lunes, 17 de octubre de 2022

VOLVER A CASA DE YAA GYASI (PENSAR LA LITERATURA, PENSAR EL MUNDO)

     La esclavitud ha sido la base económica de numerosas sociedades desde la Antigüedad hasta nuestros días. El Imperio romano sostuvo su economía sobre el trabajo de miles de esclavos. No cabe duda que el pensamiento cristiano tenía que ser eliminado ya que atentaba al mismo sustrato económico del imperio. 

    Africa, sin embargo, ha sido esquilmada desde épocas muy tempranas. Fue siempre un caladero de mano de obra para todos los imperios que desde la Antigüedad han sido. 

    Y a Africa nos vamos de la mano de una escritora muy joven pero que muestra un talento fuera de lo común, en especial para mostrar las vicisitudes de la esclavitud, y no solo en los que fueron enviados a las plantaciones de Estados Unidos, sino también en los que se quedaron. Me refiero a Yaa Gyasi cuya primera novela Volver a casa causó gran impacto entre los historiadores de la esclavitud, hasta el punto que esta novela es hoy en día referencia en el tratamiento de la historia de los afroamericanos.     

    Nuestro libro, de escritura sencilla pero precisa, se estructura en una narración paralela originada en las distintas vidas de dos hermanas: Effia y Esi. Una se quedará en Ghana y la otra será capturada y vendida a los británicos como esclava. A partir de esta premisa, asistimos a la vida de los descendientes de una y otra, moldeados por la corriente de la Historia hasta cuando se cierra el círculo final y las dos hermanas vuelven a unirse.

    Yaa Gyasi es una escritora que sabe leer y aunque pueda parecer una perogrullada no lo es. Es más, no tengo claro que muchos escritores amen la literatura pero creo que en el caso que nos ocupa, sí nos encontramos ante una. Más allá del reino, su hasta ahora segunda novela publicada es una novela íntima sobre una madre y una hija enfrentadas de modo distinto a su propia negritud. Y si empezaba este párrafo por lo de novelista lectora es porque Gyasi hace en este libro una muy interesante reflexión complementaria a la que plantea en su fantástica novela Americanah Chimamanda Ngozi Adichie. Hay libros que narran una historia estupenda y también los hay que cambian la forma de mirar el mundo, me atrevería a decir que Americanah combina ambas cualidades. Aunque su núcleo lo constituye la historia de amor entre los dos protagonistas, Ifemelu y Obinze, dos jóvenes nigerianos cultos y en cierta manera culturalmente occidentalizados que emigrarán a Estados Unidos y Reino Unido respectivamente, es sobre todo una inteligentísima reflexión sobre las cuestiones raciales que abarca tres continentes, además de incidir en el concepto de identidad, o el significado de la pérdida y el desarraigo. Chimamanda retrata de una manera magistral las relaciones que Ifemelu y Obinze tejerán en dos países de cultura diferente y disecciona con bastante mala uva las relaciones que la élite académica occidental establece con lo que podríamos definir como emigrantes académicos,  a los que se acerca con una prepotencia y un cierto desprecio velado que es ni más ni menos lo que se define como microracismo.     Pocas veces me ha parecido una novela más necesaria porque como decía al principio, nos pone ante nosotros mismos y todo ello envuelto en una narración entretenida y tragicómica que no puede dejar de leerse. 

                        

    En Volver a casa Yaa Gyasi aborda todos los problemas a los que se han enfrentado africanos y afroamericanos a lo largo de su historia. Desde los conflictos tribales, que las potencias colonizadoras supieron utilizar muy bien en su provecho, hasta la infamia de los mismos africanos colaborando con el invasor británico, pasando por la esclavitud y la degradación a animales de los esclavos en las plantaciones pero también el mito colonial de la sexualidad desbordada de las mujeres negras. Así, los ingleses destacados en Costa del Cabo no dudan en aprovisionarse de mujeres fante con las que hacen un simulacro de matrimonio. La sexualidad voraz de hombres y mujeres de color es una constante del imaginario erótico occidental, versión racista. 

    Los estragos de la droga en la comunidad afroamericana son también reflejados en esta poderosa novela. Así, Sonny caerá "por amor" en una adicción que le acompañará toda su vida. La serie The Wire, aclamada como la excelente serie que es, nos muestra la degradación social y económica de la ciudad donde nació y vivió Edgar Allan Poe, Baltimore. En esta serie, que por momentos es casi un documental, se ve muy claramente que aunque todas las razas consumen, los afroamericanos van a ser la población más afectada, la que más cárcel conocerá y la que ve en el comercio de la droga una salida para escapar de una vida precaria y una sociedad económicamente injusta, ni más ni menos que en cualquier barriada de Medellín. Una serie muy recomendable.


Otro de los temas que nuestra autora aborda es del "passing", aquellos negros que por las carambolas genéticas parecían blancos y en algunas ocasiones optaron por vivir como blancos ante el oprobio constante de ser negro. La inventora del passing fue Nella Larsen, una de las figuras más prominentes de lo que se dio en llamar el Renacimiento de Harlem y autora de una novela que habla exactamente de eso titulada en ingles Passing y traducida al español como Claroscuro. En esta novela, de gran complejidad y sutileza psicológicas, Larsen pone frente a frente a dos mujeres, negras con la piel muy clara para quienes el passing tiene objetivos diferentes. Para Irene Redfield casada con un prominente médico negro y figura social en la comunidad negra de Harlem, hacerse pasar por blanca representa una incursión por lugares en los que no podría entrar con un color diferente de piel, tiendas, cafés, restaurantes mientras que para Claire Kendry es simplemente una cuestión de supervivencia. Casada con un racista blanco,  que la trata como una muñequita, es un personaje valiente y que lo tiene claro: de ninguna manera quiere ser negra. Esta novela, publicada en 1929, causó cierta polémica pero fue un éxito de ventas y un legado de incalculable valor sobre el peso de la raza. Debajo de Nella Larssen, os pongo la fotografía de Alvera Fredric quien toda su vida se hizo pasar por blanca. Su hija, la periodista Gail Lukasik se quedó de piedra cuando en una investigación para escribir un artículo sobre este tema descubrió que su propia madre provenía de una familia negra de Nueva Orleans. Lo contó en el libro White like her: my Family's story of Race and Racial Passing. Alucinante!!!!

 




La película Passing es muy notable. Escrita y dirigida por Rebecca Hall y soberbiamente interpretada por Tessa Thompson y Ruth Negga, es muy fiel a la novela pero te deja helada. 


Si Passing es ficción, Alexandra Lapierre  nos narra la historia real en el libro homónimo de Belle Greene, la que fuera bibliotecaria durante cuarenta y tres años de la Morgan Library. Toda la familia de Belle Greene, incluida su madre, hizo el passing. El libro de Alexandra Lapierre muestra cómo la familia Da Costa Greene que se hacía pasar por descendientes de portugueses para explicar el ligero tono dorado de la piel vivió siempre con el miedo a ser descubierta y, por supuesto, solo una hermana se atrevió a tener un hijo porque la sorpresa podía ser mayúscula. Belle Greene compensó el miedo cerval que la habitó toda su vida con un estilo de vida desenfrenado y lujoso y una casi integración en la alta sociedad blanca. Su sobrino, prometido con la hija de una acaudalada familia se suicidó cuando su futuro suegro descubrió el pastel. La muerte de su sobrino destrozó a Belle Greene. Una historia horrible. 
Belle Greene y los múltiples tesoros de la Morgan Library. Buena parte de ellos se debe a esta extraordinaria mujer.


  

    Britt Bennett, una de las novísimas de la literatura contemporánea actual también se ha centrado en el passing en su novela La mitad evanescente donde dos hermanas negras de piel clara huyen de su pueblo tras el linchamiento de su padre. Mientras una optará por vivir su negritud, la otra preferirá vivir como una blanca. La hija de una de ellas acabará por saber toda la verdad. Es una novela muy bien escrita, donde los malos tratos y el siempre candente problema de la raza en Estados Unidos aparecen muy bien perfilados. Vale la pena.

           

    El libro La mancha humana también nos depara alguna sorpresa sobre negros que parecen blancos en un giro de la trama muy del gusto de Philip Roth. No puedo revelar más porque sería un spoiler imperdonable y creo que es un excelente acicate para leer un libro esencial de la literatura occidental.

    Por cierto, para los amantes de Philip Roth y sus problemas con las mujeres, una película estupenda: Tromperie con Denys Podalydès en el papel del escritor dirigido por Arnaud Despleschin. Para muy fans del escritor.



    Yaa Gyasi junto a Colson Whitehead y Britt Bennett han venido sino a destronar, sí a complementar desde una mirada contemporánea a la gran dama de las letras afroamericanas Toni Morrison y al impresionante James Baldwin. Estos dos escritores retrataron como nadie lo había hecho hasta ahora la opresión, la desigualdad y la injusticia sufrida por la comunidad afroamericana desde tiempos de la esclavitud.    

James Baldwin ha sido muy justamente reivindicado recientemente no solo desde un punto de vista literario sino también social. Lo cierto es que su homosexualidad fue un lastre en su combate y, de hecho, vivió prácticamente exiliado en Francia. Otro país, El blues de Beale Street o El cuarto de Giovanni son algunas de sus novelas más conocidas pero es en su producción ensayística donde Baldwin analiza de forma lúcida la situación de los afroamericanos en una América que no les reconoce ningún derecho más allá de servir, cantar o ser el bufón particular de los blancos. Cada frase de Baldwin es un aldabonazo contra el racismo, la homofobia y la intolerancia.


    Raoul Peck, un excelente director de cine pero sobre todo un activista por los derechos de los oprimidos ha realizado un documental maravilloso donde da la palabra a James Baldwin para explicar la lucha por los derechos civiles de los negros americanos. De visión obligatoria.


    Por cierto, hablando de Raoul Peck, además de  la película "El joven Karl Marx" que es una inmersión didáctica y amena sobre los años de formación del autor de El capital, también recomiendo  otro documental de este director llamado y nunca Conrad pudo ser mejor citado "Exterminad a todos los salvajes" donde Peck aporta su muy particular visión de la historia de los no blancos.



ESCRITORES NACIDOS DE LA ESCLAVITUD:

Tres esclavos liberados, Olaudah Equiano, Frederick Douglass y Phyllis Wheatley que aprendieron a leer y escribir durante su esclavitud animados por amos que supieron ver en ellos una inteligencia fuera de lo común. Los dos primeros fueron los mayores divulgadores de las ideas abolicionistas y los tres son los primeros representantes de la literatura afroamericana.

Primero Olaudah Equiano, seguido de Frederick Douglass y por fin Phyllis Wheatley.

     

            

                  
    Olaudah Equiano, llamado primero Gustavo Vassa, como insulto al rey sueco, fue comprado por Larry King, un naviero que le enseñó a leer y escribir. Liberó a Olaudah por demostrar éste sus grandes cualidades como negociante. Reconvertido en marinero, viajó por todo el mundo. Publicó Narración de la vida de Olaudah Equiano, el africano, escrita por él mismo. Autobiografía de un esclavo liberto del siglo XVIII que causó gran impresión en el momento de su aparición y fue decisivo en los progresos de la causa abolicionista. Radicado en Londres, disponiendo de una buena fortuna, se casó con una blanca y falleció en Inglaterra.

    Frederick Douglass, él mismo esclavo fugitivo, de perfil más político y militante que Olaudah Equiano, dedicó toda su vida a la denuncia del sistema esclavista. Orador dotadísimo, echaba por tierra todos los tópicos sobre la falta de inteligencia de los esclavos. Fue también un firme defensor del voto de la mujer e incluso llegó a tener una nominación a la Vicepresidencia de los Estados Unidos. Frederick Douglass abogaba por una negociación con los dueños de esclavos con el fin de ir eliminando la esclavitud a base de convencer de su inutilidad, lo que le granjeó bastantes enemigos entre sus propias filas que querían la abolición de la esclavitud sin concesiones.

Viajó por toda Europa defendiendo la causa del abolicionismo y puede decirse que fue el primer político afroamericano. Su obra más importante, Vida de un esclavo americano contada por el mismo, prologada por Angela Davis, una mujer militante extraordinaria. Está editado por una editorial muy interesante, Capitán Swing que publica obras apasionantes fuera de los caminos trillados y de la búsqueda del pelotazo editorial. Es una editorial distinta pero espectacular en sus elecciones editoriales.
Resultado de imagen de vida de un esclavo contada por él mismo 
    Phyllis Wheatley, autora del libro de poemas Poems on Various Subjects, publicado en 1773, dos años antes de la Guerra de Secesión, es una esclava capturada en Senegal cuando era niña. Es decir, Phyllis vivió en sus propias carnes todo el horror del tráfico de esclavos. Comprada por la familia Wheatley, fomentaron sus cualidades intelectuales permitiendo que se formara. Sus poesías fueron muy apreciadas en su tiempo y llamaron mucho la atención por haber sido escritas por una esclava. 
He aquí dos de sus poemas. Como veréis, no se puede decir que Phyllis fuese una gran defensora de la causa abolicionista ya que consideraba que había sido una suerte para ella haber llegado a América, convirtiéndose en cristiana en vez de permanecer viviendo como una pagana, lo que la horrorizaba.

A la universidad de Cambridge

Mientras que un ardor intrínseco incita a escribir, 
Las musas prometen ayudar a mi pluma; 
Hace poco que salí de mi tierra natal 
La tierra de los errores y la oscuridad egipcia: 
Padre de misericordia, fue tu mano gentil 
Me trajo a salvo de esas moradas oscuras. 
Estudiantes, a ti 'tis giv'n para escanear las alturas 
Arriba, para atravesar el espacio etéreo, 
Y marca los sistemas de los mundos giratorios. 

Aún más, hijos de ciencia recibís 
La dichosa noticia de los mensajeros del cielo, 
Cómo fluye la sangre de Jesús para tu redención. 
Verlo con las manos extendidas sobre la cruz; 
La compasión inmensa en su pecho brilla intensamente; 
Oye a los maldicientes, y no resiente su desprecio: 
¡Qué incomparable misericordia en el Hijo de Dios! 
Cuando toda la raza humana por el pecado había caído, 
Se dignó morir para resucitar, 
Y compartir con él en los cielos más sublimes, 
Vida sin muerte, y gloria sin fin. 

Mejorar sus privilegios mientras se quedan, 
Vosotros discípulos, y cada hora redimiste, que lleva 
O buen o mal informe de ti al cielo. 
Que el pecado, ese mal pernicioso para el alma, 
Por medio de vosotros os fuisteis, ni os remitiereis; 
Suprimir la serpiente mortal en su huevo. 
Ye floreciendo las plantas de la raza humana divina, 
Un Etiopía te dice que eres tu mayor enemigo; 
Su dulzura transitoria se convierte en dolor sin fin, 
Y en inmensa destrucción hunde el alma. 

SOBRE SER TRAÍDOS DE ÁFRICA A AMÉRICA


Fue la misericordia la que me trajo desde mi tierra pagana,
le enseñé a mi alma ignorante a entender
que hay un Dios, que hay un salvador también:
no lo conocía ni lo buscaba, me redimió.
Algunos vieron nuestra raza azabache con ojos de desprecio,
"Su color tiene un tinte diabólico".
Recuerden, Cristianos, Negros, negro como Caín,
puleté y únete al tren angelical.

    Alex Haley con su libro Raíces y la famosísima serie posterior indagó en sus propios orígenes para reconstruir la epopeya de muchas familias afroamericanas. Su libro fue un best-seller y el personaje de Kunta Kinte toda una leyenda de la cultura popular reforzada por el enorme éxito de la serie televisiva de factura impecable y gran presupuesto. La aparición de la obra puso de moda la genealogía entre los afroamericanos y los viajes a África en busca de las raíces en una suerte de viaje catártico. Tanto el libro como la serie tuvieron un gran impacto y, aunque la calidad literaria del libro no sea en modo alguno comparable a los aquí comentados, justo es mencionarlo.                         

El color púrpura de Alice Walker, es el libro canónico sobre la condición social de la mujer negra. Escrito de forma epistolar, no deja ningún tema por tocar. Libro sensible y tremendamente eficaz, es una obra maestra. Galardonado con el Premio Pulitzer en 1983, se creó cierta polémica en el momento de su publicación por la mala imagen que transmitía  del hombre afroamericano. Disputas aparte, es un libro extraordinario que vale la pena leer, pese a su dureza.


          
Steven Spielberg realizó una película basada sobre la obra y he decir que es magnífica. No era un libro fácil de adaptar pero Spielberg supera el reto con creces gracias a un guion sublime, a una banda sonora alucinante de Quincy Jones y a unos actores que lo dan todo y más, Danny Glover, Whoopi Goldberg, Lawrence Fishburne y Oprah Winfrey, entre otros. Desgraciadamente, en el tema premios se llevó el gato al agua "Memorias de Africa", una película en las antípodas de "El color púrpura", con unos kikuyu en plena luna de miel con los blancos en una apología de la Africa sometida a los blancos. Eso sí, todo muy bonito pero mejor no escarbar demasiado porque el fondo de la cuestión es de escándalo.

Os dejo el trailer de "El color púrpura", sin duda mucho más ajustada.

https://www.youtube.com/watch?v=mhZcncXg-3c 


TONI MORRISON Y COLSON WHITEHEAD: DOS COLOSOS MANO A MANO. BELOVED Y EL FERROCARRIL SUBTERRÁNEO, DOS MAGISTRALES APROXIMACIONES A LA ESCLAVITUD

    Toni Morrison y Colson Whitehead son dos escritores afro-americanos que nos brindan en sus dos libros: Beloved y El ferrocarril subterráneo su personal visión de la esclavitud. Dos escritores a los que separan treinta y ocho años, Toni Morrison, nacida en 1931 y Whitehead, nacido en 1969 pero que gracias a la magia de la escritura, unen sus voces para hablarnos no solo de la esclavitud, sino del racismo pasado y presente.

    Toni Morrison, que nos dejó en 2019, alcanzó fama mundial con Beloved, aunque ya era poseedora de una obra literaria magnífica. Beloved obtuvo en 1988 el siempre codiciado Premio Pulitze. La concesión del Premio Nobel en 1993 premió con todo merecimiento, una producción literaria de excelente calidad narrativa pero sin abandonar jamás la militancia activa en favor de la comunidad negra y, por extensión, de todos los oprimidos. Ella misma vivió en sus propias carnes lo que significaba ser negra y mujer, lo que la convirtió en uno de los adalides de la lucha contra la discriminación racial y la mejor defensora de los Derechos civiles en Estados Unidos. Docente universitaria y asesora en una editorial, contribuyó de manera decisiva a visibilizar la literatura afroamericana, tanto ensayos como ficción.

    Y es en este punto donde Colson Whitehead, nacido en 1969, en Nueva York, hijo de la discriminación positiva y de un mayor respeto hacia la comunidad negra, ha escrito su formidable novela El ferrocarril subterráneo. Hasta la aparición de esta novela, Whitehead era un prometedor escritor, prestigioso becario y más preocupado por temas como el desaforado consumo norteamericano  que por cualquier reivindicación de la comunidad negra. Sin embargo, El ferrocarril subterráneo, por su inigualable calidad y por la temática que aborda cuyo patrimonio moral era casi exclusivo de Toni Morrison, fue un auténtico bombazo. La crítica, con toda razón, lo ensalzó, ganando simultáneamente el Pulitzer 2017 y el National Book Award del mismo año, cosa que no pasa salvo con escritores absolutamente excepcionales y creo, sinceramente, que Whitehead lo es. 

    Estas dos novelas ofrecen dos visiones del racismo no opuestas, sino complementarias. Si Beloved recurre a lo que podríamos definir como realismo mágico para mostrar el dolor de una madre, Sethe que en plena huida de la plantación mata a su hija, la Beloved del libro para que no sea una esclava, El ferrocarril subterráneo es una brillante metáfora del racismo endémico de los Estados Unidos contemporáneos. El pretexto para mostrarnos este estado de la cuestión es la huida de Cora a través de un país del que nada puede esperar. El racismo en un paseo por la América del siglo XIX que se parece sospechosamente a la que votó a Trump. 

Si Beloved nos muestra la fractura mental y psicológica que supone la esclavitud para quienes la han sufrido, El Ferrocarril Subterráneo nos dice que ser negro en los Estados Unidos es y seguirá siendo una situación de alto riesgo. 

Dos libros imprescindibles. Estos dos libros nos sitúan perfectamente en el objetivo de este curso: "Pensar la literatura, pensar el mundo".

   

                      

Aunque hay película de Beloved y serie de El ferrocarril subterráneo, no perdáis el tiempo con la pantalla y lanzaos a la lectura de dos obras maestras.

Siguiendo nuestro lema:

PENSAR LA LITERATURA, PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!



viernes, 30 de septiembre de 2022

PENSAR LA LITERATURA, PENSAR EL MUNDO

AULA DE LITERATURA IEJI

 2022-2023

COLONIALISMO: PASADO Y PRESENTE. 

UNA APROXIMACIÓN LITERARIA



    Ante todo, permitidme daros la bienvenida al Aula de Lectura IEJI, un espacio para pensar, debatir, discutir la literatura y por extensión el mundo.
    Las novelas son las mejores puertas para situarnos en el pasado, el presente y el futuro. La fuerza de los personajes, las situaciones expuestas, son la mejor referencia para saber lo que está pasando en un mundo cambiante e incierto. Eminentemente dedicada a la novela contemporánea, haremos sin embargo también seminarios dedicados a novelas de siglos anteriores, por ser estas también constitutivas del hecho literario.
    Mi intención es que en esta Aula de Lectura aprendamos todos juntos a apoyarnos en los libros. a comprenderlos, en definitiva a algo tan esencial como leer bien. 

    En este curso vamos a comentar y analizar obras versadas en el colonialismo y fundamentalmente en obras que revisan y critican el momento histórico de mayor esplendor europeo económico, que no moral. El tráfico de esclavos, el comercio de especias, el expolio de las riquezas de los países colonizados fueron la base del enriquecimiento absoluto de las potencias europeas. Es más, muchos afirman que el capitalismo tiene su origen en este enriquecimiento forzado a costa de los países colonizados.
    Desde los diarios de Cristóbal Colón donde la palabra oro es la que más aparece hasta El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, novela que todavía suscita cierta controversia pasando por la revisitación que Jean Rhys hace de Rochester, probablemente el personaje más sexy de la literatura, sobre todo en Jane Eyre pero que nos muestra su peor cara en El ancho mar de los Sargazos o el retrato demoledor de Edward Said de la gentry inglesa, enriquecida con el tráfico de esclavos vista a través de la novela de Jane Austen Mansfield Park.
    En este primer cuatrimestre nos centraremos sobre autores que, desde diferentes puntos de vista y con temáticas distintas nos acercan el hecho colonial. La característica común de estos autores es la de pertenecer al centro, es decir provenir de las metrópolis pero que, por origen, afinidad o afán crítico han decidido mostrarnos una parte de la abyección de las relaciones coloniales.
    Os dejo aquí una pequeña bibliografía para que, si sentís curiosidad, podáis acercaros a este tema, tan apasionante como doloroso. Solo indico unos cuantos libros traducidos al español pero existe una bibliografía muy amplia al respecto no solo en español sino también en inglés y francés. 

ENSAYOS:

    - FANON, Frantz (1999) Los condenados de la tierra. Tafalla (Navarra): Txalaparta.
    - HARDT, Michel y NEGRI, Antonio (2005). Imperio. Barcelona: Ediciones Paidós.
    - MONTAIGNE, Michel de (2021) Los ensayos: Según la edición de 1595 de Marie de Gournay.               Barcelona: El Acantilado.
    - RENDUELES, César (2018) Capitalismo canalla: Una historia personal del capitalismo a través de         la literatura. Barcelona: Seix-Barral.
    - SAID, Edward (2018) Cultura e imperialismo. Barcelona: Debate.
    - SAID, Edward (2003) Orientalismo. Barcelona: Debolsillo.
    - SPIVAK, Gayatri Chakravorty (2009) Pueden hablar los subalternos? Barcelona: Macba.

NOVELAS:
    
    - AUSTEN, Jane (2015) Mansfield Park. Barcelona: Austral. 
    - CARPENTIER, Alejo (2015) El reino de este mundo. Barcelona: Austral.
    - CELINE, Louis-Ferdinand (2011) Viaje al fin de la noche. Barcelona: Edhasa.
     - CONRAD, Joseph (2020) El corazón de las tinieblas. Barcelona: Austral.
     - DEFOE, Daniel (2015) Robinson Crusoe. Barcelona: Penguin Clásicos.
     - RHYS, Jean (2021) El ancho mar de los Sargazos. Barcelona: Debolsillo.
    - VARGAS LLOSA, Mario (2015) El sueño del celta. Barcelona: Debolsillo. 

    A lo largo de este cuatrimestre y el que viene vamos a ampliar muchísimo más nuestro conocimiento sobre este tema gracias a unas novelas excelentes que espero os gusten y disfrutéis sin moderación practicando el pensar la literatura, pensar el mundo.

    Y sin más dilación, os propongo la entrada de blog correspondiente al libro Euforia de Lily King. Por favor, no confundir con la serie de HBO porque no tienen nada que ver. 


Esta novela, publicada en 2014 fue toda una revelación en el momento de su aparición y le valió a Lily King reconocimiento y visibilidad, además de algunos premios literarios importantes. 
El punto de partida de esta novela es original porque se basa en hechos reales: el triángulo amoroso formado por Margaret Mead, Reo Fortune y Gregory Bateson, la primera y el último dos antropólogos de renombre cuyos trabajos siguen siendo estudiados en las Universidades. Aquí debajo tenéis a los tres. El de la izquierda Bateson, el de la derecha Fortune.


Margaret Mead fue un genio de la antropología, sin discusión alguna. Su Profesor y mentor, Franz Boas que también aparece en nuestro libro, le puso matrícula de honor en su asignatura sin hacer ningún examen, únicamente por sus excelentes intervenciones orales en clase. Y, King también nos muestra que Nell es, sin duda, una antropóloga destacada que ya ha publicado un libro que, aunque escandaloso, ha sido un éxito total. 
A Margaret Mead le debemos nada más y nada menos que la invención del concepto "género". Y lo hizo mucho antes que las feministas de la segunda ola incluyesen esta palabra en sus escritos. Su libro Adolescencia, sexo y cultura en Samoa, escrito en 1928 y resultado de su trabajo de campo ahí, causó conmoción por mostrar que los adolescentes samoanos se iniciaban muy tempranamente en el sexo y por comparar la juventud neurótica estadounidense con la tranquila y armónica adolescencia samoana. El sexo en los Estados Unidos es siempre un problema.
Por si esto no fuera bastante en 1935 Margaret también publicó otro libro que se convirtió en piedra angular de la incipiente teoría feminista: Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas donde mostraba que las mujeres tenían una participación muy activa en su sociedad lo que puso patas arriba el concepto biologista y sexista sobre los roles diferenciados entre el hombre y la mujer. Margaret Mead mostró que los roles femenino y masculino respondían a una construcción social y en ningún caso a un imperativo biológico. 
Gregory Bateson, inglés de origen y tercer marido de Margaret Mead, fue un antropólogo cultural, mucho más teórico que su mujer. Se interesó muchísimo por los mecanismos mentales de las tribus primitivas en un intento de no reducirlas a una versión más prístina e imperfecta del hombre blanco, sino mostrar su cosmovisión, en muchos casos más liberadora que la occidental. Su obra cumbre es Espíritu y Naturaleza, un libro poético avanzado a su tiempo que aboga por una armonía con la Naturaleza y los seres vivos.

                                               


Margaret Mead, además de casarse tres veces, tuvo una relación muy estrecha con otra antropóloga fuera de serie, Ruth Benedict. También discípula de Franz Boas, publicó un libro precioso, un estudio antropológico sobre Japón que todavía no ha sido superado: El crisantemo y la espada: patrones de la cultura japonesa. Olvidaos de Memorias de una geisha.

                      
 
Lily King introduce en Euforia el personaje de Helen con quien Nell ha tenido una historia de amor y a la que ha dejado por Fen, el antropólogo fracasado y envidioso de su mujer y es que según palabras de la propia Nell: "Fen no quería vivir con los nativos, quería ser un nativo". Margaret Mead tuvo muy probablemente una historia de amor con Ruth Benedict, ambas compartían su pasión por la antropología y una inteligencia fuera de lo común por lo que no es de extrañar que su afinidad intelectual traspasara al ámbito emocional. De hecho, Margaret Mead, tras su divorcio de Bateson, inició una relación amorosa-profesional con otra antropóloga con la que convivió hasta su muerte.

Si en la novela Nell muere a consecuencia de un aborto, la realidad es que Margaret Mead y Gregory Bateson tuvieron una hija, Mary-Catherine Bateson, también antropóloga, aunque menos famosa que sus progenitores. Ser hija de una pareja tan relevante marca muchísimo y en un arrebato que no sé si calificar de freudiano, escribió un libro muy curioso titulado Como yo los veía que viene a ser un compendio de la vida con dos genios, en este caso de la antropología. El libro no es que sea gran cosa pero satisfará a los fans de Mead y Bateson.


Euforia plantea muchas cuestiones relacionadas también con el proceso de escritura y su plasmación definitiva en el documento final. Lily King recrea los diarios de Nell donde vemos su día a día, su lucha por conocer mejor una tribu de la que no entiende el idioma (a la postre, esa sería una de las mayores críticas que se le harían a Margaret Mead), además de sus reflexiones que es el recurso literario empleado por King para permitirnos conocer mejor a la protagonista. La primera persona es el recurso utilizado para mostrarnos a Bateson.

Permitidme que traiga a colación a un pope de la antropología, Bronislaw Malinowski, otro polaco como Conrad aterrizado en Inglaterra y que escribió la monografía que podríamos calificar como más canónica de la antropología: Los Argonautas del Pacífico Occidental. Malinowski centró su estudio en los habitantes de las islas Trobriand, también en Nueva Guinea, donde analizó y describió el intercambio comercial entre las islas, el mítico kula. Su monografía es espléndida, casi una literatura de viajes pero, tras su muerte, se publicaron sus diarios mientras preparaba esta monografía. Lo que traslucen los diarios es que Malinowski se pirraba por las nativas, que estaba en modo masturbatorio y no tan masturbatorio las veinticuatro horas del día y que era un racista de no te menees al que los nativos le daban asco y a los que despreciaba. Nadie lo hubiera dicho tras leer Los Argonautas!!!! Euforia hace una mención a Malinowski y a la piel clarita de algunos niños nativos.
Os dejo aquí debajo esta mítica fotografía de Malinowski que, de hecho, fue portada de sus diarios. 



El trabajo de campo es arduo. Euforia lo refleja bien. Hay momentos de tensión, enfermedades, cansancio, incomprensión, los nativos se burlan de estos visitantes que en el fondo vienen a interrumpir el discurrir de los días y eso lo reflejó muy bien Nigel Barley en su divertídísimo libro El antropólogo inocente. Este doctor en Antropología de Oxford fue a parar a un poblado en Camerún para hacer su correspondiente trabajo de campo. El libro relata todas las perrerías que le hacen los nativos, los errores que comete, por ejemplo, regalar es algo delicado en según qué tribus puesto que corresponder a lo ofrecido puede causar un trastorno a la familia muy considerable. Por supuesto, Barley cae en todas y el resultado es un libro hilarante en el que acabas por preguntarte: "Pero qué narices fuiste tú a hacer ahí?". Este libro es de lectura obligatoria para todo antropólogo o aspirante que se precie y, de hecho, es lectura obligatoria en la Universidad.

                 

Aunque la antropología ha evolucionado espectacularmente, sobre todo porque tribus primitivas para estudiar no quedan muchas y las que quedan están que dan pena por la aculturación como muy bien describió Claude Lévi-Strauss, en su extraordinario libro Tristes Trópicos. Lévi-Strauss, antropólogo, lingüista, filósofo, una de las mentes más brillantes de nuestra época, creador del concepto de la antropología estructural que, como su propio nombre indica, estudia las estructuras familiares que constituyen cualquier sociedad. Lévi-Strauss, nada aventurero escribió en Tristes Trópicos una frase que ha hecho historia: "¡Odio los viajes y odio los exploradores!. Y es que Lévi-Strauss nunca intentó colmar a través de la antropología una sed de aventuras. Es el antropólogo opuesto a Fen.

La antropología sirvió también a la experiencia colonial, por ejemplo la monografía Los Nuer de Edward Evans-Pritchard, una bellísima inmersión en la vida de estos nómadas que viven en el desierto de Sudán fue muy útil a los colonos británicos para saber dónde estaban las fuentes de agua bajo la arena y con eso aguzar los odios entre clanes rivales. La máxima de "Divide y vencerás" siempre ha sido muy eficaz.

 

En Euforia vemos como la teoría de la matriz es adoptada sin fisuras por los nazis que ven en estas categorizaciones una justificación de sus propias teorías sobre la raza. 
Helen, tan ausente como presente en este libro, deja bien claro que "la noción de herencia racial, de raza pura, era una patraña, que la cultura no se transmite biológicamente y que la civilización occidental no es el resultado final de una evolución de la cultura, y tampoco el estudio de las sociedades primitivas era el estudio de nuestros orígenes". 

Xambun en Euforia es el nativo aculturado, el que ha trabajado en las minas y para quien volver a ser el nativo que fue es muy complicado. Ese ha sido el problema de los integrantes de las llamadas tribus primitivas, sometidas al atropello de las autoridades, perdiendo sus referencias culturales. La tragedia de los aborígenes australianos, los de la Amazonía brasileña, los indios americanos, los Inuit en general todas aquéllas sociedades poco desarrolladas a las que el aparato colonial destrozó.

En la actualidad, hay una recuperación tanto cultural como jurídica de estos pueblos en un intento de revivir la tradición ctónica (original) perdida, es decir los mecanismos, tanto sociales como jurídicos que el ultra tecnologizado mundo occidental arrolló. Os recomiendo que leáis a este respecto un libro que considero imprescindible para cualquier lector: Tratado de Derecho Pop del Profesor Bruno Aguilera Barchet. Un libro sobre Derecho que se lee como una novela y cuyo episodio 19 (aquí no hay capítulos, sino episodios y temporadas, ya veis que un libro de Derecho al uso no es), habla precisamente sobre esta recuperación de las instituciones tradicionales que han sido rescatadas por juristas, antropólogos y escritores como Louise Erdrich o Tommy Orange de los que he hablado exhaustivamente en otras entradas. Por si fuera poco, Bruno Aguilera Barchet hace referencias constantes a la literatura por lo que os sentiréis como en casa. Un libro imprescindible, gozoso en su escritura, con imágenes constituidas en narrativa paralela pero sobre todo un canto de amor a la cultura y un estudio extraordinario sobre el papel del Derecho en nuestras vidas. Y lo mejor de todo, un libro para todos los públicos.

         

En la actualidad, la antropología estudia muy variados campos aportando una perspectiva única, la de un estudio en profundidad de los modos culturales. Mucho más pluridisciplinar, abarca desde el estudio de las formas de estado hasta las estructuras económicas, pasando por el punto fuerte de la antropología, las relaciones familiares y todas sus variantes, sin olvidar los roles de género (esto lo inventó una antropóloga que ya sabemos quién es).

Antropólogos como los de nuestra novela son menos habituales aunque los sigue habiendo pero los presupuestos de partida han cambiado muchísimo. Ahora el turismo a países exóticos ha convertido a los occidentales en patéticos antropólogos maravillándose de parques temáticos ya preparados.

Os remito para saber más a la bibliografía del principio de la entrada.

Siguiendo nuestro lema:

PENSAR LA LITERATURA, PENSAR EL MUNDO.

Y cómo no, la lectura es

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!












   


miércoles, 4 de mayo de 2022

64 DE HIDEO YOKOYAMA

 En nuestra próxima sesión comentaremos el libro 64 del escritor japonés Yideo Yokohama. Esta novela negra japonesa, nos retrotrae al magnífico Henning Mankell y a sus novelas llenas de compasión y piedad, tanto por las víctimas como por los verdugos. Yamamoto y Mankell saben, asimismo, hacer una crítica de los aspectos menos brillantes de sus sociedades. 

Si en el caso de Mankell, sus novelas ponen el foco en la cuestionable actitud de ciertos elementos del aparentemente ideal estado del bienestar sueco así como del fascismo siempre latente en una sociedad que se muestra abierta e inclusiva, Yamamoto pone el foco en la corrupción, en el trabajo extenuante y en un modelo de sociedad donde no ajustarse a la norma estándar convierte a los más jóvenes en víctimas.


Hideo Yamamoto es una prueba más de la vitalidad de la literatura japonesa, ahora muy de moda y que editoriales como Impedimenta no han dudado en ofrecer como estrellas de su catálogo.

64 parece ser un número mágico para la novela de corte criminal. Así, Jussi Adler-Olsen nos muestra en su novela Expediente 64 las esterilizaciones forzosas y el encerramiento de aquéllas mujeres que una élite fascista y clasista consideraba no aptas para vivir en libertad o ser madres. Jussi Adler-Olsen, que visitó este Club de Lectura, no es Yamamoto ni Mankell pero me hace gracia la coincidencia y no quería dejar de señalarla. Adler-Olsen no pudo ser más amable, colaborador y simpático en su visita al Club de Lectura.
Aunque las novelas protagonizadas por Carl Monck, su ayudante Assad y la secretaria Rose, una mujer inteligente pero bipolar no son muy allá cuando se leen, sí tienen su puntito en la pantalla por lo que os animo a ver las películas basadas en estos personajes. Muy entretenidas y con esa oscuridad nórdica tan bien lograda.


Vaya por delante que no soy ninguna especialista en literatura japonesa, ni tampoco una muy fervorosa lectora de las novelas del País del Sol Naciente pero hay algunos autores que valen la pena y mucho.

Empezaré por el que menos me gusta, el siempre eterno candidato a Premio Nobel Haruki Murakami, aunque puestas a elegir, preferiría que se lo dieran a Margaret Atwood o a Joyce Carol Oates. Mi crítica fundamental hacia Murakami es que escribe para un público occidental con el exotismo japonés y no me convence ni como una cosa, ni como la otra. No obstante, es una opinión personal, que tampoco procede de muchas lecturas ya que no le he seguido.



Eso sí, recomiendo de principio a final, una película basada en una de sus historias cortas: "Drive my car". Una película que dura tres horas pero que pasan volando. Sensibilidad, amor por la cultura (occidental) y una historia de seres desgarrados, narrada con la delicadeza propia de una sociedad muy educada en la cortesía y en el respeto del otro. Una auténtica obra maestra contemporánea. Os la recomiendo sin ningún género de dudas.

Aunque Murakami sea el escritor japonés más leído en el mundo, Kenzaburo Oé, premio Nobel de Literatura en 1994 no le va a la zaga. Su libro más conocido es Una cuestión personal donde narra con gran contención pero también cierta violencia, el nacimiento de un hijo con parálisis cerebral irrumpirá en la vida de un hombre con grandes problemas existenciales al que este hijo sumirá en un pozo de dudas. 

Kenzaburo Oé se inspiró de su propia experiencia ya que es padre de un hijo con parálisis cerebral. Los amantes de los buenos sentimientos, abstenerse porque nada más lejos de lo melifluo o de la autocompasión que este libro.

Otra novela impresionante de este autor es Arrancad las semillas, fusilad a los niños donde el autor plantea la difícil integración de un grupo de delincuentes juveniles en un pueblo remoto que no los quiere. Estos chicos, pendencieros, sin referencias, tendrán que sobrevivir cuando durante una pandemia, se les abandone. Kenzaburo Oé, al igual que William Golding en El señor de las moscas, no deja lugar para la esperanza. Dos novelones impresionantes.

En ¡Adiós libros míos! Oé bajo el disfraz de su protagonista nos habla de su propia vida literaria, sus influencias y su relación con la escritura. La verdad es que sus referencias no me sonaban de nada la mayoría de las veces pero la forma en que Oé describe su trabajo de escritor es de lo más hermoso que he leído nunca. Vale la pena!!!

Renacimiento es también una novela negra, aunque pasada por el tamiz Kenzaburo Oé. También con raíces en la propia vida del autor, narra el aparente suicidio de su cuñado el cineasta Juzo Itami que podría haber muerto a manos de la terrible yakuza, la "Mafia" japonesa. Oé se sumergió en el mundo de la yakuza para comprender el trayecto vital de Itami y el resultado no puede ser mejor. Muy recomendable!!!

Kenzaburo Oé ha sido publicado extensamente en España y os animo a leerlo. Todos sus libros tienen muchísimo interés.


Cómo no hablar de Yukio Mishima!!! El más espectacular de los escritores japoneses. Sus fotos con katana, por no hablar de su suicidio practicando el seppuku, un ritual que consiste en clavarse en el abdomen un puñal específico cuyo nombre no recuerdo. Todo esto en público y sacudiendo bien el cuchillo para causar el mayor destrozo posible. Mikima forma parte, por derecho propio, de la estirpe de los samuráis literarios, cuya fama ha sepultado un talento y una disciplina de escritura extraordinarios.

Mishima, un nacionalista de extrema derecha, opuesto a la occidentalización de Japón e imbuido del ideal guerrero del samurái es, sin embargo, un gran renovador de la literatura japonesa, además de haber sido candidato al Nobel bastantes veces. No lo ganó nunca lo que exacerbó bastante su paranoia antioccidental. 

  

Paul Schrader, un director de cine bastante hard core y muy marcado por el calvinismo de su infancia, no podía dejar de sentirse atraído por el personaje de Mishima. En 1985, dirigió y coescribió la película "Mishima. A life in four parts", un intento muy meritorio de acercarse a la figura de Mishima. Está muy bien. Aquí os dejo el trailer.


Me gustaría hablar en este blog dedicado a Japón de un escritor de este país que me encanta. Solo he leído un libro suyo pero me dejó impresionadísima. Me refiero a Shusaku Endo, autor de Silencio, una novela histórica sobre el intento de evangelización de los jesuitas en Japón que, por cierto, para los protagonistas de la obra acaba regular. Un libro soberbio, con un rigor histórico apabullante. Suscitó bastante controversia en su país de origen pero fue premiado no obstante con el más prestigioso premio literario de Japón, el Tanizaki. Desde luego lo merece. Lectura obligatoria.



Martin Scorsese trató de adaptar este inmenso libro y el resultado es una película de casi tres horas que resulta aburridísima. A pesar de la contundente presencia de Liam Neeson la peli no despega en ningún momento y se hace eterna. Para los curiosos, os dejo el trailer.


Del cine japonés se puede hablar largo y tendido. No es mi intención hacerlo en este blog eminentemente literario y muy pro-cine. Kurosawa, Hamaguchi, Koreeda,  Yamada o Fukasaku son auténticos maestros. Sus películas críticas pero siempre con ese punto de compasión y de humanidad que envuelven el rodaje sin imponerse, no han sido superadas. Os lo recomiendo todo.

JAPÓN VISTO POR OCCIDENTE

Japón no podía quedar fuera del alcance de la voracidad occidental. Ya Puccini en 1904, nos regaló la ópera "Madama Butterfly", la triste historia de Cio Cio San, enamorada del oficial de marina estadounidesen Pinkerton. Según la periodista Mona Chollet, los oficiales norteamericanos de paso por el país nipón podían escoger una "mujer" japonesa durante su estancia. Así, combinaban la sensualidad que se les supone a las "geishas" con la faceta más terrenal de asistenta. Luego, vuelta a cas con la mujer oficial y si te he visto, no me acuerdo. Resumiendo, el ideal patriarcal y quien pierde, cómo no, es nuestra protagonista.

Aquí os dejo el área "Un bel di vedremo", un área bellísima para un plantón en toda regla.

Un bel di vedremo

Siguiendo en esta estela de la geisha, Arthur Golden publicó en 1997 el libro Memorias de una geisha que fue todo un bombazo editorial. La verdad es que el libro es, en mi opinión, bastante malo. Se nota que el autor se ha estudiado el tema pero, no ha entendido nada y lo que queda es un pastiche al gusto occidental con mucho exotismo, mucho kimono, y muy poca chicha literaria. El típico libro del que Hollywood acabó haciendo una película que fue un taquillazo, por supuesto y que podríamos calificar de tan inane como el propio libro. Dirigida por Rob Marshall en 2008, entretenida sin más.


Memorias de una geisha

Para leer las empanadas mentales de los occidentales a las que no les gustan las mujeres empoderadas y fantasean sobre las sumisas orientales, os recomiendo el libro de Michel Houellebecq Plataforma que lo deja todo clarísimo. Houellebecq es una de mis debilidades y aunque no esté casi nunca de acuerdo con él, sabe mostrar los fantasmas sexuales y sociales de los occidentales como nadie.


Y es que Arthur Golden no es ni de lejos Houellebecq pero tampoco Mary Douglas, la eminente antropóloga norteamericana que en su canónico ensayo La espada y el crisantemo. Patrones de la cultura japonesa, reflejó muy bien esa dualidad tan propia de los japoneses, una sociedad fuertemente jerarquizada, con gran poso guerrero y una delicadeza absoluta reflejada, por ejemplo, en sus jardines que constituyen un paseo por el alma.

 

Un escritor por el que siento auténtica devoción es David Peace. Este escritor, comunista hasta la médula, se exilió de Gran Bretaña a Japón cuando Margaret Thatcher ganó  las elecciones y visto lo visto, en Japón sigue.

A David Peace le debemos El cuarteto de Yorkshire (1974, 1977, 1980 y 1983) una incursión marxista por las andanzas del destripador de Yorkshire, un asesino que campó a sus anchas asesinando a diestro y siniestro durante los años 70 y 80 del siglo pasado. Peace nos muestra la corrupción política, la ineptitud policial y la pasividad de todos los estamentos involucrados, por lo que los cuatro libros que conforman el cuarteto son un auténtico análisis de cómo el anarcoliberalismo de Thatcher y adláteres acaba con todo. 

Pero ahí no acaba la cosa porque además David Peace nos ha brindado el mejor análisis de la huelga de mineros en Gran Bretaña con la extraordinaria novela GB84 donde queda bien claro no solo que no se le dio ninguna oportunidad de reconversión a la industria del carbón, sino que además Thatcher se cargó de un plumazo la conciencia de clase. Una más para David Peace que lo borda.

Y aquí va la tercera.... Ya que Peace vive en Japón, también ha escrito sobre este país, regalándonos su trilogía sobre Tokio compuesta por:

- Tokio año cero.
- Ciudad ocupada.
- Tokio redux.

Esta trilogía, situada al final de la Segunda Guerra Mundial, es un fresco increíble del Japón de posguerra con las artes de la novela negra que David Peace maneja como nadie. Imprescindibles!!!! Pero de verdad.

Y, como David Peace es uno de mis escritores de cabecera, os dejo con su última obra, Paciente X: el caso clínico de Ryunosoke Akutagawa donde narra la historia de este autor que escribió, entre muchas otras, la novela Rashomon que Kurosawa inmortalizaría.

Esta novela es, como todas las de David Peace, apasionante. Siento verdadera idolatría por este autor por su inconformismo y su desprecio hacia las clases altas británicas y el establishment en general.


La editorial Impedimenta y para los fans de la literatura japonesa os recomiendo consultar su riquísimo catálogo, ha publicado en febrero la novela La mujer zorro y el doctor Shimamura. La verdad es que me ha gustado mucho. Una novela psicoanalítica escrita con soltura y gracia por esta autora que pasea al Doctor Shimamura y sus problemas por la Europa de 1891. La recomiendo muchísimo.

Con esta entrada despedimos el curso hasta el próximo septiembre en el que espero volveremos a encontrarnos con los y las autores que nos hacen vibrar, explicarnos, y que siguen siendo para mí la única manera de poder estar en el mundo.

Siguiendo el lema de nuestro Club, 

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!