domingo, 26 de septiembre de 2021

EL ADVERSARIO DE EMMANUEL CARRÈRE

 

 En la sesión del próximo día 29 de septiembre, que inaugura este nuevo Club de Lectura, comentaremos el libro El Adversario de Emmanuel Carrère. Este autor, flamante premio Princesa de Asturias de las Letras de este año, obtuvo reconocimiento internacional gracias a este libro. Mezcla de periodismo, autoficción y con un tema realmente escabroso, El adversario se convierte en un libro formidable que, sin aclarar dudas, ni ofrecer respuestas a los actos de ¿un loco?, ¿un débil? ¿un megalómano? nos brinda una serie de claves para entender la personalidad de Jean-Claude Romand, un tipo que durante veinte años mantuvo engañada a su familia, haciéndoles creer que era un médico investigador de primer nivel en la Organización Mundial de la Salud cuando, en realidad, se había quedado varado en segundo año de carrera y, para mantener su nivel de vida, robó a cuanto familiar se le puso a tiro.
El adversario, escrito con un estilo sobrio, sin concesiones, donde las descripciones objetivas se mezclan con los propios sentimientos del autor frente a tan peculiar personaje y con el elemento humano personificado en la propia presencia de Romand. Tendremos ocasión de comentar todos los temas que esta novela corta, pero de gran intensidad, nos sugiere.
El cine no podía pasar por alto una historia tan suculenta que reúne morbo, locura, mentira y traición. Nicole García dirigió la película homónima que brilla especialmente por la actuación de Daniel Auteuil en un papel difícil. Os dejo el trailer.


También el director Eduardo Cortés se inspiró de la obra de Carrère para la película La vida de nadie, protagonizada por los siempre eficaces José Coronado y Adriana Ozores. También os dejo el trailer porque tiene su interés. Es una película entretenida que tendrá muchas resonancias para los espectadores que hayan leído la novela de Carrère.


Emmanuel Carrère es uno de los escritores que ha apostado más fuerte por la autoficción, de hecho es un consumado maestro de esta nueva vuelta de tuerca de la novela cuya muerte vaticinan muchos pero que hoy en día sigue más viva que nunca. 
Qué es la autoficción? Básicamente es una forma narrativa en la que el autor se integra dentro de su propia novela. Así, en El adversario, Carrère se pregunta no pocas veces si es lícito darle protagonismo a un asesino que ha matado a sangre fría a su mujer, sus hijos y sus padres, además de haberlo intentado con su amante que, en buena medida, pone a Romand frente a su mentira vital. 
Autoficción la cultivan con gran éxito y talento, Javier Cercas, un buen ejemplo es El impostor (2014), o Antonio Muñoz Molina quien en Como la sombra que se va (2014), ponía en paralelo los recuerdos de su vida con una visión muy personal de la figura de Martin Luther King y su asesino, James Earl Ray. Por no hablar del escritor noruego Karl-Ove Knausgard quien ha hecho de su vida el ejercicio de autoficción más comentado de los últimos años. Bajo el provocador título de Mi lucha, este autor recorre en seis volúmenes desde su infancia hasta su vida adulta en una suerte de mezcla entre verdad y recuerdos que es totalmente adictiva y apasionante. Os las recomiendo todas. 
De izquierda a derecha, Javier Cercas, Antonio Muñoz Molina y Karl-Ove Knausgard abajo.


   



Emmanuel Carrère quien en Limonov, un fascinante recorrido por la vida de este peculiar personaje,  se describe a sí mismo como un niño pijo parisino, es hijo de la Secretaria Permanente de la Académie Française, Hélène Carrère d'Encausse, una mujer de fuerte personalidad cuya vida no ha sido precisamente un camino de rosas, a diferencia de Emmanuel a quien desde el punto de vista material nunca le ha faltado de nada. Especialista de Rusia, Carrère d'Encausse supo explicar el colapso de la extinta Unión Soviética en un libro ya canónico: Seis años que cambiaron el mundo (2015). También ha analizado de manera muy inteligente la figura de Vladimir Putin, el aspirante a nuevo Zar en varios libros.

Carrère ajustó cuentas con su madre en Una novela rusa (2007), la primera de lo que podríamos llamar la trilogía de la vida amorosa y personal de Carrère. Si en esta primera, Carrère nos muestra su búsqueda de las raíces georgianas de su madre y sus problemas con su novia, una chica guapísima pero de clase social inferior, en De vidas ajenas, nos muestra su matrimonio con la periodista Hélène Devynck, además del infierno que representan para las familias las deudas contraídas con empresas tipo Cofidis. 
El matrimonio ha acabado fatal, con la prohibición expresa de la ex señora Carrère de ser mencionada en las obras de su ex marido. Eso sí cuando estaban bien, no le importaba nada.
Este conflicto, finalmente tan banal, se ha visto reflejado indirectamente en la última novela de nuestro autor, Yoga (2020) que en principio, solo quería ser un librito de homenaje a esta disciplina que Carrère practica desde hace muchos años, pero que ha acabado convirtiéndose en una obra donde el propio autor nos confiesa su bipolaridad y unos momentos emocionales difíciles.
Leídas por separado o como un conjunto, las tres son excepcionales. Absolutamente recomendadas.

Las mujeres de Carrère, su ex esposa y su madre.

También en el registro de la autoficción se sitúa otra obra maestra de este autor, El reino, una muy personal y arrebatadora inmersión en la historia del Cristianismo que Carrère borda. Partiendo de su propia conversión al catolicismo, convirtiéndose en un fiel de Misa diaria que acabó tan bruscamente como había comenzado, Carrère nos sumerge en los orígenes del Cristianismo con un estilo que definiría casi como pop, centrándose especialmente en la figura de San Pablo. Un libro maravilloso, para ateos, creyentes y agnósticos.

Pero Carrère no solo ha cultivado la autoficción, también ha colaborado en numerosos periódicos como así lo atestigua el volumen de ensayos Conviene tener un sitio a dónde ir (2018), en el que, por cierto, podemos encontrar un artículo sobre Romand. Es también autor de dos novelas en las que personalmente no he entrado y, por tanto no me atrevo a recomendar porque me parecieron malísimas: El bigote y Bravura. La primera es una especie de ficción pseudo-kafkiana en que un hombre se afeita el bigote para comprobar que, de hecho, nunca ha tenido bigote. Para volverse loco. Carrère que también es cineasta, la llevó a la pantalla, y la peli me pareció igual de mala. 
La segunda es una recreación de la estancia que Lord Byron, Percy Bysse Shelley, Mary Shelley y Polidori pasaron en Villa Diodati, donde se crearon nada más y nada menos que Frankenstein y El vampiro, éste último creación de Polidori, el humillado médico personal de Lord Byron. Me pareció una pedantería total, y menos mal que no fue lo primero que leí de Carrère porque no sé si hoy estaríamos  comentando un libro suyo. Un rollazo.
Para una buena versión de este mítico encuentro, os recomiendo El año del verano que nunca llegó de William Ospina. Insuperable!!!

                 

Pero, lo que sí recomiendo de Carrère y de todo corazón es la novela Una semana en la nieve (1995), claustrofóbica y desasosegante crónica del asesinato de un niño, libro que convence a Romand para dejarse entrevistar por Carrère. 
La mejor biografía que he leído en mi vida es sin duda la que nuestro autor dedica a Philip K. Dick, el extraordinario escritor de ciencia-ficción que predijo las zozobras de nuestro mundo actual, Estoy vivo y vosotros estáis muertos cuyo subtítulo Un viaje por la mente de Philip K. Dick es exactamente eso y el resultado una biografía apasionante, que lleva directa a la obra de este escritor imprescindible. Para los que no seáis muy aficionados a la ciencia-ficción, esta referencia bastará. Philip K. Dick es el autor de Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que Ridley Scott adaptó titulando la película Blade Runner.

De izquierda a derecha Philip K. Dick y cartel de la película.

   

Para cerrar el apartado Emmanuel Carrère, deciros que acaba de estrenarse una película dirigida por él que ha obtenido muy buenas críticas en el Festival de Cannes. Protagonizada por una actriz que no le tiene miedo a ningún papel y que al igual que Kate Winslet, no aspira al glamour sino a lo humano : "Ouistreham", adaptación del libro Le quai de Ouistreham de la periodista francesa Florence Aubenas, retrata la extrema precariedad de los trabajadores de la limpieza de empresas. Una visión de este post-capitalismo que estamos sufriendo en nuestras carnes y de temática parecida al libro Nomadland de Jessica Bruder y a la película, más edulcorada, que triunfó en los pasados Oscars, el inmenso talento de Frances McDormand no es sin duda ajeno a la gran calidad de esta película.

Os dejo aquí el trailer de ambas.




DOBLES VIDAS, MENTIRAS,... FUENTE DE CREACIÓN INAGOTABLE

Mentiras, traición, dobles vidas son temas que la literatura ha tratado extensamente. De hecho, una novela como Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson es una buena metáfora de lo que significa el ser humano doble: irreprochable de día, perverso de noche. En la época victoriana un buen número de caballeros respetables llevaban una doble vida, podemos hablar de Charles Dickens quien tuvo una amante durante años y que, aunque separado de facto de su mujer, siempre pasó por el más perfecto representante de la moral victoriana o su íntimo amigo Wilkie Collins quien también cultivó esta faceta de la doble familia, aunque una de ellas escondida y sin poder gozar de los mismos derechos que la oficial. 

De izquierda a derecha Charles Dickens y Wilkie Collins, la hipocresía victoriana en su apogeo.

 


El paradigma de la doble vida son los agentes secretos y ahí, el recientemente fallecido John LeCarré nos brinda la mayor variedad de traidores, dobles vidas e identidades simuladas que puedan existir. Las novelas de espías de LeCarré muestran sobre todo a hombres que acaban cayendo o bien en la ambigüedad moral, o bien en el cuestionamiento de su propia misión. 
El topo (1974) y El espía que surgió del frío (1966) son dos ejemplos que ilustran bien el terreno movedizo en el que estos defensores del denominado "mundo libre" pueden bascular. Innumerables son las novelas de John LeCarré, apasionantes todas y en las que este escritor, que fue monje antes que fraile,  pone en tela de juicio la ética de los gobiernos.

También John LeCarré nos mostró que los espías no son todos como James Bond, especialistas en saltos de helicópteros y de camas, sino más bien hombrecillos corrientes y molientes, cuya anonimidad les hace infinitamente más peligrosos. Y como muestra un botón, George Smiley, el mítico agente cuyo aspecto físico es totalmente anodino. En la pequeña pantalla lo encarnó Alec Guiness, el gran actor británico y en el cine un comedido Gary Oldman, actor versátil donde los haya. No me resisto a poneros el tráiler de la excelente película "El topo", estrenada en 2011, dirigida por Tomas Alfredson y protagonizada por la flor y nata del cine británico.


Un escritor que cultiva como nadie la ambigüedad moral en sus novelas y que escribe como los dioses, Javier Marías quien en sus dos últimas novelas Berta Isla (2017) y Tomás Nevinson (2021) que el propio autor ha calificado como "pareja", también tienen como núcleo central el engaño, la doble vida y las consecuencias emocionales que esto conlleva. Berta Isla, esposa de Tomás Nevinson, de profesión agente secreto, verá desaparecer su marido, creyéndolo muerto en acto de servicio y volverá a verlo aparecer años más tarde sin que éste pueda darle una explicación satisfactoria, aunque los enganchadísimos lectores sí la conozcamos. En la segunda de estas novelas, Tomás Nevinson, retirado del Servicio Secreto es requerido de nuevo para averiguar la identidad camuflada de una terrorista del IRA con conexiones con ETA.
Como todas las novelas de Marías, el estilo es superlativo, dejarse llevar por la prosa de Marías es extático, sus pullas a la inanidad contemporánea, una fuente de regocijo. Para mí, el mejor novelista español del momento. No os perdáis estas dos novelas, valen la pena desde la primera hasta la última página.


Una película que me hizo mucha gracia aunque no sea una obra maestra es "Mentiras arriesgadas", pelicula de 1994, dirigida por James Cameron y protagonizada por Arnold Scharwezenneger y la sin par Jamie Lee Curtis. Parte exactamente del mismo principio, Harry Tasker (Scharwezenneger) es un súper agente secreto, políglota, siempre en misión para salvar al mundo. De antología es el momento en que su mujer, Helen, le llama en pleno fregado para pasar por el súper a comprar la leche. Helen (Jamie Lee Curtis) está convencida que su marido es un vendedor de ordenadores. La película empieza con una Helen hastiada de su vida matrimonial. No digo más porque la película tiene su encanto y la química entre los dos actores principales es muy buena. Eso sí, preparaos para cohetes, explosiones, peleas y muchos tiros.
Aquí os dejo el trailer.

La vida del súper héroe también tiene su parte de mentiras y disimulación. Que se lo pregunten si no a Clark Kent, el apocado periodista del Daily Planet de Metrópolis que, sin embargo, es el heroico Superman con su característico traje, salvando el mundo de la maldad de Lex Luthor. Bajo la escrutadora mirada de Lois Lane, la intrépida periodista compañera de trabajo de Clark que está enamorada de Superman, sin saber que lo tiene a mano y entregadísimo. El pobre Clark en cuanto oye un grito de socorro se las ve y se las desea para transformarse de hombre normal a súper héroe gracias a su traje y su mítica capa.

Os pongo la maravillosa banda sonora de John Williams, el himno de Superman.


Otro héroe muy sui géneris y para mí el más interesante es Batman, el millonario Bruce Wayne que no tiene súper poderes pero que utiliza su fortuna para inventar las mejores herramientas que le permitirán acabar con los malvados y muy particularmente con su archienemigo el Joker. Batman es un héroe ambiguo, no es bueno de una pieza como Superman sino que en él anida la amargura de la venganza por el asesinato de sus padres. Tim Burton, especialista en personajes oscuros es  el mejor director de la serie de películas
. Supo dar con el tono lúgubre de Gotham City y con los propios claroscuros del personaje. Ni qué decir tiene que contar con un Joker como Jack Nicholson es un lujazo, con permiso de Joaquin Phoenix que también borda el personaje en la película de Todd Phillips de 2019. Vemos el trailer de las dos películas no?



Siguiendo el lema de nuestro Club,

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!



lunes, 14 de junio de 2021

LA FERIA DE LAS VANIDADES DE WILLIAM MAKEPIECE THACKERAY

  En la sesión del próximo miércoles comentaremos la obra La Feria de las Vanidades (1848) de William Makepeace Thackeray. Una de las características más importantes de nuestro autor es que nació en Calcutta ya que su padre tenía un cargo muy goloso en la estructura colonial, recaudador de una zona cercana a dicha ciudad. Como ya sabéis, la empresa colonial británica estaba en pleno apogeo y tenemos un personaje en nuestro libro que forma parte de esa construcción, Joseph Sedley que en el momento del inicio de La feria de las vanidades ha regresado de la India soltero y con pasta. A pesar de haber sido educado en la élite, Thackeray tuvo una vida con estreches económicas, le gustaba jugar y era un pésimo hombre de negocios por lo que conoció la ruina en varias ocasiones. El zénit y el ocaso son dos constantes en La Feria de las Vanidades.
El libro obtuvo un gran éxito en su momento a pesar de alejarse de las convenciones narrativas victorianas. Ya no estamos frente a ese narrador omnisciente que todo lo sabe y nos lo da todo muy mascadito, sino que aquí el narrador, trasunto del propio autor, interviene, interrumpe,  nos cuenta anecdotillas, todo con una ironía y una socarronería muy propias del tan afamado humor inglés, poniendo las cosas en su sitio.
Thackeray fue un cotilla inveterado, de hecho el cotilleo es uno de los pilares sobre los que se sustenta también nuestro libro. "Culpa suya" fue el anuncio de Charles Dickens en The Times para explicar que se separaba de su mujer porque la vida es así pero negando categóricamente cualquier lío extra-conyugal. Véase y léase La mujer invisible dirigida por Ralph Fiennes y el libro escrito por Claire Tomalin para saber que Dickens mintió como un bellaco.

                         

                      
 Dickens nunca perdonó a Thackeray su indiscreción y es que además éste último era un rival directo en el favor del público por lo que, aunque siempre se comportaron como auténticos gentlemen, la rivalidad profesional tampoco debía ser ajena a la tirantez entre ambos.
Pero Thackeray logró también enfadar a Charlotte Brontë y eso sí tiene mérito. Nuestra querida Charlotte cuya inmortal Jane Eyre comentaremos en breve, no quería bajo ningún concepto que se conociera su identidad. De hecho, firmó su libro con el masculino nombre de Currer Bell, en una época en que la mujer no era demasiado bienvenida en el mundo de las letras. Pues bien, Thackeray estuvo dando la brasa con el tema, diciendo que era Charlotte Brontë hasta que ésta tuvo que rogarle que por favor no dijera nada más.
Thackeray, personaje formidable donde los haya, provocó gran impacto en la ya de por sí frágil personalidad de Alice James, la hermana pequeña de Henry James que no se atrevía a abrir la boca en presencia de este gigante literario, probablemente el único que consiguió que callara. LO cuenta Colm Tóibin en su magnífica biografía novelada de Henry James The Master: retrato del novelista adulto. Un libro magnífico que introduce a la vida y obra de Henry James de manera soberbia (ha sido comentado en este Club, tanto Colm Toibin como James).

                       

William Makepeace Thackeray es también el autor de la novela Barry Lindon que Stanley Kubrick llevó al cine respetando escrupulosamente no solo la obra sino la propia época. Es famosa la anécdota que nos habla de cómo Kubrick utilizó lentes de la NASA para las cámaras y así poder filmar a la luz de las velas, sin intervención eléctrica. Nunca la historia de un irlandés peleón y valiente fue filmada con tanto esteticismo. Protagonizada por Ryan O'Neal, un actor cuya vida privada acabó fagocitando su gran talento y por Marisa Berenson, elegantísima se ponga lo que se ponga, es una película muy interesante que nos muestra además un proto-capitalismo en el que vamos a reconocer muchos rasgos del contemporáneo. Especial mención para la fotografía que utiliza los colores de las pinturas de William Hogarth, el implacable retratista de la sociedad del siglo XVIII. Trailer aquí debajo.




        El progreso del libertino por Hogarth                                       William Hogarth

El matrimonio a la moda

Thackeray fue, al igual que Dickens, un escritor prolífico, satírico dentro de la mejor tradición de los grandes como Jonathan Swift, y su maravilloso Gulliver. Así escribió Rebecca and Rowena, una continuación en plan cachondeo del Ivanhoe de Walter Scott. Sería muy largo ocupar esta entrada con obras que hoy en día no pertenecen al canon literario, solo ha permanecido La Feria de las Vanidades y creo que el empujón de Kubrick para Barry Lindon fue providencial. Al fin y al cabo, no deja de ser la historia de un pícaro irlandés que ha sido mejor contada por autores como Henry Fielding en Tom Jones o Lawrence Sterne con Tristram Shandy. Hablando de esta última obra, los lectores en español tenemos la espléndida traducción de Javier Marías publicada por Alfaguara. De lectura obligatoria.

                                

La Feria de las Vanidades es una obra que en su estructura de capítulos cortos se ciñe a la más pura tradición literaria victoriana pero sus constantes digresiones, su humor caústico y nada complaciente, nos recuerdan a la novela del siglo XVIII donde autor y protagonistas muchas veces se cruzan o se interpelan para mayor regocijo del lector.
Novela larga pero muy entretenida, Vanity Fair conoció un éxito formidable. Esta novela muestra cómo la vida es un teatro donde cada uno juega un papel de cara a la sociedad pero sin gran introspección interior. Lo importante es lo que los demás piensen de uno, lo cual entronca bastante bien con el culto a las apariencias tan propio de la época victoriana.
Que el mundo es una ficción, ya nos lo dijo Calderón de la Barca en el famosísimo monólogo de Segismundo de La vida es sueño (1635). Y aquí lo tenéis fantásticamente recitado por el actor Tomás Galindo, una leyenda de la radio. Y es que los versos de Calderón son hipnóticos y se ajustan a la perfección con el delirio de los personajes de nuestro libro.


 Thackeray tiene y nos deja claro que el mundo, o por lo menos cierto mundo es una vanidad perpetua. La obra de Thackeray tuvo tanta repercusión que hoy en día tenemos, sin ir más lejos la revista Vanity Fair cuya portada web os adjunto aquí debajo. Esta revista tiene ediciones en todos los países, sus personajes son más distinguidos en líneas generales que los del ¡Hola! además de pertenecer a otras esferas como por ejemplo la política. Por otra parte, la redacción de los artículos está más cuidada. No obstante, el fondo es el mismo: la vida de los importantes que en general suelen ser ricos y famosos. 


Thackeray define su novela como "novela sin héroe". Os parece cierta esta afirmación? Es una novela sin héroe pero con heroína? Hay algún personaje heroico en esta novela?

Os dejo aquí algunas preguntas para vuestra reflexión sobre la novela:

- Consideráis que los personajes de La feria de las vanidades son arquetípicos? Así, Becky sería la aventurera, Amelia la muchacha pura y sencilla, Rawdon el libertino o George Osborne el dandi. 
- Cómo valoráis las relaciones familiares en esta novela?
- Os parece acertado el título del libro?
- Creéis que La Feria de las Vanidades contiene elementos que pueden aplicarse a nuestro mundo contemporáneo?

La Feria de las Vanidades no es coetánea de la época en la que se publicó sino que transcurre de 1802 a 1833. Su trasfondo histórico son las guerras napoleónicas. Napoleón es un personaje crucial en la historia de la Europa del siglo XIX. Inmerso en mil batallas, Napoleón fue el transmisor de las ideas de la Revolución en Europa, a la que se oponían como no podía ser de otro modo todas las monarquías. Inglaterra no lo necesitaba demasiado para eso ya que los filósofos del Siglo de las Luces veían en el parlamentarismo inglés un ejemplo a seguir. Napoleón será también el ídolo de Julien Sorel, el protagonista de Rojo y Negro de Stendhal. Podemos decir que La feria de las vanidades es una obra donde el contexto histórico afecta a los personajes, George Osborne muere en combate. Eso sí, halagó el ego de los ingleses que vencieron a Napoleón en Waterloo. Abba nos lo recordará para siempre. Ganó la Eurovisión en 1974 y es que la historia europea lo mismo nos da para un tocho como Los europeos de Orlando Figes que para una canción. La grandeza de Europa es indiscutible.


La feria de las vanidades ha tenido varias adaptaciones. Como hemos comentado en muchas ocasiones a lo largo de este curso, la novela del siglo XIX es muy cinematográfica. Me gustaría señalar en esta entrada dos adaptaciones.
La primera, la película de 2004 dirigida por Mira Nair que pone el foco en Becky como una mujer capaz de llevar las riendas de su vida. Podríamos decir que esta directora convierte a Becky en una proto-feminista y logra que la novela tenga un sesgo contemporáneo muy interesante. Reese Witherspoon caracterizada como Becky da el pego y está acompañada por actores británicos de primera clase que le dan muy bien la réplica. Trailer aquí debajo.


La segunda es la serie de la ITV británica de 2018 saludada por la crítica especializada como la mejor adaptación de la novela hasta la fecha. La verdad es que está muy bien, sigue muy de cerca la novela e incide menos en un mensaje feminista para centrarse más en la Becky ambiciosa, que quiere vivir a todo trapo pero que también busca reconocimiento social. Os dejo el trailer.


Y es que lo del "vivir del cuento" en La Feria de las Vanidades cobra todo su sentido. Se vive endeudado, aunque luego la venta de los objetos de las casas es una de las escenas más terribles de la novela sobre todo, porque Thackeray no se deja nada en el tintero.

Muchos e interesantes personajes en una novela extraordinaria.


PASEO POR LA LITERATURA DEL SIGLO XVIII CON NOMBRE DE MUJER:

Rebecca Sharp cuyo apellido en inglés significa "avispada", "lista" en contraposición a la otra gran protagonista de la novela, Amelia Seydel, que aunque dotada de buen corazón, es incapaz de evaluar la situación con la inteligencia y la agudeza de su mejor amiga. Thackeray nos brinda dos retratos de mujeres opuestas pero inmersas en situaciones ante las cuales optan por soluciones dispares. Amelia tiene el pedigrí pero no la fortuna y, desde luego, idolatra a un jeta y desprecia, aunque con matices, al amor verdadero. Becky es un hacha que se aprovecha de los defectos de los demás para conseguir sus fines.

La mujer, a pesar de su secular papel secundario ha sido sin embargo, por mor de los libros, protagonista de algunas de las obras más relevantes de la literatura universal que, además han llevado su nombre. Así, sin ir más lejos, tenemos Emma de Jane Austen, Jane Eyre de Charlotte Brontë y cómo no Tristana de Benito Pérez Galdós, este sí un escritor feminista que supo plasmar en sus obras la fuerte personalidad de mujeres a las que quizás su época doblegaba pero no la vida. Por no hablar de Tess, la inmortal obra de Thomas Hardy, una protagonista trágica que, contra viento y marea,  mantiene su inocencia y su dignidad hasta su triste final. 

En el siglo XVIII, Samuel Richardson, concretamente durante 1747 y 1748, publicó por entregas Clarissa. Fue un auténtico best-seller, sus lectores le escribían miles de cartas para contarle cuánto habían llorado con las desventuras de nuestra heroína. Tendremos que esperar la aparición de Las desventuras del joven Werther de Goethe para llegar a un nivel de histeria literaria similar. 
Clarissa se inscribe en el género de la novela epistolar, tiene dos grandes bloques: el primero las cartas entre Clarissa Harlow y su amiga Anna Howe y el segundo bloque, entre Richard Lovelace y su amigo John Belford. 
Acordaos que la novela epistolar fue muy apreciada en la época, acordaos por ejemplo de Las amistades peligrosas de Choderlos de Laclos. 
Clarissa es un drama de no te menees y nuestra protagonista acaba muerta, violada y maltratada por Robert Lovelace que ella creía su salvador. Curiosamente, en el siglo XIX y hasta los años setenta del siglo XX, esta obra fue considerada menor y de poco interés, producto de su época pero inadecuada para la modernidad. Fue la crítica feminista quien vio en Clarissa a la mujer económicamente independiente (su abuelo le deja toda su herencia) pero aún así imposibilitada por la sociedad de disponer de su vida como le plazca. Se ha visto a Clarissa también como un alegato por la democracia y la igualdad de los seres humanos, el contexto es el de las Luces. Clarissa es una joven directa, franca, actitudes que se le suponían a un hombre, mientras que Lovelace se comporta con una melifluosidad y engolamiento, impropios en un hombre del siglo XVIII, a pesar de que parecían todos drag queens entre las pelucas y los tacones.
En cualquier caso, Clarissa es una obra que, vista a la luz contemporánea, gana muchísimo por narrar  la opresión que tradicionalmente ha acompañado la vida de la mujer. 

  

Samuel Richardson también escribió Pamela o la virtud recompensada (1740), la historia de Pamela Andrews, una joven cuyo talante inquebrantable y su predisposición a la virtud la hacen inmune a cualquier contratiempo y por contratiempo me refiero a ser secuestrada y mantenida prisionera. Pamela es la versión femenina del Cándido de Voltaire aunque menos profundo y mucho menos crítico socialmente. Eso sí, esta novela es precursora de la auto-ayuda y la introspección que harán la fortuna de autores como Paulo Coelho. Pamela conectó muy bien con las preocupaciones de una clase media que tenía más tiempo libre para dedicarse a ella misma, al igual que Coelho o Rhonda Byrne con bodrios como El secreto y demás conectan con un segmento de población que, puestos a leer,  podría ganar en auto-estima personal leyendo a autores más provechosos. 

Fortuna y adversidades de la famosa Moll Flanders de Daniel Defoe es otro ejemplo de novela que narra las vicisitudes de la protagonista y que constituye una crítica feroz contra la política de encarcelamiento de la Inglaterra del XVIII. Defoe fue un crítico implacable contra la sociedad de su época. 
En estos tiempos pandémicos es muy interesante releer Diario del año de la peste (1722). Nunca pensamos que podríamos vivir algo parecido y es muy curioso ya que no deja de haber cierta continuidad, en este caso hasta el siglo XXI, de las plagas que asolaron Europa durante toda su historia. 
Moll Flanders, prostituta, aventurera, incestuosa, se casa con su hijo pero en su descargo, hay que aclarar que no lo sabía, nacida en la prisión de Newgate, logrará integrar la buena sociedad. Es una novela muy bien construida, muy dinámica donde en ningún momento Moll desea que se apiaden de ella y, aunque el matrimonio puede ser el refugio de toda mujer de la época que se precie, Moll saldrá adelante gracias a su esfuerzo y buen talante. 
Como bien nos explica César Rendueles en Capitalismo canalla, Defoe puso los cimientos literarios de la nueva clase que, al calor de las colonias, el comercio de esclavos y las rutas económicas estaba surgiendo. Estos son los principios de la igualdad de oportunidades y del mérito, conceptos hoy en día sumidos en una profunda crisis. 
Si el tema de la meritocracia os interesa, aquí está vuestro libro La tiranía del mérito de Michael J. Sandel. Este Profesor de Derecho de Harvard que cree en una educación justa e igualitaria, fue el primero en poner sus clases a disposición de todos en Youtube. También en España lo ha hecho Ernesto Castro, un joven filósofo autor de un ensayo alucinante de bueno, El trap. Filosofía millenial para la crisis en España. Si bien es cierto que Castro se escora bastante a la derecha, es en mi opinión, uno de los filósofos más interesantes del momento. Para descubrir.


 

          

 


Aunque inexplicablemente no traducida al español, el gran crítico literario Ian Watt hizo un espléndido análisis del surgimiento de la novela en su canónico libro The rise of the novel: Studies in Defoe, Richardson and Fielding, donde explica muy bien el nuevo gusto burgués cuyo corolario literario sería la novela tal y como la conocemos hoy en día.
No obstante, para aquéllos interesados en los orígenes sociológicos de la novela, sí tenemos otro libro de Ian Watt que, aunque gira alrededor de este tema, utiliza un enfoque más directamente literario y está traducido al español; Mitos del individualismo moderno donde estudia los arquetipos de Fausto, Don Juan,  El Quijote y Robinson Crusoe para ilustrar los valores de la sociedad burguesa mercantil. Imprescindible.

                     

Siguiendo el lema de nuestro Club:

¡¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!!




jueves, 11 de marzo de 2021

BEL-AMI DE GUY DE MAUPASSANT

 

 En nuestra próxima sesión comentaremos el libro Bel-Ami (1885)  de Guy de Maupassant. En su día objeto de admiración y escándalo, este libro nos presenta a un hombre, Georges Duroy, casi  programado para triunfar y que utilizará a las mujeres para medrar, su indiferencia y frialdad son tan grandes que casi parece un robot. Libro de mujeres inteligentes y hombres depredadores, el dinero y el poder vuelven a ser los ejes centrales alrededor del cual giran todos los personajes ubicados en un ambiente que empezaba a despuntar: la prensa escrita. El ambiente periodístico no difiere tanto del de la prensa actual, salvo por la irrupción de Internet pero, conceptos como fake news, manipulación y pelotazo, tan habituales hoy en día, son también parte intrínseca de La Vie Française, el periódico donde acabará reinando este arribista. 

El hecho colonial y concretamente la intervención en Túnez para favorecer los intereses especulativos de miembros influyentes del Gobierno francés de la época así como de los inversores en la sombra, contaron con la influencia de los medios para justificar un enriquecimiento a todas luces ilícito además de colosal. 

Maupassant, que trabajó en los periódicos Le Gaulois Gil Blas, fue siempre muy crítico con la sociedad de su tiempo. Denunció en modo panfletario la hipocresía de la sociedad, los proyectos expedicionarios hacia Túnez, los abusos de los colonizadores en Argelia, así como todos los chanchullos económicos sin olvidar la incompetencia de los periodistas y la avaricia de los políticos. Maupassant nos muestra, al igual que incipientemente Balzac y más tarde Zola, cómo la estructura económica está cambiando, beneficiando la especulación financiera por encima de la especulación de tierras, tal y como había sucedido hasta la fecha. Balzac lo hará de manera incipiente en Las ilusiones perdidas (1839 mientras que Zola escribirá su gran monumento al poder del dinero especulativo en L'Argent (1890- El dinero).

                        

Podemos decir que Bel-Ami tiene muchos elementos del propio Maupassant. Mujeriego inveterado, frecuentador de burdeles, Maupassant morirá con cuarenta y tres años de la sífilis tras haber intentado suicidarse un año antes ante la progresión de la enfermedad que le acarreará lesiones cerebrales, parálisis y pérdida de memoria. 
Maupassant tuvo como mentor literario, nada más y nada menos que a Gustave Flaubert ya que la madre de nuestro autor, Laure Le Poitevin, era amiga de la infancia del creador de Madame Bovary. Flaubert no solo le guio en sus primeros pasos como escritor sino que le encontró un trabajo en el Ministerio de Instrucción Pública, lugar en el que Maupassant se dedicó fundamentalmente a escribir. Si bien es verdad que este trabajo funcionarial le permitió disponer de tiempo libre para la creación literaria, fue también un elemento que contribuyó a su gran fatiga psíquica. A la izquierda, Flaubert, a la derecha, Maupassant y su madre.

                       

Maupassant fue un escritor apreciado por sus pares. Henry James, aunque horrorizado por lo disoluto de nuestro autor, admiraba su capacidad para describir el cinismo de Bel-Ami particularmente en su relación con Mme. Walter. Turguéniev, el gran autor ruso, quedó embelesado por la prosa de Maupassant y la dio a conocer en toda Rusia. 

Nuestro autor es sobre todo un gran contador de historias. Sus cuentos han sido el modelo para todos los escritores de tradición occidental de ahí en adelante. La obra maestra de Maupassant es Boule de Suif (Bola de Sebo - 1880)). Flaubert dijo de este cuento que era una obra maestra y no es que el amor de mentor le cegara porque en sus relaciones este autor nunca fue un dechado de cariño. Henry James lo consideraba un milagro. Leído por primera vez ante el grupo de escritores que conforman el grupo de Médan: Emile Zola, Joris-Karl Huysmans, Henry Céard, Paul Alexis, entre otros, estuvo claro desde el principio que era un cuento único. En el grupo de Médan, figura Huysmans, si lo traigo a colación es porque François, el profesor universitario protagonista de Sumisión de Michel Houellebecq, es un especialista de este escritor cuya pluma se dedicó muy especialmente a crónicas de pintura. Estas  siguen siendo un ejemplo de escritura crítica artística. 

 

Boule de Suif, inspirado en un hecho real ocurrido durante la guerra franco-prusiana de 1870, narra la fuga en diligencia de una decena de personas, entre ellas Elisabeth Rousset, una prostituta con algún kilo de más que, para salvar a sus compañeros de viaje, que la desprecian, se entregará a un oficial prusiano. Guy de Maupassant, por otra parte un asiduo visitante de burdeles, además de haber tenido innumerables amantes, visualizará en sus cuentos y obras a las prostitutas, denunciando la hipocresía de la sociedad y mostrándolas como seres humanos. De hecho, cuando Bel-Ami está paseando por el Bois de Boulogne, y ve pasar un carruaje conducido por una cortesana de altos vuelos, se siente identificado con ella. Ambos han empleado sus encantos para subir en la escala social. 

La prostituta más famosa de la ficción es La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo. Narra la triste historia del amor imposible de Marguerite Gautier, una cortesana enferma de tuberculosis, con Armand Duval, un joven burgués de buena familia. El tema de las camelias tiene su importancia ya que Marguerite lleva una roja cuando está menstruando y por tanto no puede ofrecer sus servicios y blanca cuando sí. Esta novela, que conoció un éxito inmediato fue adaptada al teatro. Gustó tanto que Giuseppe Verdi se inspiró de esta historia para componer La Traviata. No me resisto a poneros el fragmento de Libiamo, famosísimo. Debajo, Alexandre Dumas hijo y Giuseppe Verdi.


                  

Y, por supuesto, veamos la escena final de "La dama de las Camelias", película de George Cukor de 1936 con la inigualable Greta Garbo.


Justo es decir que su trabajo periodístico enseñó a Maupassant la concisión y la precisión necesaria a los cuentos. Uno de los más terroríficos por su tremenda tensión emocional que Maupassant construye paso a paso es Le Horla (El Horla), justamente encuadrado dentro de los Cuentos de Crueldad y Delirio. Este cuento, publicado en 1887, narra la desintegración de una mente enferma. El título, contracción de la expresión "Hors-là" que significa fuera en francés, es un descenso a los abismos mentales poblados de fantasmas, de monstruos. Maupassant, enfermo de sífilis, tuvo varios episodios psicóticos motivados por el padecimiento de dicha enfermedad. La progresiva degradación mental está contada con crudeza pero también con poesía. Este cuento inspiraría a H. P. Lovecraft y sería el núcleo del relato de terror psicológico escenificado por ejemplo en el relato El resplandor de Stephen King. A continuación, os pongo la escena que da más miedo de la inmortal película de Stanley Kubrick, ahí comprendemos que no hay nada que hacer.


Los cuentos de Maupassant están traducidos y publicados en España en varias ediciones. Si os gusta este género literario, nuestro autor es un goce perpetuo. 

                                 


                           


Pierre et Jean (1888) es una novela de corte realista con secreto familiar incluido. Una novela magnífica donde la rivalidad entre hermanos, siempre latente, aparecerá en toda su crudeza cuando Léon Maréchal, un buen amigo de la familia, deja toda su fortuna a Jean, uno de los hermanos. No diré más pero ya os podéis imaginar que el tema va a traer problemas. Sin embargo, esta novela no es solo famosa por la historia que cuenta, una revisitación de Caín y Abel, sino porque el prólogo a ésta es toda una declaración de intenciones de Maupassant como novelista. Es un texto que ha pasado a los anales de la crítica literaria porque en él Maupassant describe en qué consiste una novela y su técnica de escritura.


Une vie (1883- Una vida), es la primera novela de Maupassant. Es la historia de las vicisitudes de Jeanne Le Perthuis des Vauds, una joven de educación deficiente que caerá en los brazos de Julien de la Marre, un hombre avaricioso, maltratador, infiel que la hará profundamente desgraciada y que morirá asesinado por el marido de una de sus amantes, a la sazón gran amiga de Jeanne. Jeanne y Julien tendrán un hijo, Paul, enfermizo y mimado en extremo por su madre de la que se alejará. Para los amantes de las emociones fuertes, esta es la novela ideal. Jeanne sufre mucho y nosotros con ella. Novela interclasista, la persona que salvará a Jeanne de la ruina económica y moral será Rosalie, su hermana de leche, que ha tenido un hijo con Julien de la Marre. Es interesante porque en ella Maupassant nos muestra, según sus propias palabras, la vida de una mujer, desde el primer momento en que despierta al amor hasta su muerte. 



Notre coeur (Nuestro corazón - 1890) es la última novela de Maupassant. Ya enfermo, es una obra profundamente misógena. Su protagonista, Michèle de Burne, es una joven viuda que tiene claro que no vuelve a caer en el yugo del matrimonio. Sin embargo, no renuncia a gustar y a causar estragos entre los hombres. Esta novela es interesante porque muestra el incipiente cambio en la mujer que empieza a no estar conforme con los dictados de una sociedad patriarcal. Eso sí, los comentarios masculinos son vomitivos.

Maupassant es un autor que ha creado escuela e inspirado a numerosos autores. No podemos entender el cuento contemporáneo sin su aportación, además de haber creado el terror psicológico literario que tan buena fortuna ha cosechado en nuestra época, llena de miedos e incertidumbres.


DE COLONIZADOS A COLONIZADORES LITERARIOS:

Con este título, me gustaría revisar en esta entrada de blog cómo los colonizadores que impusieron un idioma, una cultura y una literatura han acabado siendo colonizados años más tarde por unos escritores nativos que, utilizando el francés o el inglés, han conquistado las metrópolis, escribiendo en el idioma impuesto pero transformándolo en una lengua más bella, explicando a la vez de manera diáfana qué representa ser un francés o un inglés de las colonias, sea en la metrópoli o en su propia casa. Por motivos de extensión, me centraré especialmente en el caso francés pero, no me cabe duda que tendremos ocasión de hablar en cualquier momento del caso inglés.

La colonización que podríamos fechar en el momento en que Colón descubrió América, ha sido desde entonces, una constante del mundo occidental. A partir del siglo XVIII el expolio de los territorios invadidos fue constante y sistemático. África, sin ir más lejos, abasteció de esclavos todo el Sur de los Estados Unidos pero también otras metrópolis. Toni Morrisson y Colson Whitehead se han encargado de recordárnoslo y de mostrarnos cómo las lacras del colonialismo todavía perduran. Así, en el asalto al Capitolio, además del individuo que parecía salido de una pesadilla tipo Stephen King, la mayoría de los asaltantes ondeaba la bandera sudista, toda una declaración de intenciones. No me cansaré de recomendaros el libro White Trash de Nancy Isenberg que muestra muy bien la base socio-cultural de la que proviene esta gente.


Europa fue una potencia colonizadora durante el siglo XIX. Aquí os pongo un mapa de Africa porque es el continente que nos interesa para esta entrada de blog.



Maupassant, muy crítico con la dinámica colonial, nos deja muy claro cómo se construyen las grandes fortunas metropolitanas. Fundamentalmente, a base de especulaciones en los territorios colonizados que son vistos únicamente como fuente de riqueza y de explotación brutal. No hay más que ver el estado de África hoy en día para darse cuenta de lo "beneficiosa" que fue la colonización. Sudáfrica sea quizás un poco más rica pero sufrió el horrendo apartheid que tan bien han sabido retratar escritores como J. M. Coetzee, Nadine Gordimer (ambos laureados con el Premio Nobel) o André Brink. Si queréis conocer cómo se vive en opresión, con la mayoría de la población sometida, incluso cuando se pertenece a la minoría opresora (queriéndolo o no) debéis leer a estos tres autores. Coetzee, por su frialdad en la escritura, Gordimer por su brutal exposición de los hechos y Brink por su poesía teñída de violencia, os trasladarán a un mundo inmisericorde. Impresionantes!!! De lectura obligatoria. No se puede hablar de la opresión o de cómo vivir en la injusticia sin haberlos leído. De izquierda a derecha: André Brink, J. M. Coetzee y Nadine Gordimer.

          


Quisiera también rendir homenaje, ya que hablamos de Sudáfrica, a Johnny Clegg, el Zulú blanco, un activista anti-apartheid, que con su grupo Savuka, llevó por el mundo la riqueza musical zulú en el primer grupo de fusión musical conocido a nivel mundial. Tristemente fallecido hace casi dos años, Clegg luchó denodadamente por una Sudáfrica mixta. Os dejo el mítico video en el que aparece Nelson Mandela cuando Clegg está cantando Asimbonanga Compuesta por él, es la canción anti-apartheid más famosa. Emocionante de veras!!!


Y de Sudáfrica, vamos a pasar a Argelia, la joya de la corona francesa, sobre todo para algunos.  De Argelia, nos viene un escritor de padres españoles, cuya madre era analfabeta pero que gracias al sistema escolar francés pudo conseguir convertirse en una referencia intelectual, cuya vigencia perdura hoy todavía. Me refiero, por supuesto, al grandísimo Albert Camus, el filósofo existencialista que, junto a Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir pusieron patas arriba el mundo. Si queréis entender de una manera amena y divertida en qué consiste el existencialismo, aquí tengo el libro perfecto: En el café de los existencialistas: sexo, café y cigarrillos o cuando filosofar era provocador de Sarah Bakewell. Os lo pasaréis bomba y aprenderéis mucho sobre un movimiento que marcó de forma definitiva el pensamiento tras la Segunda Guerra Mundial.

 

La peste (1947) ha sido una de las obras más leídas durante la pandemia ya que este libro retrata justamente eso, una ciudad asediada por la peste. Todo os resultará muy familiar al igual que si leéis el Diario del año de la peste de Daniel Defoe, confinamiento incluido. Leyendo a Defoe, vemos que este sigue siendo la medida estrella. La peste de Camus nos muestra las diferentes actitudes del hombre ante la desgracia colectiva. Es un libro duro, algo denso porque cada frase vale lo que dice pero, sin duda, una lectura ineludible.

                          

Albert Camus escribió un libro muy perturbador L'étranger (El extranjero - 1942)) en el que Meursault, un francés argelino, totalmente alejado de la realidad en la que vive porque no lo necesita y no le importa, asesina un día de playa a un árabe. Un acto gratuito e incomprensible, hacía demasiado calor, el árabe tenía poros dilatados en la nariz,... ningún motivo con suficiente peso para matar a alguien. A lo largo del juicio, la pasividad de Meursault será absoluta, no mostrará ningún sentimiento. La crítica de Camus a la deshumanización del individuo podemos compartirla hoy en día. Los big data y un sistema económico implacable han colocado al hombre en un proceso de irrelevancia en cuanto no puede formar parte activa del sistema productivo, es decir como consumidor. Un libro que se lee muy fácilmente pero que hace pensar. 

En 2014, un escritor argelino, Kamel Daoud, publica un libro que causó polémica y alabanza a partes iguales: Meursault, contre-enquête (Meursault: caso revisado). En este interesantísimo y muy logrado libro, Daoud, otorga el protagonismo a la familia del árabe asesinado, dándole un nombre, una entidad. En la novela de Camus nunca tiene nombre propio. El el árabe.
Las heridas de la guerra de Argelia siguen sin estar del todo cerradas en Francia y, de ahí que este libro que hace la crítica de una vaca sagrada como Camus y es además un alegato a las injusticias del colonialismo, causara cierta incomodidad en los círculos intelectuales y políticos franceses que no se dignaron recompensar con ninguna distinción a este libro extraordinario. Al final, como el tema clamaba al cielo, le dieron un premio literario menor. La mala conciencia de la metrópoli, ya se sabe. 
Es éste un libro escrito con una prosa impecable, concisa, sin una palabra de más. Una revisitación de una obra canónica imprescindible. Os animo a leer los dos libros. Una experiencia inolvidable por el doble reflejo literario. 


Alice Zeniter, una joven escritora francesa de origen argelino, causó un gran revuelo, muy positivo, cuando publicó en 2017 L'art de perdre (El arte de perder). Este libro parte de una premisa muy interesante. Su protagonista, Naïma, francesa al cien por cien, nunca se ha interesado por Argelia, el país de donde procede su familia. No obstante, en una Francia que se pregunta como nunca por las cuestiones identitarias, Naïma va a convertirse en participante involuntaria de dicho debate. Pero, qué relación tiene ella con una historia y una identidad que no le han sido jamás contadas? Su abuelo, Ali, un pastor cabilio, ha fallecido antes de poder preguntarle porqué se le consideraba un "harki" (los argelinos que combatieron al lado de Francia). Su abuela, que todavía vive, no habla francés y Naïma no habla árabe. Su padre, Hamid, que llegó a Francia en 1962, nunca habla de su Argelia natal. Qué hacer? Naïma reconstruirá sus orígenes, con el telón de fondo de la terrible guerra de Argelia, de los silencios y los  secretos familiares, así como del sufrimiento de dejar la tierra natal. Una novela muy interesante para todos aquéllos que disfrutéis con historias bien contadas y magistralmente contextualizadas.


Boualem Samsal, extraordinario escritor argelino, amenazado en su país por su radical enfrentamiento con los fundamentalistas islámicos, ha escrito muchas obras intentando explicar el atraso que representa para Argelia el retorno a las raíces islámicas más radicales y el abandono de la laicidad francesa, visto como una importación de la metrópoli. Como ya sabéis que la ficción vale más que el más sesudo de los ensayos, Boualem Samsal ha reflejado este terrible dilema en un libro extraordinario y cuya lectura sin duda recomiendo: 2084. El fin del mundo (2015). De inequívocas raíces orwellianas, Samsal nos traslada a Abistan, un imperio totalitario regido por principios religiosos fundados en la amnesia y la complacencia colectivas. Sin embargo, Ali, el protagonista de la novela,  va a poner en duda todo este entramado al empezar a investigar un pueblo de renegados, aparcados en ghettos, que pasa totalmente de la religión. Un relato humorístico, pero que desmonta a la manera de Orwell, los mecanismos que estructuran el fundamentalismo religioso. Boualem Samsal representa la tragedia del intelectual argelino confrontado al auge del fundamentalismo islámico. 


De Túnez, protectorado francés en su momento, nos llega también un escritor que me arrebata, Hédi Kaddour, inexplicablemente no traducido. Es autor de una excelente novela que muestra las contradicciones y los choques culturales que provoca la occidentalización: Les prépondérants (Los preponderantes). Este libro es la historia de un rodaje en una pequeña ciudad del Maghreb y de sus  productores Hollywoodienses en 1922. Kaddour nos muestra no solo el revuelo que provoca la presencia de actores y técnicos en una ciudad  magrebí hasta el momento aislada, sino también cómo el cine ha sido uno de los mayores vehículos de tópicos y prejuicios sobre el mundo árabe y en general el colonial. Impresionante!!! 


En España tenemos también una escritora de origen marroquí que se ha centrado sobre la enorme tensión entre tradición y modernidad para la mujer inmigrante. Flamante ganadora del último premio Nadal por su libro El lunes nos querrán, Najat el Hachmi ha desarrollado en sus novelas los problemas a los que se enfrentan las inmigrantes de segunda generación que, enmarcadas en comunidades cerradas, tienen enormes dificultades para escapar/adaptar a una tradición que considera a las mujeres de segunda categoría. 
Otras obras de esta autora muy prometedora son El último patriarca, Madre de leche y miel y La hija extranjera. Najat el Hachmi obtuvo el premio Ramon Llull en 2008 por L'últim patriarca. Una escritora nacida en Nador, capaz de escribir en castellano y catalán indistintamente, aun cuando su lengua materna es el árabe. Todo un ejemplo de voluntad y la prueba que cuando uno es pobre y tiene que luchar para sobrevivir, es capaz de aprender lo que no está escrito. Toda mi admiración para esta prometedora escritora!!!!


Siguiendo el lema de nuestro Club,

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!