lunes, 14 de junio de 2021

LA FERIA DE LAS VANIDADES DE WILLIAM MAKEPIECE THACKERAY

  En la sesión del próximo miércoles comentaremos la obra La Feria de las Vanidades (1848) de William Makepeace Thackeray. Una de las características más importantes de nuestro autor es que nació en Calcutta ya que su padre tenía un cargo muy goloso en la estructura colonial, recaudador de una zona cercana a dicha ciudad. Como ya sabéis, la empresa colonial británica estaba en pleno apogeo y tenemos un personaje en nuestro libro que forma parte de esa construcción, Joseph Sedley que en el momento del inicio de La feria de las vanidades ha regresado de la India soltero y con pasta. A pesar de haber sido educado en la élite, Thackeray tuvo una vida con estreches económicas, le gustaba jugar y era un pésimo hombre de negocios por lo que conoció la ruina en varias ocasiones. El zénit y el ocaso son dos constantes en La Feria de las Vanidades.
El libro obtuvo un gran éxito en su momento a pesar de alejarse de las convenciones narrativas victorianas. Ya no estamos frente a ese narrador omnisciente que todo lo sabe y nos lo da todo muy mascadito, sino que aquí el narrador, trasunto del propio autor, interviene, interrumpe,  nos cuenta anecdotillas, todo con una ironía y una socarronería muy propias del tan afamado humor inglés, poniendo las cosas en su sitio.
Thackeray fue un cotilla inveterado, de hecho el cotilleo es uno de los pilares sobre los que se sustenta también nuestro libro. "Culpa suya" fue el anuncio de Charles Dickens en The Times para explicar que se separaba de su mujer porque la vida es así pero negando categóricamente cualquier lío extra-conyugal. Véase y léase La mujer invisible dirigida por Ralph Fiennes y el libro escrito por Claire Tomalin para saber que Dickens mintió como un bellaco.

                         

                      
 Dickens nunca perdonó a Thackeray su indiscreción y es que además éste último era un rival directo en el favor del público por lo que, aunque siempre se comportaron como auténticos gentlemen, la rivalidad profesional tampoco debía ser ajena a la tirantez entre ambos.
Pero Thackeray logró también enfadar a Charlotte Brontë y eso sí tiene mérito. Nuestra querida Charlotte cuya inmortal Jane Eyre comentaremos en breve, no quería bajo ningún concepto que se conociera su identidad. De hecho, firmó su libro con el masculino nombre de Currer Bell, en una época en que la mujer no era demasiado bienvenida en el mundo de las letras. Pues bien, Thackeray estuvo dando la brasa con el tema, diciendo que era Charlotte Brontë hasta que ésta tuvo que rogarle que por favor no dijera nada más.
Thackeray, personaje formidable donde los haya, provocó gran impacto en la ya de por sí frágil personalidad de Alice James, la hermana pequeña de Henry James que no se atrevía a abrir la boca en presencia de este gigante literario, probablemente el único que consiguió que callara. LO cuenta Colm Tóibin en su magnífica biografía novelada de Henry James The Master: retrato del novelista adulto. Un libro magnífico que introduce a la vida y obra de Henry James de manera soberbia (ha sido comentado en este Club, tanto Colm Toibin como James).

                       

William Makepeace Thackeray es también el autor de la novela Barry Lindon que Stanley Kubrick llevó al cine respetando escrupulosamente no solo la obra sino la propia época. Es famosa la anécdota que nos habla de cómo Kubrick utilizó lentes de la NASA para las cámaras y así poder filmar a la luz de las velas, sin intervención eléctrica. Nunca la historia de un irlandés peleón y valiente fue filmada con tanto esteticismo. Protagonizada por Ryan O'Neal, un actor cuya vida privada acabó fagocitando su gran talento y por Marisa Berenson, elegantísima se ponga lo que se ponga, es una película muy interesante que nos muestra además un proto-capitalismo en el que vamos a reconocer muchos rasgos del contemporáneo. Especial mención para la fotografía que utiliza los colores de las pinturas de William Hogarth, el implacable retratista de la sociedad del siglo XVIII. Trailer aquí debajo.




        El progreso del libertino por Hogarth                                       William Hogarth

El matrimonio a la moda

Thackeray fue, al igual que Dickens, un escritor prolífico, satírico dentro de la mejor tradición de los grandes como Jonathan Swift, y su maravilloso Gulliver. Así escribió Rebecca and Rowena, una continuación en plan cachondeo del Ivanhoe de Walter Scott. Sería muy largo ocupar esta entrada con obras que hoy en día no pertenecen al canon literario, solo ha permanecido La Feria de las Vanidades y creo que el empujón de Kubrick para Barry Lindon fue providencial. Al fin y al cabo, no deja de ser la historia de un pícaro irlandés que ha sido mejor contada por autores como Henry Fielding en Tom Jones o Lawrence Sterne con Tristram Shandy. Hablando de esta última obra, los lectores en español tenemos la espléndida traducción de Javier Marías publicada por Alfaguara. De lectura obligatoria.

                                

La Feria de las Vanidades es una obra que en su estructura de capítulos cortos se ciñe a la más pura tradición literaria victoriana pero sus constantes digresiones, su humor caústico y nada complaciente, nos recuerdan a la novela del siglo XVIII donde autor y protagonistas muchas veces se cruzan o se interpelan para mayor regocijo del lector.
Novela larga pero muy entretenida, Vanity Fair conoció un éxito formidable. Esta novela muestra cómo la vida es un teatro donde cada uno juega un papel de cara a la sociedad pero sin gran introspección interior. Lo importante es lo que los demás piensen de uno, lo cual entronca bastante bien con el culto a las apariencias tan propio de la época victoriana.
Que el mundo es una ficción, ya nos lo dijo Calderón de la Barca en el famosísimo monólogo de Segismundo de La vida es sueño (1635). Y aquí lo tenéis fantásticamente recitado por el actor Tomás Galindo, una leyenda de la radio. Y es que los versos de Calderón son hipnóticos y se ajustan a la perfección con el delirio de los personajes de nuestro libro.


 Thackeray tiene y nos deja claro que el mundo, o por lo menos cierto mundo es una vanidad perpetua. La obra de Thackeray tuvo tanta repercusión que hoy en día tenemos, sin ir más lejos la revista Vanity Fair cuya portada web os adjunto aquí debajo. Esta revista tiene ediciones en todos los países, sus personajes son más distinguidos en líneas generales que los del ¡Hola! además de pertenecer a otras esferas como por ejemplo la política. Por otra parte, la redacción de los artículos está más cuidada. No obstante, el fondo es el mismo: la vida de los importantes que en general suelen ser ricos y famosos. 


Thackeray define su novela como "novela sin héroe". Os parece cierta esta afirmación? Es una novela sin héroe pero con heroína? Hay algún personaje heroico en esta novela?

Os dejo aquí algunas preguntas para vuestra reflexión sobre la novela:

- Consideráis que los personajes de La feria de las vanidades son arquetípicos? Así, Becky sería la aventurera, Amelia la muchacha pura y sencilla, Rawdon el libertino o George Osborne el dandi. 
- Cómo valoráis las relaciones familiares en esta novela?
- Os parece acertado el título del libro?
- Creéis que La Feria de las Vanidades contiene elementos que pueden aplicarse a nuestro mundo contemporáneo?

La Feria de las Vanidades no es coetánea de la época en la que se publicó sino que transcurre de 1802 a 1833. Su trasfondo histórico son las guerras napoleónicas. Napoleón es un personaje crucial en la historia de la Europa del siglo XIX. Inmerso en mil batallas, Napoleón fue el transmisor de las ideas de la Revolución en Europa, a la que se oponían como no podía ser de otro modo todas las monarquías. Inglaterra no lo necesitaba demasiado para eso ya que los filósofos del Siglo de las Luces veían en el parlamentarismo inglés un ejemplo a seguir. Napoleón será también el ídolo de Julien Sorel, el protagonista de Rojo y Negro de Stendhal. Podemos decir que La feria de las vanidades es una obra donde el contexto histórico afecta a los personajes, George Osborne muere en combate. Eso sí, halagó el ego de los ingleses que vencieron a Napoleón en Waterloo. Abba nos lo recordará para siempre. Ganó la Eurovisión en 1974 y es que la historia europea lo mismo nos da para un tocho como Los europeos de Orlando Figes que para una canción. La grandeza de Europa es indiscutible.


La feria de las vanidades ha tenido varias adaptaciones. Como hemos comentado en muchas ocasiones a lo largo de este curso, la novela del siglo XIX es muy cinematográfica. Me gustaría señalar en esta entrada dos adaptaciones.
La primera, la película de 2004 dirigida por Mira Nair que pone el foco en Becky como una mujer capaz de llevar las riendas de su vida. Podríamos decir que esta directora convierte a Becky en una proto-feminista y logra que la novela tenga un sesgo contemporáneo muy interesante. Reese Witherspoon caracterizada como Becky da el pego y está acompañada por actores británicos de primera clase que le dan muy bien la réplica. Trailer aquí debajo.


La segunda es la serie de la ITV británica de 2018 saludada por la crítica especializada como la mejor adaptación de la novela hasta la fecha. La verdad es que está muy bien, sigue muy de cerca la novela e incide menos en un mensaje feminista para centrarse más en la Becky ambiciosa, que quiere vivir a todo trapo pero que también busca reconocimiento social. Os dejo el trailer.


Y es que lo del "vivir del cuento" en La Feria de las Vanidades cobra todo su sentido. Se vive endeudado, aunque luego la venta de los objetos de las casas es una de las escenas más terribles de la novela sobre todo, porque Thackeray no se deja nada en el tintero.

Muchos e interesantes personajes en una novela extraordinaria.


PASEO POR LA LITERATURA DEL SIGLO XVIII CON NOMBRE DE MUJER:

Rebecca Sharp cuyo apellido en inglés significa "avispada", "lista" en contraposición a la otra gran protagonista de la novela, Amelia Seydel, que aunque dotada de buen corazón, es incapaz de evaluar la situación con la inteligencia y la agudeza de su mejor amiga. Thackeray nos brinda dos retratos de mujeres opuestas pero inmersas en situaciones ante las cuales optan por soluciones dispares. Amelia tiene el pedigrí pero no la fortuna y, desde luego, idolatra a un jeta y desprecia, aunque con matices, al amor verdadero. Becky es un hacha que se aprovecha de los defectos de los demás para conseguir sus fines.

La mujer, a pesar de su secular papel secundario ha sido sin embargo, por mor de los libros, protagonista de algunas de las obras más relevantes de la literatura universal que, además han llevado su nombre. Así, sin ir más lejos, tenemos Emma de Jane Austen, Jane Eyre de Charlotte Brontë y cómo no Tristana de Benito Pérez Galdós, este sí un escritor feminista que supo plasmar en sus obras la fuerte personalidad de mujeres a las que quizás su época doblegaba pero no la vida. Por no hablar de Tess, la inmortal obra de Thomas Hardy, una protagonista trágica que, contra viento y marea,  mantiene su inocencia y su dignidad hasta su triste final. 

En el siglo XVIII, Samuel Richardson, concretamente durante 1747 y 1748, publicó por entregas Clarissa. Fue un auténtico best-seller, sus lectores le escribían miles de cartas para contarle cuánto habían llorado con las desventuras de nuestra heroína. Tendremos que esperar la aparición de Las desventuras del joven Werther de Goethe para llegar a un nivel de histeria literaria similar. 
Clarissa se inscribe en el género de la novela epistolar, tiene dos grandes bloques: el primero las cartas entre Clarissa Harlow y su amiga Anna Howe y el segundo bloque, entre Richard Lovelace y su amigo John Belford. 
Acordaos que la novela epistolar fue muy apreciada en la época, acordaos por ejemplo de Las amistades peligrosas de Choderlos de Laclos. 
Clarissa es un drama de no te menees y nuestra protagonista acaba muerta, violada y maltratada por Robert Lovelace que ella creía su salvador. Curiosamente, en el siglo XIX y hasta los años setenta del siglo XX, esta obra fue considerada menor y de poco interés, producto de su época pero inadecuada para la modernidad. Fue la crítica feminista quien vio en Clarissa a la mujer económicamente independiente (su abuelo le deja toda su herencia) pero aún así imposibilitada por la sociedad de disponer de su vida como le plazca. Se ha visto a Clarissa también como un alegato por la democracia y la igualdad de los seres humanos, el contexto es el de las Luces. Clarissa es una joven directa, franca, actitudes que se le suponían a un hombre, mientras que Lovelace se comporta con una melifluosidad y engolamiento, impropios en un hombre del siglo XVIII, a pesar de que parecían todos drag queens entre las pelucas y los tacones.
En cualquier caso, Clarissa es una obra que, vista a la luz contemporánea, gana muchísimo por narrar  la opresión que tradicionalmente ha acompañado la vida de la mujer. 

  

Samuel Richardson también escribió Pamela o la virtud recompensada (1740), la historia de Pamela Andrews, una joven cuyo talante inquebrantable y su predisposición a la virtud la hacen inmune a cualquier contratiempo y por contratiempo me refiero a ser secuestrada y mantenida prisionera. Pamela es la versión femenina del Cándido de Voltaire aunque menos profundo y mucho menos crítico socialmente. Eso sí, esta novela es precursora de la auto-ayuda y la introspección que harán la fortuna de autores como Paulo Coelho. Pamela conectó muy bien con las preocupaciones de una clase media que tenía más tiempo libre para dedicarse a ella misma, al igual que Coelho o Rhonda Byrne con bodrios como El secreto y demás conectan con un segmento de población que, puestos a leer,  podría ganar en auto-estima personal leyendo a autores más provechosos. 

Fortuna y adversidades de la famosa Moll Flanders de Daniel Defoe es otro ejemplo de novela que narra las vicisitudes de la protagonista y que constituye una crítica feroz contra la política de encarcelamiento de la Inglaterra del XVIII. Defoe fue un crítico implacable contra la sociedad de su época. 
En estos tiempos pandémicos es muy interesante releer Diario del año de la peste (1722). Nunca pensamos que podríamos vivir algo parecido y es muy curioso ya que no deja de haber cierta continuidad, en este caso hasta el siglo XXI, de las plagas que asolaron Europa durante toda su historia. 
Moll Flanders, prostituta, aventurera, incestuosa, se casa con su hijo pero en su descargo, hay que aclarar que no lo sabía, nacida en la prisión de Newgate, logrará integrar la buena sociedad. Es una novela muy bien construida, muy dinámica donde en ningún momento Moll desea que se apiaden de ella y, aunque el matrimonio puede ser el refugio de toda mujer de la época que se precie, Moll saldrá adelante gracias a su esfuerzo y buen talante. 
Como bien nos explica César Rendueles en Capitalismo canalla, Defoe puso los cimientos literarios de la nueva clase que, al calor de las colonias, el comercio de esclavos y las rutas económicas estaba surgiendo. Estos son los principios de la igualdad de oportunidades y del mérito, conceptos hoy en día sumidos en una profunda crisis. 
Si el tema de la meritocracia os interesa, aquí está vuestro libro La tiranía del mérito de Michael J. Sandel. Este Profesor de Derecho de Harvard que cree en una educación justa e igualitaria, fue el primero en poner sus clases a disposición de todos en Youtube. También en España lo ha hecho Ernesto Castro, un joven filósofo autor de un ensayo alucinante de bueno, El trap. Filosofía millenial para la crisis en España. Si bien es cierto que Castro se escora bastante a la derecha, es en mi opinión, uno de los filósofos más interesantes del momento. Para descubrir.


 

          

 


Aunque inexplicablemente no traducida al español, el gran crítico literario Ian Watt hizo un espléndido análisis del surgimiento de la novela en su canónico libro The rise of the novel: Studies in Defoe, Richardson and Fielding, donde explica muy bien el nuevo gusto burgués cuyo corolario literario sería la novela tal y como la conocemos hoy en día.
No obstante, para aquéllos interesados en los orígenes sociológicos de la novela, sí tenemos otro libro de Ian Watt que, aunque gira alrededor de este tema, utiliza un enfoque más directamente literario y está traducido al español; Mitos del individualismo moderno donde estudia los arquetipos de Fausto, Don Juan,  El Quijote y Robinson Crusoe para ilustrar los valores de la sociedad burguesa mercantil. Imprescindible.

                     

Siguiendo el lema de nuestro Club:

¡¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!!




jueves, 11 de marzo de 2021

BEL-AMI DE GUY DE MAUPASSANT

 

 En nuestra próxima sesión comentaremos el libro Bel-Ami (1885)  de Guy de Maupassant. En su día objeto de admiración y escándalo, este libro nos presenta a un hombre, Georges Duroy, casi  programado para triunfar y que utilizará a las mujeres para medrar, su indiferencia y frialdad son tan grandes que casi parece un robot. Libro de mujeres inteligentes y hombres depredadores, el dinero y el poder vuelven a ser los ejes centrales alrededor del cual giran todos los personajes ubicados en un ambiente que empezaba a despuntar: la prensa escrita. El ambiente periodístico no difiere tanto del de la prensa actual, salvo por la irrupción de Internet pero, conceptos como fake news, manipulación y pelotazo, tan habituales hoy en día, son también parte intrínseca de La Vie Française, el periódico donde acabará reinando este arribista. 

El hecho colonial y concretamente la intervención en Túnez para favorecer los intereses especulativos de miembros influyentes del Gobierno francés de la época así como de los inversores en la sombra, contaron con la influencia de los medios para justificar un enriquecimiento a todas luces ilícito además de colosal. 

Maupassant, que trabajó en los periódicos Le Gaulois Gil Blas, fue siempre muy crítico con la sociedad de su tiempo. Denunció en modo panfletario la hipocresía de la sociedad, los proyectos expedicionarios hacia Túnez, los abusos de los colonizadores en Argelia, así como todos los chanchullos económicos sin olvidar la incompetencia de los periodistas y la avaricia de los políticos. Maupassant nos muestra, al igual que incipientemente Balzac y más tarde Zola, cómo la estructura económica está cambiando, beneficiando la especulación financiera por encima de la especulación de tierras, tal y como había sucedido hasta la fecha. Balzac lo hará de manera incipiente en Las ilusiones perdidas (1839 mientras que Zola escribirá su gran monumento al poder del dinero especulativo en L'Argent (1890- El dinero).

                        

Podemos decir que Bel-Ami tiene muchos elementos del propio Maupassant. Mujeriego inveterado, frecuentador de burdeles, Maupassant morirá con cuarenta y tres años de la sífilis tras haber intentado suicidarse un año antes ante la progresión de la enfermedad que le acarreará lesiones cerebrales, parálisis y pérdida de memoria. 
Maupassant tuvo como mentor literario, nada más y nada menos que a Gustave Flaubert ya que la madre de nuestro autor, Laure Le Poitevin, era amiga de la infancia del creador de Madame Bovary. Flaubert no solo le guio en sus primeros pasos como escritor sino que le encontró un trabajo en el Ministerio de Instrucción Pública, lugar en el que Maupassant se dedicó fundamentalmente a escribir. Si bien es verdad que este trabajo funcionarial le permitió disponer de tiempo libre para la creación literaria, fue también un elemento que contribuyó a su gran fatiga psíquica. A la izquierda, Flaubert, a la derecha, Maupassant y su madre.

                       

Maupassant fue un escritor apreciado por sus pares. Henry James, aunque horrorizado por lo disoluto de nuestro autor, admiraba su capacidad para describir el cinismo de Bel-Ami particularmente en su relación con Mme. Walter. Turguéniev, el gran autor ruso, quedó embelesado por la prosa de Maupassant y la dio a conocer en toda Rusia. 

Nuestro autor es sobre todo un gran contador de historias. Sus cuentos han sido el modelo para todos los escritores de tradición occidental de ahí en adelante. La obra maestra de Maupassant es Boule de Suif (Bola de Sebo - 1880)). Flaubert dijo de este cuento que era una obra maestra y no es que el amor de mentor le cegara porque en sus relaciones este autor nunca fue un dechado de cariño. Henry James lo consideraba un milagro. Leído por primera vez ante el grupo de escritores que conforman el grupo de Médan: Emile Zola, Joris-Karl Huysmans, Henry Céard, Paul Alexis, entre otros, estuvo claro desde el principio que era un cuento único. En el grupo de Médan, figura Huysmans, si lo traigo a colación es porque François, el profesor universitario protagonista de Sumisión de Michel Houellebecq, es un especialista de este escritor cuya pluma se dedicó muy especialmente a crónicas de pintura. Estas  siguen siendo un ejemplo de escritura crítica artística. 

 

Boule de Suif, inspirado en un hecho real ocurrido durante la guerra franco-prusiana de 1870, narra la fuga en diligencia de una decena de personas, entre ellas Elisabeth Rousset, una prostituta con algún kilo de más que, para salvar a sus compañeros de viaje, que la desprecian, se entregará a un oficial prusiano. Guy de Maupassant, por otra parte un asiduo visitante de burdeles, además de haber tenido innumerables amantes, visualizará en sus cuentos y obras a las prostitutas, denunciando la hipocresía de la sociedad y mostrándolas como seres humanos. De hecho, cuando Bel-Ami está paseando por el Bois de Boulogne, y ve pasar un carruaje conducido por una cortesana de altos vuelos, se siente identificado con ella. Ambos han empleado sus encantos para subir en la escala social. 

La prostituta más famosa de la ficción es La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo. Narra la triste historia del amor imposible de Marguerite Gautier, una cortesana enferma de tuberculosis, con Armand Duval, un joven burgués de buena familia. El tema de las camelias tiene su importancia ya que Marguerite lleva una roja cuando está menstruando y por tanto no puede ofrecer sus servicios y blanca cuando sí. Esta novela, que conoció un éxito inmediato fue adaptada al teatro. Gustó tanto que Giuseppe Verdi se inspiró de esta historia para componer La Traviata. No me resisto a poneros el fragmento de Libiamo, famosísimo. Debajo, Alexandre Dumas hijo y Giuseppe Verdi.


                  

Y, por supuesto, veamos la escena final de "La dama de las Camelias", película de George Cukor de 1936 con la inigualable Greta Garbo.


Justo es decir que su trabajo periodístico enseñó a Maupassant la concisión y la precisión necesaria a los cuentos. Uno de los más terroríficos por su tremenda tensión emocional que Maupassant construye paso a paso es Le Horla (El Horla), justamente encuadrado dentro de los Cuentos de Crueldad y Delirio. Este cuento, publicado en 1887, narra la desintegración de una mente enferma. El título, contracción de la expresión "Hors-là" que significa fuera en francés, es un descenso a los abismos mentales poblados de fantasmas, de monstruos. Maupassant, enfermo de sífilis, tuvo varios episodios psicóticos motivados por el padecimiento de dicha enfermedad. La progresiva degradación mental está contada con crudeza pero también con poesía. Este cuento inspiraría a H. P. Lovecraft y sería el núcleo del relato de terror psicológico escenificado por ejemplo en el relato El resplandor de Stephen King. A continuación, os pongo la escena que da más miedo de la inmortal película de Stanley Kubrick, ahí comprendemos que no hay nada que hacer.


Los cuentos de Maupassant están traducidos y publicados en España en varias ediciones. Si os gusta este género literario, nuestro autor es un goce perpetuo. 

                                 


                           


Pierre et Jean (1888) es una novela de corte realista con secreto familiar incluido. Una novela magnífica donde la rivalidad entre hermanos, siempre latente, aparecerá en toda su crudeza cuando Léon Maréchal, un buen amigo de la familia, deja toda su fortuna a Jean, uno de los hermanos. No diré más pero ya os podéis imaginar que el tema va a traer problemas. Sin embargo, esta novela no es solo famosa por la historia que cuenta, una revisitación de Caín y Abel, sino porque el prólogo a ésta es toda una declaración de intenciones de Maupassant como novelista. Es un texto que ha pasado a los anales de la crítica literaria porque en él Maupassant describe en qué consiste una novela y su técnica de escritura.


Une vie (1883- Una vida), es la primera novela de Maupassant. Es la historia de las vicisitudes de Jeanne Le Perthuis des Vauds, una joven de educación deficiente que caerá en los brazos de Julien de la Marre, un hombre avaricioso, maltratador, infiel que la hará profundamente desgraciada y que morirá asesinado por el marido de una de sus amantes, a la sazón gran amiga de Jeanne. Jeanne y Julien tendrán un hijo, Paul, enfermizo y mimado en extremo por su madre de la que se alejará. Para los amantes de las emociones fuertes, esta es la novela ideal. Jeanne sufre mucho y nosotros con ella. Novela interclasista, la persona que salvará a Jeanne de la ruina económica y moral será Rosalie, su hermana de leche, que ha tenido un hijo con Julien de la Marre. Es interesante porque en ella Maupassant nos muestra, según sus propias palabras, la vida de una mujer, desde el primer momento en que despierta al amor hasta su muerte. 



Notre coeur (Nuestro corazón - 1890) es la última novela de Maupassant. Ya enfermo, es una obra profundamente misógena. Su protagonista, Michèle de Burne, es una joven viuda que tiene claro que no vuelve a caer en el yugo del matrimonio. Sin embargo, no renuncia a gustar y a causar estragos entre los hombres. Esta novela es interesante porque muestra el incipiente cambio en la mujer que empieza a no estar conforme con los dictados de una sociedad patriarcal. Eso sí, los comentarios masculinos son vomitivos.

Maupassant es un autor que ha creado escuela e inspirado a numerosos autores. No podemos entender el cuento contemporáneo sin su aportación, además de haber creado el terror psicológico literario que tan buena fortuna ha cosechado en nuestra época, llena de miedos e incertidumbres.


DE COLONIZADOS A COLONIZADORES LITERARIOS:

Con este título, me gustaría revisar en esta entrada de blog cómo los colonizadores que impusieron un idioma, una cultura y una literatura han acabado siendo colonizados años más tarde por unos escritores nativos que, utilizando el francés o el inglés, han conquistado las metrópolis, escribiendo en el idioma impuesto pero transformándolo en una lengua más bella, explicando a la vez de manera diáfana qué representa ser un francés o un inglés de las colonias, sea en la metrópoli o en su propia casa. Por motivos de extensión, me centraré especialmente en el caso francés pero, no me cabe duda que tendremos ocasión de hablar en cualquier momento del caso inglés.

La colonización que podríamos fechar en el momento en que Colón descubrió América, ha sido desde entonces, una constante del mundo occidental. A partir del siglo XVIII el expolio de los territorios invadidos fue constante y sistemático. África, sin ir más lejos, abasteció de esclavos todo el Sur de los Estados Unidos pero también otras metrópolis. Toni Morrisson y Colson Whitehead se han encargado de recordárnoslo y de mostrarnos cómo las lacras del colonialismo todavía perduran. Así, en el asalto al Capitolio, además del individuo que parecía salido de una pesadilla tipo Stephen King, la mayoría de los asaltantes ondeaba la bandera sudista, toda una declaración de intenciones. No me cansaré de recomendaros el libro White Trash de Nancy Isenberg que muestra muy bien la base socio-cultural de la que proviene esta gente.


Europa fue una potencia colonizadora durante el siglo XIX. Aquí os pongo un mapa de Africa porque es el continente que nos interesa para esta entrada de blog.



Maupassant, muy crítico con la dinámica colonial, nos deja muy claro cómo se construyen las grandes fortunas metropolitanas. Fundamentalmente, a base de especulaciones en los territorios colonizados que son vistos únicamente como fuente de riqueza y de explotación brutal. No hay más que ver el estado de África hoy en día para darse cuenta de lo "beneficiosa" que fue la colonización. Sudáfrica sea quizás un poco más rica pero sufrió el horrendo apartheid que tan bien han sabido retratar escritores como J. M. Coetzee, Nadine Gordimer (ambos laureados con el Premio Nobel) o André Brink. Si queréis conocer cómo se vive en opresión, con la mayoría de la población sometida, incluso cuando se pertenece a la minoría opresora (queriéndolo o no) debéis leer a estos tres autores. Coetzee, por su frialdad en la escritura, Gordimer por su brutal exposición de los hechos y Brink por su poesía teñída de violencia, os trasladarán a un mundo inmisericorde. Impresionantes!!! De lectura obligatoria. No se puede hablar de la opresión o de cómo vivir en la injusticia sin haberlos leído. De izquierda a derecha: André Brink, J. M. Coetzee y Nadine Gordimer.

          


Quisiera también rendir homenaje, ya que hablamos de Sudáfrica, a Johnny Clegg, el Zulú blanco, un activista anti-apartheid, que con su grupo Savuka, llevó por el mundo la riqueza musical zulú en el primer grupo de fusión musical conocido a nivel mundial. Tristemente fallecido hace casi dos años, Clegg luchó denodadamente por una Sudáfrica mixta. Os dejo el mítico video en el que aparece Nelson Mandela cuando Clegg está cantando Asimbonanga Compuesta por él, es la canción anti-apartheid más famosa. Emocionante de veras!!!


Y de Sudáfrica, vamos a pasar a Argelia, la joya de la corona francesa, sobre todo para algunos.  De Argelia, nos viene un escritor de padres españoles, cuya madre era analfabeta pero que gracias al sistema escolar francés pudo conseguir convertirse en una referencia intelectual, cuya vigencia perdura hoy todavía. Me refiero, por supuesto, al grandísimo Albert Camus, el filósofo existencialista que, junto a Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir pusieron patas arriba el mundo. Si queréis entender de una manera amena y divertida en qué consiste el existencialismo, aquí tengo el libro perfecto: En el café de los existencialistas: sexo, café y cigarrillos o cuando filosofar era provocador de Sarah Bakewell. Os lo pasaréis bomba y aprenderéis mucho sobre un movimiento que marcó de forma definitiva el pensamiento tras la Segunda Guerra Mundial.

 

La peste (1947) ha sido una de las obras más leídas durante la pandemia ya que este libro retrata justamente eso, una ciudad asediada por la peste. Todo os resultará muy familiar al igual que si leéis el Diario del año de la peste de Daniel Defoe, confinamiento incluido. Leyendo a Defoe, vemos que este sigue siendo la medida estrella. La peste de Camus nos muestra las diferentes actitudes del hombre ante la desgracia colectiva. Es un libro duro, algo denso porque cada frase vale lo que dice pero, sin duda, una lectura ineludible.

                          

Albert Camus escribió un libro muy perturbador L'étranger (El extranjero - 1942)) en el que Meursault, un francés argelino, totalmente alejado de la realidad en la que vive porque no lo necesita y no le importa, asesina un día de playa a un árabe. Un acto gratuito e incomprensible, hacía demasiado calor, el árabe tenía poros dilatados en la nariz,... ningún motivo con suficiente peso para matar a alguien. A lo largo del juicio, la pasividad de Meursault será absoluta, no mostrará ningún sentimiento. La crítica de Camus a la deshumanización del individuo podemos compartirla hoy en día. Los big data y un sistema económico implacable han colocado al hombre en un proceso de irrelevancia en cuanto no puede formar parte activa del sistema productivo, es decir como consumidor. Un libro que se lee muy fácilmente pero que hace pensar. 

En 2014, un escritor argelino, Kamel Daoud, publica un libro que causó polémica y alabanza a partes iguales: Meursault, contre-enquête (Meursault: caso revisado). En este interesantísimo y muy logrado libro, Daoud, otorga el protagonismo a la familia del árabe asesinado, dándole un nombre, una entidad. En la novela de Camus nunca tiene nombre propio. El el árabe.
Las heridas de la guerra de Argelia siguen sin estar del todo cerradas en Francia y, de ahí que este libro que hace la crítica de una vaca sagrada como Camus y es además un alegato a las injusticias del colonialismo, causara cierta incomodidad en los círculos intelectuales y políticos franceses que no se dignaron recompensar con ninguna distinción a este libro extraordinario. Al final, como el tema clamaba al cielo, le dieron un premio literario menor. La mala conciencia de la metrópoli, ya se sabe. 
Es éste un libro escrito con una prosa impecable, concisa, sin una palabra de más. Una revisitación de una obra canónica imprescindible. Os animo a leer los dos libros. Una experiencia inolvidable por el doble reflejo literario. 


Alice Zeniter, una joven escritora francesa de origen argelino, causó un gran revuelo, muy positivo, cuando publicó en 2017 L'art de perdre (El arte de perder). Este libro parte de una premisa muy interesante. Su protagonista, Naïma, francesa al cien por cien, nunca se ha interesado por Argelia, el país de donde procede su familia. No obstante, en una Francia que se pregunta como nunca por las cuestiones identitarias, Naïma va a convertirse en participante involuntaria de dicho debate. Pero, qué relación tiene ella con una historia y una identidad que no le han sido jamás contadas? Su abuelo, Ali, un pastor cabilio, ha fallecido antes de poder preguntarle porqué se le consideraba un "harki" (los argelinos que combatieron al lado de Francia). Su abuela, que todavía vive, no habla francés y Naïma no habla árabe. Su padre, Hamid, que llegó a Francia en 1962, nunca habla de su Argelia natal. Qué hacer? Naïma reconstruirá sus orígenes, con el telón de fondo de la terrible guerra de Argelia, de los silencios y los  secretos familiares, así como del sufrimiento de dejar la tierra natal. Una novela muy interesante para todos aquéllos que disfrutéis con historias bien contadas y magistralmente contextualizadas.


Boualem Samsal, extraordinario escritor argelino, amenazado en su país por su radical enfrentamiento con los fundamentalistas islámicos, ha escrito muchas obras intentando explicar el atraso que representa para Argelia el retorno a las raíces islámicas más radicales y el abandono de la laicidad francesa, visto como una importación de la metrópoli. Como ya sabéis que la ficción vale más que el más sesudo de los ensayos, Boualem Samsal ha reflejado este terrible dilema en un libro extraordinario y cuya lectura sin duda recomiendo: 2084. El fin del mundo (2015). De inequívocas raíces orwellianas, Samsal nos traslada a Abistan, un imperio totalitario regido por principios religiosos fundados en la amnesia y la complacencia colectivas. Sin embargo, Ali, el protagonista de la novela,  va a poner en duda todo este entramado al empezar a investigar un pueblo de renegados, aparcados en ghettos, que pasa totalmente de la religión. Un relato humorístico, pero que desmonta a la manera de Orwell, los mecanismos que estructuran el fundamentalismo religioso. Boualem Samsal representa la tragedia del intelectual argelino confrontado al auge del fundamentalismo islámico. 


De Túnez, protectorado francés en su momento, nos llega también un escritor que me arrebata, Hédi Kaddour, inexplicablemente no traducido. Es autor de una excelente novela que muestra las contradicciones y los choques culturales que provoca la occidentalización: Les prépondérants (Los preponderantes). Este libro es la historia de un rodaje en una pequeña ciudad del Maghreb y de sus  productores Hollywoodienses en 1922. Kaddour nos muestra no solo el revuelo que provoca la presencia de actores y técnicos en una ciudad  magrebí hasta el momento aislada, sino también cómo el cine ha sido uno de los mayores vehículos de tópicos y prejuicios sobre el mundo árabe y en general el colonial. Impresionante!!! 


En España tenemos también una escritora de origen marroquí que se ha centrado sobre la enorme tensión entre tradición y modernidad para la mujer inmigrante. Flamante ganadora del último premio Nadal por su libro El lunes nos querrán, Najat el Hachmi ha desarrollado en sus novelas los problemas a los que se enfrentan las inmigrantes de segunda generación que, enmarcadas en comunidades cerradas, tienen enormes dificultades para escapar/adaptar a una tradición que considera a las mujeres de segunda categoría. 
Otras obras de esta autora muy prometedora son El último patriarca, Madre de leche y miel y La hija extranjera. Najat el Hachmi obtuvo el premio Ramon Llull en 2008 por L'últim patriarca. Una escritora nacida en Nador, capaz de escribir en castellano y catalán indistintamente, aun cuando su lengua materna es el árabe. Todo un ejemplo de voluntad y la prueba que cuando uno es pobre y tiene que luchar para sobrevivir, es capaz de aprender lo que no está escrito. Toda mi admiración para esta prometedora escritora!!!!


Siguiendo el lema de nuestro Club,

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!





























viernes, 26 de febrero de 2021

ORGULLO Y PREJUICIO DE JANE AUSTEN

 
 En nuestra próxima sesión comentaremos el libro Orgullo y Prejuicio de la quizás, junto a George Eliot y las hermanas Brontë. la más popular de las escritoras inglesas. Esta novela, publicada en 1813, es probablemente la más conocida de sus obras aunque las demás no desmerezcan.
La frase que abre este libro es junto a la que abre Ana Karenina un hito literario: "Es una verdad universalmente aceptada que un soltero con posibles ha de buscar esposa". Y realmente nunca una frase expresó tan bien el meollo de la cuestión ya que, sin duda,  este es  uno de los temas fundamentales de las novelas de Jane Austen, sobre todo porque durante siglos ese fue el tema prioritario en la vida de las mujeres. 

Jane Austen es una novelista que despierta pasiones pero que también tiene sus detractores, Mark Twain la detestaba y no logró jamás escribir correctamente su apellido que escribió siempre como Austin. Hay miles de Asociaciones Jane Austen en el mundo, de hecho en España también hay una. Os pongo el enlace aquí debajo:


El mundo anglosajón es especialmente prolífico en asociaciones literarias y podemos afirmar que son muy activas organizando peregrinajes literarios a Bath o Kent, los lugares más emblemáticos, no solo de la literatura "Jainita" sino también de la propia autora. 

Jane Austen no es una novelista victoriana, nació en 1775, su época es la Regencia. Acordaos que la reina Victoria de Inglaterra nace en 1819 y empieza a reinar en 1837. La Regencia es el período histórico comprendido entre 1811 y 1820 cuando se considera que el rey Jorge III no es apto para gobernar y es Jorge IV quien asume el trono. La Regencia comportó un considerable cambio de costumbres, una mayor libertad en el pensamiento y en los comportamientos y literariamente entronca con el Romanticismo y con una autora que conocemos bien por haber comentado y leído su obra más importante: Mary Shelley.

La Regencia prefigura la Revolución Industrial pero sin ser todavía el momento en que las estructuras económicas cambien de manera brutal y los gentiles esquires (pequeños propietarios de tierras), el medio social de las novelas de Jane Austen, sean una reliquia del pasado aunque eso sí, muy mitificado. 

Sobre el rey Jorge III, tenemos película de Nicholas Hyntner "La locura del rey Jorge", estrenada en 1994, e interpretada por Nigel Hawthorne y Helen Mirren. Nigel Hawthorne es un actor inglés que para aquéllos que gustéis de series inteligentes, mordaces y sin tapujos, protagoniza la serie "Yes, Minister" donde interpreta al alto funcionario más interesante habido y por haber. Os la recomiendo de veras para una diversión auténticamente inteligente. Os dejo trailer de la película.


La época de la Regencia aporta, por ejemplo, una nueva moda en el vestir, con trajes vaporosos, alejados del duro corsé que llevarán las victorianas apenas unos años después. Para la mujer, no obstante, el tema no cambia, sigue férreamente sometida a una sociedad patriarcal sin fisuras.

Las novelas de Jane Austen, amables, ligeras, son, sin embargo, una despiadada disección del mercado de mujeres, de su sometimiento a pesar de un aparente reinado doméstico y la expresión más genuina de la vida en una sociedad patriarcal. Aunque las heroínas de Austen salen mucho de paseo, siempre están encerradas, en una casa u otra. Ir andando como hace Elizabeth Benett para ir a cuidar a su hermana Jane a Netherfield, está mal considerado. Por supuesto, siempre pensando en el bien de la mujer, que no sea atacada, o molestada pero en realidad ejerciendo un férreo control sobre cada uno de sus movimientos. 

No obstante, las novelas de Jane Austen tienen, para bastantes lectores,  el sabor nostálgico de una época  en la que los hombres y las mujeres se enamoraban de verdad y para siempre, obviando, naturalmente, las cuestiones de clase que abundaban en el mayor sometimiento de estas últimas, la presión para encontrar marido y, por tanto, la aceptación de lo que les tocara en la lotería matrimonial y sino pensad en Charlotte Lucas casada con el Reverendo Collins, un auténtico imbécil, sobre todo porque a la pobre Charlotte se le estaba pasando el arroz. 

Orgullo y Prejuicio ha tenido una segunda parte escrita por P.D. James, la famosísima escritora de novelas policíacas y creadora del primer inspector poeta: Adam Dalgliesh. La muerte llega a Pemberley, una novela de misterio en la mejor tradición de P.D. James donde asesinan a.....Wickham!!! En este libro vemos a Elizabeth y Darcy casados y padres de un niño pero... este inesperado asesinato pondrá de relieve algunas tensiones en la perfecta familia formada por Lizzy y Darcy. 
La novela es entretenida sobre todo cuando se ha leído Orgullo y Prejuicio. Hay una serie estupenda de mismo título que hará las delicias de todos los amantes de los dramas ingleses de época. Muy recomendable. Os dejo tráiler. Y debajo  P. D. James, una excelente autora de policíacos.





Los hermosos paisajes ingleses, los diálogos y la escenografía de las novelas de Jane Austen han hecho de ellas un terreno abonado para las adaptaciones cinematográficas. Hay miles y no voy a reseñarlas aquí pero, lo que sí diré es que ninguna es capaz de trasladar en imágenes la fuerza de lo narrado por esta autora. Las películas son preciosas, servidas por actores magníficos pero, no cambio ninguna película de las obras de Jane Austen por su equivalente en papel. Me pasa con muchos autores pero en el caso de Jane Austen es radical, si sus libros me subyugan, las películas basadas en sus obras me aburren. Es una impresión personal que no tiene mayor interés pero quería destacarlo porque en un blog que habla mucho de cine, no va a ser así esta vez. Dicho esto, veremos en el Cine-club la película "Love and Frienship", basada en una novela perteneciente a la juvenilia de Jane Austen (obras de juventud).

En este sentido, nuestra autora sigue pareciéndole a muchos y muchas el epítome del amor romántico. Julia Quinn, la autora de la saga de Los Bridgerton, se ha inspirado en la época de la Regencia y muy especialmente en Jane Austen para sus novelas histórico-románticas. Netflix la ha convertido en una lujosísima y visualmente espectacular serie de mismo nombre. Sin contar con todas las falsedades históricas como la de tener un reparto inclusivo en una época donde las grandes fortunas empezaban a cuajar gracias al comercio de esclavos, os podéis imaginar para qué iban a entrar un negro o una negra  en un salón de cualquier casa si no era para fregar. El argumento de la serie y de los libros es un rollo inacabable de amores, desamores y demás. Dicho esto, Julia Quinn tiene su público y debo reconocer el inmenso talento de Shonda Land para encandilar a los espectadores en una serie que está teniendo muchísima repercusión.

También quisiera recordar que las novelas románticas, popularmente llamadas rosas, son una parte muy importante de la industria editorial, con millones de lectores que esperan ansiosamente las novedades, por ejemplo, de la escritora Megan Maxwell. Esta autora, junto a Julia Quinn entre otras,  han vendido millones de ejemplares de sus obras, ya les gustaría a muchos que sus libros fueran esperados y leídos con tanto fervor!!! Julia Quinn a la izquierda, Megan Maxwell a la derecha.

 

En lo tocante a Jane Austen y sus "románticas" historias de amor, la crítica literaria feminista entendió muy pronto de qué iba todo esto y entró a saco en la supuesta perfección de unas historias atemporales con final feliz. Esta corriente literaria, totalmente afianzada en los estudios literarios, supo ver en la poesía de Emily Dickinson, en las novelas de Jane Austen, de las hermanas Brontë y de George Eliot (Mary Anne Evans), la angustia soterrada en la que vivían las mujeres creadoras del siglo XIX, escondidas bajo seudónimo masculino como George Sand, la escritora francesa, o las propias Brontë que publicaron sus novelas como Currer y Acton Bell (Charlotte y Anne Brontë). La verdad es que Emily estaba por encima de su propia condición de mujer, vivió toda su vida encerrada en casa con un contacto muy limitado con el exterior pero sus pasiones supo reflejarlas como nadie en Cumbres borrascosas.

Y, hablando de crítica literaria feminista, el libro fundador: La loca del desván. La escritora y la imaginación literaria del siglo XIX. Sus autoras: Sandra M. Gilbert y Susan Guber. Es un libro indispensable para entender la mujer literata del siglo XIX así como sus novelas. Estas dos Profesoras de Literatura, discípulas de Harold Bloom, para que luego se le critique como reaccionario intratable, se dieron cuenta a lo largo de un curso que impartieron conjuntamente sobre la literatura de mujeres, que las escritoras del siglo XIX habían instaurado una mirada femenina en sus obras donde recogían los anhelos, angustias y preocupaciones de las mujeres de su época. Heroínas con sueños de encierro y fuga, dueñas de un yo desdoblado salvaje opuesto a su yo dócil. Resumiendo, metáforas de malestar, tanto físico como psíquico. 

Pregunta: Quién es la loca, más que en el desván, en el ático?

De la importancia de este libro habla  algo tan insólito como que un libro de crítica literaria llegara a ser finalista del Premio Pulitzer en el apartado de no ficción en 1980 y que obtuviese el Premio Nacional de la Crítica Literaria en 1979. Es un libro indispensable para todos aquéllos interesados en la literatura femenina del XIX. Que sigue siendo una obra referencial lo prueba la publicación en 2011 de Gilbert & Gubar's Madwoman in the Attic after Thirty Years, editado por Annette Federico y con prólogo de Susan Gilbert. Este libro intentaba ser una puesta al día del libro primigenio pero no deja de ser un homenaje a estas autoras que dieron una nueva mirada a la mujer escritora del siglo XIX. Y por si todo esto no fuera suficiente, el modo de escribir de literatura de Gilbert y Gubar abrió la puerta a una renovación de la crítica literaria que ha dado frutos excelentes. Para muestra dos botones: Nuevas maneras de matar a tu madre de Colm Toibin, una muy interesante aproximación a la relación de algunos escritores con sus progenitores y El libro más peligroso de Kevin Cunningham, la historia de la aparición y recepción del Ulises de James Joyce, que nos cuenta los difíciles avatares de este libro, emblema literario del siglo XX como si fuera una novela de John Lecarré. Muy recomendable.

 

                      


JANE AUSTEN, UNA GRAN NOVELISTA

Más allá de lo que se diga de Jane Austen, nos encontramos con una novelista de raza, dueña de una escritura inmensa, capaz de hacer una crítica feroz de la asfixia de la sociedad patriarcal sin mover un músculo y todo eso en medio de maneras corteses y una exquisita educación. Voy a referirme aquí a las tres novelas más importantes de Jane Austen que, junto a Orgullo y Prejuicio conforman el impresionante edificio austeniano.  

Mansfield Park (1814):

Esta novela se aleja un poco del medio social habitual de las novelas de nuestra autora. Transcurre entre los ricos muy ricos y no esos propietarios que a veces ni lo son, acordaos del problemón que tienen las Benett encima si el Sr. Benett se muere, la casa pasa a manos del Reverendo Collins. Esta novela narra la historia de Fanny Price, una heroína no muy simpática que vive en casa de los riquísimos Bertram, sus tíos, ya que su madre no puede hacerse cargo material de Fanny. Ahí nuestra heroína aprenderá a ser educada y a comportarse como una señorita de la buena sociedad. Fanny es también maltratada y humillada por una tía de la familia, la abyecta Mrs. Norris que se comporta como una auténtica acosadora, abusando de la inferioridad social de Fanny. Esta está secretamente enamorada de su primo Edmund. No diré más. 
En esta novela encontramos los temas propios de las novelas de Jane Austen: amor y dinero, herencia y meritocracia, buenas maneras opuestas a la moralidad o la oposición entre campo y ciudad. Lo que hace esta novela particularmente interesante es la importancia de la casa y la mirada tanto exterior como interior de Fanny Price, alguien dentro y fuera. 
Este libro también tiene su importancia en la historia de los estudios postcoloniales. Edward Said, el siempre llorado crítico literario hizo un brillantísimo análisis de esta novela en su mítico libro Cultura e Imperialismo. En esta obra Said mostró cómo la inmensa fortuna de los Bertram, sobre la que apenas se habla, enmascara el comercio de esclavos y el desigual intercambio económico colonial. Las continuas referencias a las colonias muestran los cimientos del poderoso Imperio colonial inglés, además de reflejar para Edward Said, la normalización del hecho colonial tanto para el público colonizador como para el colonizado.
Es un libro magnífico cuya lectura recomiendo para comprender cómo se construye la dominación cultural que conlleva una aceptación del poder opresor. En este caso, la metrópoli sobre las colonias. 

                     

Sentido y sensibilidad (1811):

La trama de Sentido y Sensibilidad se mueve casi exclusivamente alrededor del matrimonio . Elinor y Marianne, hijas de una viuda sin recursos, aspiran a casarse por amor y, os podéis imaginar que lo logran. Es ésta una novela que trata también sobre las aspiraciones de la propia familia en que sus hijos se casen con gente de posibles. Esta ansiedad hace del entorno familiar un auténtico infierno, especialmente para las mujeres, pero también para los hombres. 
Es también una de las novelas que mejor muestra los resortes de la sociedad patriarcal donde las mujeres poco o nada tienen que decir sobre sus vidas. Sin marido, las mujeres podían verse condenadas a una vida muy difícil, llena de penurias económicas cuando no directamente miserable. Aún así, en esta novela vemos mujeres como Fanny o incluso Elinor y Marianne que luchan por que el amor triunfe en su elección de marido.
Es también Sentido y Sensibilidad una de las novelas que mejor muestra la implacable estratificación social. Es una sociedad que se basa en una rígida jerarquía económica y social. Lo extraordinario de esta novela es que no hay ricos o pobres sino una gradación de riqueza y una escala social que sortear hacia arriba, bien a través del matrimonio, bien a través la frecuentación de personas de mayor categoría social. Ya hemos visto en Orgullo y Prejuicio el servilismo del Reverendo Collins hacia la insufrible Catherine de Bourgh por haberle cedido la parroquia. También se ve lo mucho que "aprecia" Lady de Burgh la compañía de personas que considera poco menos que bufones a su servicio que deja de lado en cuanto aparecen distracciones más adecuadas a su rango social.
Podemos decir que la sociedad que nos muestra Jane Austen es un terreno minado donde se necesitan estrategias para conseguir los fines que se desean. De ahí que todos los personajes de esta novela siempre están maquinando en mayor o menor grado para acceder al matrimonio o al ascenso social.
Es también Sentido y Sensibilidad la novela que mejor muestra la avaricia y el instinto depredador de una clase que, aún siendo acomodada, tiene en el dinero su única religión.

Emma (1815):

Emma, la protagonista de la novela homónima de Jane Austen es una joven rica, con una vida privilegiada y sobre todo muy independiente. El matrimonio no entra en sus planes aunque ella sí pretende arreglar la vida amorosa de los demás con el consiguiente desastre que luego nuestra protagonista procurará arreglar. Emma cuyo padre es un hipocondríaco de gran comicidad ha sido una joven mimada por su institutriz, a la que vemos casándose al inicio de la novela. Inmersa en su nuevo matrimonio, la Sra. Weston no puede aconsejar a Emma por lo que está se dedica a ejercer de Cupido y mentora de Harriet Smith, una muchacha de clase inferior. Emma aprenderá la humildad porque no deja de ser una joven con valores y conseguirá entender el amor que siente por ella el Sr. Knightley. 
Los grandes temas de esta novela son las clases sociales, los errores de apreciación pero también las limitaciones de las mujeres junto al orgullo y la vanidad. 

Hay una recientísima película "Emma" basada en la novela homónima, dirigida por Autumn de Wilde y protagonizada por Anya Taylor-Joy, la actriz de moda tras el éxito de la serie de "Gambito de Dama". Se publicita como una nueva visión feminista de esta novela y yo, sintiéndolo mucho, solo veo más de lo mismo, bonitas casas, ambientación fastuosa y ni un ápice de profundidad, resumiendo un rollo de dos horas.

Jane Austen es una autora que traspasa las épocas y que además ha sido uno de los puntos de referencia de la crítica literaria feminista y de la postcolonial. Esto nos muestra la riqueza literaria de esta autora y lo bien que supo reflejar su época y ser a la vez contemporánea. Mayor homenaje, imposible!!!


ENTRE SOTANAS Y ALZACUELLOS
 
El estamento religioso es muy importante en las novelas de Jane Austen aunque desde luego no aparece de forma muy favorable. Sus integrantes suelen ser ridículos, caricaturescos, serviles pero es cierto que tener una rectoría o una parroquia era un seguro de vida. Había que hacerlo realmente muy mal para que se despidiera al párroco. 

Para empezar, acordaos del Reverendo William Ransome de La serpiente de Essex, un hombre de religión luchando contra las supersticiones del lugar y enamorado de la darwinista Cora. 

En España tenemos a Fermín de Pas, un cura católico que, a diferencia de los pastores protestantes, tienen prohibido cualquier relación carnal por lo que ya hemos visto en qué estado emocional está este religioso, posiblemente uno de los caracteres más logrados de La Regenta. El anti-clericalismo de Clarín unido a una obediencia religiosa algo complicada, hacen del Magistral un personaje con una fuerza literaria que deja en mantillas al Reverendo Collins. 



Hablando de clérigos, no puedo dejar de mencionar a Guillermo de Baskerville, el fraile franciscano protagonista de la novela negra medieval El nombre de la Rosa de Umberto Eco. Esta mezcla de Sherlock Holmes y Guillermo de Ockham viaja acompañado por Adso de Melk, un novicio benedictino.  Ambos intentarán resolver los asesinatos de los monjes en una abadía del norte de Italia, ubicada en un paisaje inhóspito. Todo ello en el contexto del cisma franciscano que Eco nos detalla de manera amena aunque rigurosa. Il Professore consiguió hacer de nosotros lectores inteligentes y de esta novela, a priori no destinada a ser un éxito de público, un auténtico best-seller internacional y una novela canónica.
Hay película, lo sé. Y casi todo el mundo dice que es buena pero en la entrada de este blog, en la que me estoy revelando cinematográficamente imposible, confesaré que me aburrió. Aún así, destaco la tenebrosidad de Sean Connery, muy adecuada al personaje y el cásting de los monjes que es alucinante. Mi preferido, el siempre fantástico Tom Waits caracterizado como el fraile Penitenziagitè.

           

Marylinne Robinson, una de las mejores escritoras norteamericanas contemporáneas, ha escrito una excelsa trilogía donde el sentimiento religioso impregna la escritura. Se sea creyente o ateo, se disfrutan igual puesto que de lo que trata es del hombre confrontado a los dilemas existenciales. Mi recomendación es empezar con Gilead, en mi opinión el libro más logrado aunque los tres son magníficos. Esta novela ganó el Premio Pulitzer en 2006 y el National Critics Award en 2005. Me permito recordaros que estos galardones no son el premio Planeta, sino algo mucho más serio. En esta novela, el protagonista John Ames un anciano pastor Congragacionalista, cuya vida se rige por la Biblia, rememorará su vida para su hijo de siete años que sabe nunca podrá ver como adulto. En estas memorias, tendrá que asumir tanto desde un punto de vista emocional como intelectual el legado de su padre y su abuelo. A la vez, se verá confrontado con el regreso de su hijo, disoluto y rebelde, poniendo a prueba su capacidad de perdón. 
En casa y Lila son las obras que completan esta trilogía. 
Para aquéllos que gustéis de las biografías intelectuales de los escritores, Marylinne Robinson ha escrito el ensayo Cuando era niña, me gustaba leer, un libro delicioso donde además de hablarnos de lectura y escritura, critica la servidumbre tecnológica contemporánea  y hace una acérrima defensa del humanismo. Todos sus libros valen la pena.


Uno de los más célebres y admirados investigadores literarios es el cura católico Padre Brown creado por el escritor inglés G. K. Chesterton. Este cura, detective aficionado, se caracteriza por una gran intuición y una gran comprensión de las debilidades humanas, cualidades que le permiten resolver cualquier asesinato. Chesterton, periodista convertido al catolicismo y eso en Inglaterra no es baladí, defensor del distributismo, aunque de raigambre conservador, ha conseguido encandilar a lectores desde hace generaciones. La editorial Acantilado ha publicado en un solo volumen las peripecias del Padre Brown bajo el título Los relatos del Padre Brown


España tiene la suerte de haber tenido a dos místicos impresionantes: San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Avila. Los ingleses han intentado competir con Juliana de Norwich pero no hay nada que hacer.... La mandrágora de Santa Teresa de Jesús, sus éxtasis y su formidable capacidad para la metáfora la sitúan en la estratosfera de la poesía, al igual que San Juan de la Cruz. Esta pequeña introducción me sirve para presentar un libro que me encantó: Teresa, amor mío, escrito por la crítica estructuralista Julia Kristeva. Los que hayáis leído La séptima función del lenguaje conoceréis a esta teórica porque es uno de los personajes que Laurent Binet caricaturiza en este libro. El estructuralismo, del que Julia Kristeva fue una de las más famosas cultivadoras, es particularmente obtuso y cuando vi este libro pensé en uno de esos textos incomprensibles. Pero, nada más lejos de la realidad porque esta obra es una de las aproximaciones más originales a la figura de Teresa de Jesús que imaginarse puedan. Es un libro extraordinario, mezcla de autobiografía intelectual pero sobre todo un formidable estudio de esta mística española, alejándola de los tópicos para centrarse en la personalidad de una mujer adelantada a su tiempo. Altamente recomendable!!!

             

George Bernanos, perteneciente a esa corriente de escritores que optó por un catolicismo militante, teñido de espiritualismo y de talante conservador, fue el autor de un libro muy interesante por su protagonista principal, un cura joven e idealista en lucha con sus conflictos espirituales y comprometido con sus feligreses en un pueblo francés en los años 30, Ambricourt en el norte de Francia. El Diario de un cura rural es un libro que muestra cómo los anhelos de este cura, deseoso de ayudar y aliviar los males espirituales de este pueblo, se topará las más de las veces con una total indiferencia o incomprensión, lo que le llevará a cuestionarse su Fe justo cuando debe enfrentarse a una grave enfermedad.  Si el libro se hizo famoso fue, además de por sus indiscutibles cualidades literarias, por la película de mismo nombre realizada por Robert Bresson en 1951. Trailer aquí debajo.


Por último, quisiera hablaros de Nathan Price, el ministro Baptista, fanático y embebido de superioridad religiosa que decide llevarse a su mujer y sus cuatro hijas al Congo para evangelizar a los nativos africanos. Este personaje, odioso donde los haya, es uno de los protagonistas de un libro magnífico, La Biblia envenenada de Barbara Kingsolver, una autora por la que siento auténtica devoción. Este libro que critica sin piedad la actitud colonial de los occidentales en Africa, es también un cuestionamiento de la política exterior de los Estados Unidos durante la época de la descolonización. Orleanna Price, la mujer de este reverendo fundamentalista es uno de los personajes más logrados de la novela junto a las cuatro hijas del matrimonio, Rachel, Leah, Adah y Ruth May que sufrirán con todo rigor la desesperada e inútil cruzada por la Fe de su enloquecido padre, personajes emotivos que hacen de este libro una auténtica obra maestra. Kingsolver es una escritora política y, para comprender cómo funciona la lucha de clases en un país como Estados Unidos que la niega, nada mejor que leer su libro Conducta migratoria. Lo entenderéis todo y si habéis leído White Trash de Nancy Eisenberg, lo disfrutaréis el doble. A la izquierda Barbara Kingsolver, a la derecha (no ideológica) Nancy Eisenberg.

                   


Hablando de disfrute y siguiendo el lema de nuestro Club,

¡¡¡ PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!