de la boda se presenta ahí a destrozarle la vida a la pobre Jane, revelando el secreto mejor guardado de Thornfield Hall:  Rochester está casado!!! La Bertha Mason, de terrorífica risa y anhelos incendiarios es en la novela de Jean Rhys una joven criolla alegre, despreocupada, sensual cuyo verdadero nombre es Antoinette Cosway con la que Rochester se casa por dinero y que luego aborrece por no ser una damisela victoriana (Jane Eyre tampoco lo es, que conste). De ahora en adelante, reivindiquemos este nombre aunque sigamos colgados de Rochester. Un libro con perspectiva de género y poscolonial escrito por una autora excepcional. Lectura obligatoria.


           

    Un escritor argelino fabuloso es también Boualem Sansal, que, al igual que Kamel Daoud ha tenido muchos problemas con los fundamentalistas que querrían convertir Argelia en una teocracia patriótica. Un libro imprescindible para comprender las derivas religiosas de Argelia es 2084 El fin del mundo, de claras reminiscencias orwellianas. En este libro, Sansal nos narra el despertar de las dudas de Ali en un mundo totalitario donde se ha borrado la memoria colectiva. Es un libro brutal, que nos explica muy bien los engranajes de la sumisión mediante una escritura muy deudora de los cuentos de las Mil y Una Noches, lo cual no lo hace menos horrible. 
    Toda la obra de Sansal gira en torno al problema de la sumisión y de los mecanismos que la permiten, de la alienación, especialmente la religiosa, máxime cuando es utilizada para igualarla a cuestiones patrióticas. Es un escritor extraordinario que merecería mucha mayor difusión porque lo que nos cuenta es una deriva cada vez más presente en nuestras sociedades.

    

    
    Muy en consonancia con este autor, aunque desde puntos de vista totalmente diferentes encontramos a Michel Houellebecq, que en su libro Sumisión plantea la elección como Presidente de Francia de un musulmán, en principio moderado. Una vez ha tomado posesión del cargo, las cosas cambian considerablemente. En el plano económico porque Ben Abbas, el nuevo Presidente, decide prescindir del liberalismo económico imperante para imponer una economía "real", basada en pequeñas empresas familiares, las mujeres ya no pueden trabajar con el fin de reducir el paro masculino y la enseñanza queda en manos de las petromonarquías. El libro es terrorífico porque tal y como describe Houellebecq  el desarrollo de este proceso político, todo es absolutamente creíble. 

    Houellebecq siente un gran desprecio por el Islam que en su libro Plataforma describe como "una religión estúpida". Hace poco tuvo que pedir públicamente disculpas al Imán de París por haber calificado todos los musulmanes como criminales. Y es que el juicio del atentado al Bataclan removió mucho anti-islamismo. Ha sido un proceso larguísimo, para aquellos que leáis El País, Emmanuel Carrère escribía una página semanal relatando los pormenores del mismo ya que acudía como enviado especial de la revista Le Nouvel Observateur. Carrère publicó el año pasado un libro titulado V13. Chroniques judiciaires donde recopilaba todos estos artículos pero no como recopilación sino como un libro donde lo periodístico y lo literario se funden como sabe hacer muy bien este autor. De él, lo recomiendo todo. Es formidable. 
    


    Houellebecq, con todos sus excesos,  me parece un escritor imprescindible para conocer nuestra época, la verdad es que cada vez más, por mucho que nos molesten sus libros. Al fin y al cabo, la literatura sirve para eso, para molestar, cuestionar y ponernos en frente de nosotros mismos. Y Houellebecq es todo un maestro en este arte.

    


Siguiendo nuestro lema:

PENSAR LA LITERATURA, PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!