martes, 17 de noviembre de 2020

UTOPÍA DEL SIGLO XIX: FLORA TRISTÁN, EDWARD BELLAMY, SAMUEL BUTLER Y MARIO VARGAS LLOSA

 


 


El siglo XIX es el siglo de las Utopías. Al igual que en nuestro convulso siglo XXI, el mundo estaba cambiando, la Revolución Industrial provocó el éxodo rural, el campo no volvió a ser nunca el espacio que había sido para trasladar toda acción vital hacia la ciudad, megaurbes que surgieron prácticamente de la noche a la mañana albergando una población deseosa de mejorar sus condiciones de vida pero abocada en su mayoría a vivir en la más absoluta de las miserias.
Esto fue particularmente sangrante en el Londres del siglo XIX, dos testimonios absolutamente estremecedores y que revuelven el estómago, Los paseos por Londres de Flora Tristán y los dibujos del ilustrador Gustave Doré.



El trabajo de Gustave Doré debía mostrar en principio la pujanza y el dinamismo de una ciudad como Londres, su magnificencia, su espléndido futuro y su no menos radiante presente pero cuando Doré llegó y vio, se sintió tan absolutamente asqueado por la horrible visión del hambre y la miseria que no pudo sino reflejar las abominables condiciones en las que vivía la gran mayoría de la población. Como os podéis imaginar, fue todo un escándalo.

Flora Tristán, mujer arrojada y sin miedo a nada, no dudó en disfrazarse de hombre para conocer más a fondo ese Londres lumpen y pobre que describió en Paseos por Londres, desde el Parlamento hasta los hogares de los proletarios y los burdeles ingleses, éstos últimos una auténtica especialidad de la época, estéticamente brillante pero éticamente sórdida. 

Metáfora de esto último es el espléndido El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, el eternamente joven y bello Dorian cuyo retrato, escondido en el desván (cuántos desvanes hay en la literatura inglesa de la época!!!) muestra la podredumbre de su alma. Hay película realizada con la pulcritud y el esmero de las producciones cinematográficas británicas. Dirigida por Oliver Parker y protagonizada por Ben Barnes y el siempre eficaz Colin Firth.

Os dejo el tráiler aquí debajo.



EL SIGLO DE LAS UTOPÍAS

Desde que la humanidad tiene capacidad para inventar y crear, existen las utopías. La vida siempre ha sido insatisfactoria para una gran parte de los seres humanos y, siempre han intentado pensar en una sociedad mejor o distinta. Las utopías constituyen también un género literario en sí mismas y, han sido también utilizadas por los historiadores para entender cómo era una sociedad en un momento determinado. Lo que algunos componentes de la sociedad imaginan es sumamente importante para entender el funcionamiento de esa sociedad en un periodo histórico concreto. Un buen ejemplo de ello es Erewhon de Samuel Butler, la arrogancia victoriana convertida en un sin sentido.

La palabra utopía, que significa el no-lugar y que fue inventada por Tomás Moro, en su obra homónima, habla no tanto de una sociedad perfecta, puesto que en ella existe la delincuencia, sino de una sociedad cuya organización tiende a lograr la felicidad de los seres que la componen. 

                       Resultado de imagen de utopía de tomás moro

Ya La Odisea muestra una sociedad utópica, la de los Cíclopes, que no tienen leyes ni asambleas y viven retirados en sus cavernas. Egoístas y brutales, no se relacionan con otros pueblos. También encontramos las Islas Afortunadas que acogen a los mortales y están habitadas por espíritus dichosos o la Isla de los Lotófagos donde sus habitantes comen flores de loto que hacen desparecer las preocupaciones y  que los visitantes pierdan todo deseo de regresar a su patria.

La Atlántida fue también un arquetipo de sociedad ideal. Descrita por Platón, habla de una isla de más de 15.000 km. cuadrados, ubicada cerca del Peñón de Gibraltar. En posteriores obras literarias, la Atlántida alcanzará la categoría de mito. Ahí, la ciencia habría hecho posible  la producción de alimentos y bebidas artificiales, además de desarrollar la telepatía, lo que permitiría la proyección de recuerdos. Podemos afirmar que la Atlántida es un mito que goza de muy buena salud. Regularmente, aparecen nuevas teorías sobre ésta, sobre el cataclismo que la habría destruido, sigue la búsqueda.....

Os dejo un enlace al documental de Canal Historia sobre la ciudad perdida de Atlántida. Disfrutadlo!!!


San Agustín también escribió La ciudad de Dios. Aquí, San Agustín nos habla sobre la reconquista de la inocencia, la armonía y la paz del Edén. Propone una comunidad cristiana idealizada de religión pura y virtud práctica, a la cual pueden aspirar los creyentes (Claeys, 2011). 

El descubrimiento del Nuevo Mundo también propició una gran expansión de las ideas utópicas. Tras la publicación de Utopía de Tomás Moro, un buen número de personas creyeron que las Américas representaban el nuevo Edén en la tierra. Pronto, entre el oro y la inocencia, prevaleció lo primero y nos encontramos con la famosa ciudad de El Dorado, probablemente la más buscada durante la conquista de América. 




Para que veáis la obsesión que tenían los conquistadores con el tema de El Dorado, una serie española que me ha gustado: "Hernán" protagonizada por un Oscar Jaenada, soberbio en papeles de hombres duros. Producción de buena factura, la reconstrucción de Tenochtitlán es increíble!!! Sin despreciar el valor de Hernán Cortés, no obvia todo lo que la palabra conquista implica. Rodada en náhuatl y en otras lenguas de los pueblos amerindios, me parece un esfuerzo muy loable por revisar la historia de América desde una perspectiva respetuosa y sensible. Se puede ver en Amazon Prime.


En la era de Daniel Defoe y Jonathan Swift, nos encontramos con dos utopías distintas, la de Robinson Crusoe (1719) y la de los Viajes de Gulliver (1726) respectivamente. Robinson Crusoe, novela archiconocida, basada en un hecho real, el naufragio de William Selkirk en una isla desierta donde tuvo que arreglárselas para sobrevivir. Robinson Crusoe es un libro de múltiples lecturas, desde  la novela que entroniza la burguesía capitalista  (Watt, 1957)  hasta la que representa un microcosmos del Imperio Británico (Claeys, 2011), sobre todo con la aparición de Viernes, el esclavo de Robinson, que permite a éste tener poder sobre otros y, por tanto, satisfacer los anhelos de todo aventurero imperial. César Rendueles, en su excelente libro Capitalismo canalla nos da su muy particular visión de este personaje y de la legitimidad que éste aporta a las teorías del liberalismo económico. Un libro extraordinario, irónico e inteligente que cuestiona las bondades del capitalismo desde su sustrato literario.




Jonathan Swift utiliza a Gulliver para hacer una sátira despiadada de la sociedad inglesa de la época, en plena transformación, con una pre-revolución industrial en marcha, un crecimiento disparatado y sin control, además de un éxodo rural de proporciones gigantescas, baste decir que la ciudad de Londres triplicó su población. Su obra más famosa Los viajes de Gulliver, pasa revista a una gran variedad de insensateces contemporáneas y su influencia sobre autores utópicos posteriores fue considerable. Tanto Defoe como Swift aluden al contraste entre una vida sencilla (vivida en acuerdo con la naturaleza) y una civilización europea de creciente complejidad.
           



En el siglo XIX, sin embargo, las utopías empiezan a caracterizarse, no tanto por una plasmación de ideas, sino por llevarlas a la práctica, Así, Robert Owen, fundador del socialismo inglés y también Fourier, fundador del socialismo francés realizarían experimentos comunitarios. La aldea fabril de Owen en New Lanark (Escocia) es un ejemplo de esta puesta en funcionamiento de los ideales utópicos. En New Lanark llegaron a vivir unas dos mil personas. Ahí, Owen incrementó los salarios reales, impulsó la educación infantil, puso freno a la ilegitimidad, estableció un fondo contributivo de enfermedad, lesiones y vejez y organizó la aldea en "divisiones de barrio" que elegían miembros para evitar las disputas entre los residentes. Fue un inmenso éxito, se la denominó el "Valle Feliz" (Claeys, 2011). Fue una prueba de que era posible reconciliar los principios capitalistas con el bienestar de los trabajadores. Hoy en día, la aldea de New Lanark es Patrimonio de la Humanidad.



          
Charles Fourier pañero de profesión, perdió su fortuna durante la Revolución Francesa y acabó creyendo que los principales fallos del desarrollo moderno tenían solución por medio de un sistema comunal que girase en torno a un edificio central: el falansterio. Fourier centró su psicología en una descripción de las pasiones, cuya satisfacción había de ser la meta primordial de la vida comunal. El trabajo, en particular, tendría que ser atrayente, pasando de una tarea a otra a lo largo del día, con elaboradas comidas y abundantes entretenimientos en medio. El pago por el trabajo no sería de tipo comunista sino que se repartiría en función del capital, el trabajo y el talento. Su atrevido elogio de la sexualidad vivida plenamente, le granjeó no pocas críticas y censuras, de hecho su libro sobre la sexualidad El nuevo mundo amoroso no fue publicado hasta 1967!!! Muchos ecos de Fourier los podemos encontrar en Mirando atrás de Edward Bellamy.



La comunidad más famosa de fourieristas se situó en los Estados Unidos, Brook Farm, fundada por los transcendentalistas Ralph Waldo Emerson y Henry David Thoreau, junto a Luisa May Alcott, la creadora de "Mujercitas" y Harriet Beecher Stowe, la autora de "La cabaña del Tío Tom".  La comuna fracasó porque, entre otras cosas, estos intelectuales no estaban dispuestos a labrar la tierra ni por turnos. Por otra parte, hubo problemas financieros pero, las comunidades hippies han mantenido vivo el espíritu transcendentalista y fourierista y algunas de ellas como la de Twin Oaks en Virginia y The Farm, en Tennessee siguen en activo, siguiendo estos principios.


       

   
Las tesis fundamentales de Saint-Simon se centran en la necesidad de capacitar a los trabajadores productivos, tanto capitalistas como obreros, para asegurar una transición sin problemas del feudalismo, o estado militarista de la sociedad, a un sistema pacífico orientado a la optimización de la producción. Estaba a favor de una variante pacificada del cristianismo como ayuda al proceso de transformación social. Muchas de las ideas de Saint-Simon fueron desarrolladas por sus seguidores, entre los que encontramos a Auguste Comte y Pierre Leroux (Claeys, 2011).
Debajo a la izquieda Saint-Simon y a la derecha Barthélémy Prosper Enfantin, su sucesor al frente de los sansimonianos.


   

Por último, me gustaría hablaros de Etienne Cabet, autor de El viaje a Icaria. Exiliado en Londres por ser anti-monárquico, Etienne Cabet describió en su principal obra una comunidad ideal basada en las teorías de Owen y Tomás Moro. El gobierno se apoya en el sufragio universal y en la democracia directa, el trabajo es universal, los bienes y servicios son gratuitos y de suministro público y se exige una estricta igualdad. Cabet fundó una comunidad en Red River, Texas, en 1848 y un año más tarde en Nauvoo, Illinois, se trasladó a San Luis en Missouri donde murió. Caracterizan sus ideales un rígido igualitarismo, el rechazo del revolucionarismo violento y unas considerables limitaciones de la libertad individual. 

 
                      


DE LA UTOPÍA A LA DISTOPÍA: EL SIGLO XX


El género literario de las utopías evolucionó en lo que hoy conocemos como la ciencia-ficción donde también se describen comunidades utópicas o nuevas formas de vivir, en general tras una catástrofe en la tierra, sea guerra o hambruna. En mi modesta opinión, la añorada Ursula K. Leguin fue una pionera y sigue siendo referencial para el género. Sus libros son todos obras maestras, es dueña de una sensibilidad y una maestría a la hora de escribir muy poco común en un género que hasta ahora había sido injustamente menospreciado. Sus novelas suelen transcurrir en distintos mundos de Ekumen, una federación compuesta de numerosos planetas. 

Mención aparte merecen dos libros de Leguin: Los desposeídos y La mano izquierda de la oscuridad. Si la primera nos muestra  las posibles formas de gobierno, particularmente la utopía anarquista llevada hasta sus últimas consecuencias,  La mano izquierda de la oscuridad trata sobre un mundo habitado por individuos hermafroditas, lo cual nos sumerge en una vertiginosa y deslumbrante indagación sobre los géneros sexuales y el modo en que condicionan nuestras vidas. Está claro que este último libro tiene muchas resonancias actuales y tiene más mérito si cabe ya que nuestra autora lo escribió en los años 60  cuando el tema trans era muy marginal incluso en los círculos feministas más radicales. 




Y es que ni el siglo XX, ni el XXI creen ya en el progreso de la historia, ni en la bondad, ni en los finales felices. Vivimos en un mundo feroz en lo económico, con desigualdades dignas del Londres de la Revolución Industrial, la Naturaleza está hecha una pena y de ahí que aparezcan estos bichos que nos amargan la vida por lo que, está claro que la distopía nos es mucho más familiar que la Utopía. 

Desde  Un mundo feliz de Aldous Huxley, al que sin duda nos vamos acercando peligrosamente hasta 1984 de George Orwell, que ha sido superado con creces, pasando por  Fahrenheit 451 de Malcolm Bradbury, la temperatura en que el fuego quema los libros, que hoy en día también son a veces prohibidos o sus autores amenazados, pensemos en Roberto Saviano con Gomorra (un libro fascinante). Nosotros de Yevgueni Zamiatin, por ejemplo, no pudo ser publicado en Rusia hasta 1988 por describir una sociedad totalitaria donde la opresión de la clase dirigente sobre la población es absoluta. Libro éste que inspiró a Margaret Atwood su trilogía Madaddam de la que solo disponemos en castellano, y con dificultades, de los dos primeros volúmenes: Oryx y Crake y El año del diluvio. Una trilogía pertinente que también parte de un cataclismo ecológico que favorecerá la aparición de una nueva raza y una forma de vivir distinta para los humanos. Atwood en estado puro y os recuerdo lo que siempre dice: "Yo no escribo ciencia-ficción". Realmente inquietante....



 


Orwell, Zamiatin, Gomorra, Huxley y debajo las clases sociales imaginadas por éste último en Un mundo feliz.



Entre los canónicos de la ciencia-ficción por supuesto Philip K. Dick y su inmortal Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Ridley Scott adaptó esta novela magistralmente titulándola Blade Runner, una película mítica, por la  banda sonora de Vangelis entre otras cosas, debe figurar en toda videoteca que se precie. No dejéis de leer la biografía que nuestro viejo conocido Emmanuel Carrère ha escrito de Philip K. Dick. Es una auténtica maravilla!!! Un prodigio de contextualización de la vida y la obra de un autor visionario que ha entrado, por fin, en el panteón de los grandes escritores.

            


Aquí os dejo el trailer de "Blade Runner":


De Blade Runner 2049, solo puedo decir que aunque formalmente brillante, no hay recreación personal de nada, solo caja.

Por último, dos autores sobresalientes y cuya lectura os recomiendo de veras, el británico China Miéville y el norteamericano Ted Chiang. China Miéville, uno de los pocos militantes anarquistas que quedan en Reino Unido tras los huracanes Thatcher, Blair y Cameron, de Johnson para qué hablar, tiene una obra sólida y extraordinaria. El libro que más me ha hecho disfrutar es La ciudad y la ciudad, una novela negra enmarcada en una ciudad dividida en dos por muros invisibles pero conocidos por la población donde se ha borrado la Historia común de una ciudad que antaño fue una y cuyos habitantes tienen prohibido mirar hacia la parte de la ciudad que no habitan, bajo pena de ser severamente castigados. Es impresionante!!! Novela política, negra, de ciencia-ficción, de lo mejor que he leído nunca!!!

Ted Chiang es otro de esos autores que han logrado plantear los dilemas morales a los que nos estamos enfrentando hoy en día desde la sencillez y la claridad. Autor filosófico pero sin la pedantería a la que nos tienen acostumbrados muchos, su narrativa es poderosa y nos aporta una posibilidad de reflexión sobre el futuro de nuestra sociedad que sinceramente va mucho más allá de lo que por ejemplo Yuval Noah Harari muestra en su fabuloso ensayo Homo Deus. Mi consejo para introduciros en el mundo narrativo de Chiang, leed Exhalación, su último libro de relatos. De verdad que vale la pena!!!





 Siguiendo el lema de nuestro Club:

¡¡¡ PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!!












sábado, 17 de octubre de 2020

ESCÁNDALO: LA REGENTA DE LEOPOLDO "ALAS" CLARÍN

 

En nuestra próxima sesión comentaremos el libro La Regenta de Leopoldo Alas Clarín. Esta novela pertenece al naturalismo español que empezó en Francia con Emile Zola y su saga de los Rougon-Macquart, una estirpe familiar marcada por una serie de taras que aboca a todos sus miembros a una vida desgraciada en el contexto de una sociedad degradada. Este concepto, "sociedad degradada" es de vital importancia para entender el naturalismo que pone el acento especialmente en la imposibilidad para el individuo de escapar a las leyes de la causalidad, es decir al determinismo social. Para el naturalismo, la realidad social siempre impone sus condiciones (Oleza, 2015). Por otra parte, el naturalismo adoptó el método científico para describir una situación, mostrando los hechos y luego las consecuencias. La Regenta es también un fresco único de la época de la Restauración en España, extremadamente conservadora, monárquica (Clarín era anti-monárquico declarado) y de inevitable decadencia para España.

          

L'Assomoir, (La taberna), publicada en 1877 causó gran impacto en España por el crudo retrato de la caída en los abismos del alcohol y la miseria de Gervaise Macquart, además de ser una dura semblanza de las míseras condiciones de vida de los obreros en la Francia del siglo XIX. La saga de los Rougon-Macquart cubre todo el espectro social francés de la época y es una lectura más que recomendable. Zola ha sido devuelto a la actualidad con motivo de la película J'accuse de Roman Polanski, basado en el libro An officer and a spy de Robert Harris que retrata la injusta condena del capitán Dreyfuss por espionaje fundamentalmente debido a su condición de judío en el seno de un estamento militar corrupto, racista e inútil que demostraría su ineficacia durante la Primera Guerra Mundial como tan bien nos ha mostrado Stanley Kubrick en la mítica "Senderos de Gloria". Zola defendió públicamente a Dreyfuss en el diario L'Aurore, lo que le acarreó no pocos problemas. Robert Harris, escritor eficaz donde los haya, lo explica muy bien en el libro arriba mencionado. Muy recomendable para entender un episodio particularmente penoso de la historia francesa. No me resisto a poneros el trailer de "Senderos de Gloria". Es una película que debe figurar en toda videoteca.

                   

Trailer Senderos de Gloria

La Regenta es también la historia de un asedio amoroso de dos hombres, un clérigo, Fermín de Pas y un Don Juan venido a menos, Alvaro Mesía para dominar la aparentemente fortaleza inexpugnable de Ana Ozores, la Regenta, así llamada por estar casada con el ex-Regente de la Audiencia Nacional, Víctor Quintanar. Ana Ozores es definida por sus conciudadanos como La perfecta casada, en concomitancia con la obra de Fray Luis de León que mostraba el ideal de la esposa cristiana y de las virtudes conyugales.... Un panorama que incita a la huida!!!

El tema del asedio amoroso ha sido una constante en la literatura pero, ya en el siglo XVIII, un capitán de artillería del Ejército francés, Choderlos de Laclos, en su novela epistolar que es una auténtica obra maestra, Las amistades peligrosas (1782) nos muestra el cerco del pérfido y libertino Vizconde de Valmont hacia Madame de Tourvel, castísima y devota esposa del Presidente Tourvel para ganarse los favores de la no menos falsa Marquesa de Merteuil. De paso, Choderlos de Laclos nos brinda un poco complaciente retrato de la nobleza de la Francia del siglo XVIII que la Revolución Francesa arrasaría siete años más tarde. Si no habéis leído esta novela, entretenidísima y perversa, no perdáis ni un segundo y lanzaos a leerla como posesos, no la podréis soltar. 

               

Se han hecho unas cuantas versiones cinematográficas de esta obra pero personalmente me quedo con la de Stephen Frears de 1988 protagonizada por tres actores magníficos: Glenn Close, John Malkovitch y Michelle Pfeiffer. Una jovencísima Uma Thurman interpreta a Cécile de Volanges y no va a la zaga del soberbio trío protagonista. Película para ver absolutamente.


Volviendo a La Regenta, esta obra maestra destaca por su complejidad a la hora de narrar los conflictos de los personajes que se mueven entre las exigencias sociales, una hipocresía que todo lo ensucia, sus ansias de trascendencia, concretamente a través de la literatura, su profundo aburrimiento, sus ambiciones y una sociedad que no permite escapatoria alguna salvo para aquéllos que, como Frígilis, cargan sin mayores inconvenientes con el desprecio del grupo. Pero, La Regenta tiene también un personaje fundamental, y es la ciudad de Vetusta. Aunque en el momento de la publicación de La Regenta en 1884, Oviedo renegó de cualquier relación con la ciudad de la novela, hoy en día luce muy orgullosa su condición de vetustense. Así, la primera frase de la novela empieza con esta mítica frase: "La ciudad heroica dormía la siesta". Y es que tanto para el realismo como para el naturalismo, conocer el lugar donde se desarrollará la acción es la condición indispensable para entender la trama y el comportamiento de los personajes.

Preguntas para la sesión:

- Qué os evoca el nombre de Vetusta?
- A qué personajes literarios o a qué obras se asimilan algunos personajes de La Regenta?
- Qué os parecen los intelectuales de Vetusta?

La sociedad vetustense está fuertemente estratificada. Hay cuatro estamentos principales: 

- La Iglesia, también altamente jerarquizada y con grandes conflictos internos. Está aliada con la aristocracia a quien pretende influir (disputas para confesar a las damas de la aristocracia y hacerse así con una parcela de poder por vía de secretos de confesión).

- La aristocracia que a su vez se divide en dos subclases. Por una parte, la aristocracia de casta, aferrada a las tradiciones más ultramontanas y católica a machamartillo (los Carraspique, las Ozores) y los Vegallana, una aristocracia más cercana a la burguesía, más dinámica, que ha asumido un papel dirigente y cuyas relaciones con la Iglesia son cordiales pero más tibias que las sustentadas por la aristocracia. Es la clase que tiene industrias y que, por tanto, mejor ejemplifica el paso del Antiguo Régimen a una sociedad proto-industrial. 

- Las clases medias, como por ejemplo, los indianos, ricos y deseosos de asimilarse a la aristocracia y una pequeña burguesía con aspiraciones pero que no posee ni influencia ni son tampoco objeto de deseo por parte de la aristocracia y la Iglesia.

- Los obreros, un grupo separado de los demás que salvo en el entierro de Santos Guimarán, a penas tiene protagonismo. En este grupo, encontramos los mineros, un idealizado proletariado urbano y los pícaros, Bismarck y Celedonio, por ejemplo,  monaguillos o "delanteros de diligencia" . Críos que se buscan la vida como pueden y que nos recuerdan a otro héroe literario: el Lazarillo de Tormes.

- En este grupo que podríamos calificar de proletario se encuentran los criados, conocedores de todos los secretos de sus amos y que, en el caso de Petra, será el detonante de la tragedia de la novela para salvaguardar sus intereses.

Otro de los grandes logros de esta novela es que la fuerte estratificación social está perimetrada. Asi, la Encimada pertenece a la aristocracia, la Iglesia, y los servidores mientras que la Colonia es territorio burgués, quedando  el Campo del Sol reservado para el proletariado.

Dña. Paula, la madre de Fermín de Pas y el propio Magistral son conscientes de su clase y de su origen. Dña. Paula ha sufrido sangre, sudor y lágrimas para lograr que Fermín llegue a Magistral y aunque éste considera que ha fracasado relativamente porque a sus treinta y cinco años todavía no es obispo, no es menos cierto que desde la taberna en la que estudiaba mientras su madre sufría acoso y lo que hoy en día podríamos denominar violencia de género, ha conseguido bastante. Dña. Paula ha sacado del estamento religioso todo cuanto tiene, ha servido a un cura al que chantajeó para obtener beneficio y se convirtió en indispensable para el obispo Fortunato Camoirán. Es un tiburón en los negocios convirtiendo a Santos Barinaga en su víctima comercial. Siempre está atenta a todo lo que se dice de su hijo, su máximo temor: que vuelva a aparecer "una brigadiera". Considera a la Regenta muy perjudicial para su hijo pero, también tiene su corazoncito, se preocupa por las criadas a las que casa con hombres elegidos por ella, lo mismo con sus sirvientes masculinos y confidentes. Petra quiere el puesto en casa del Magistral para casarse y ser una señora del nivel al que ella puede aspirar. A este propósito subordinará su actuación.

La literatura del XIX enfatiza mucho la dicotomía campo/ciudad y La Regenta no escapa a este contraste. Si Vetusta es una ciudad de ambiente gris, lluvia continua, calles embarradas, casas viejas y oscuras, la Naturaleza circundante es acogedora, verde, risueña, es en esos parajes naturales donde Ana será más feliz y se recuperará de sus crisis existenciales. Si queréis saber más sobre la oposición campo-ciudad, un libro de Raymond Williams, el magnífico crítico literario marxista inglés, cuyo amenísimo ensayo El campo y la ciudad, muestra el pavor que producía en los escritores ingleses del XIX la invasión de la ciudad en un supuestamente campo prístino. Un libro indispensable. 

           

Una de las críticas que se ha hecho a la novela de Clarín es la de ser una copia de Madame Bovary de Gustave Flaubert. Nada más injusto. Las dos novelas tienen similitudes pero sin duda alguna también grandes diferencias. Esta odiosa comparación forma parte de la campaña de descrédito que acompañó a Clarín tras la publicación de la novela. Por su parte, Gustave Flaubert tuvo que someterse a juicio por la supuesta depravación de Madame Bovary. Emma Bovary fue considerada una aberración de mujer y la novela un pernicioso relato para el bienestar espiritual de la sociedad.

Parecidos:

- Ambas son huérfanas de madre.
- Tanto Ana como Emma han tenido una educación deficiente, hecho muy común para las mujeres en el siglo XIX, por otra parte.
- Emma y Ana se casan "por accidente". 
- Tanto Emma como Ana son apasionadas y sensuales.
- Las dos están casadas con hombres que no corresponden a sus anhelos. En el caso de Ana especialmente los conyugales, en el caso de Emma los económicos.
- Ana y Emma se aburren. Sus vidas tienen pocos alicientes.
- La sociedad que les rodea las empujará a cometer adulterio.

Diferencias:

- Emma es madre aunque Berthe, que es niña, le importa poco. Ana no tiene hijos y es uno de los factores que más contribuye a su desasosiego vital.
- Pertenecen a clases distintas. La relación de Ana con el dinero es inexistente, desciende de una familia aristocrática sin posibles pero con pedigrí. Emma es una pequeño-burguesa con ínfulas aristocráticas, lo que le llevará a endeudarse para conseguir parecer y comportarse como lo que ella considera una gran dama.
- Ana es mística. Emma, aunque encuentra de jovencita una forma de sensualidad en la Iglesia,  es totalmente terrenal. 
- Emma se suicida, acción  impensable para Ana Ozores.

La lectura de Madame Bovary es indispensable por ser uno de los libros más estimulantes del siglo XIX.

Foto derecha: Isabelle Huppert encarnando a Madame Bovary en la película de 1991 de Claude Chabrol.
Foto izquierda: Aitana Sánchez-Gijón, una perfecta Ana Ozores en la serie dirigida por Fernando Méndez-Leite (1995).

                      

Aunque no siempre estoy segura que una imagen vale mil palabras, en este caso dos fotogramas nos dicen más sobre nuestras dos protagonistas que todo el rollo que he escrito más arriba....

Preguntas para la sesión:

- Cuáles son las deficiciencias en la educación de Ana Ozores?
- Dónde se muestra la sensualidad de Ana Ozores?

La Regenta es una novela también muy cinematográfica. Clarín utiliza numerosos planos-secuencia, travellings, y medios planos lo que da a la novela una gran viveza en claro contraste con un paisaje gris y una mediocridad social aplastante. Así, en las primeras páginas de la novela vemos como el Magistral pasea su mirada por Vetusta, armado de un catalejo que nos ofrece un plano aéreo de la ciudad en un acto de voyeurismo y dominación muy propio de este personaje. También los elementos de vestuario juegan un papel de primera línea en La Regenta, los tobillos debajo de las enaguas de Teresina que el Magistral ve mientras ésta hace su cama pero sobre todo la sotana del Magistral que a lo largo de la novela pasa de connotar poder a ser una prisión para Fermín que, en un alarde de rivalidad con Mesía se despoja de sus ropajes de clérigo para vestirse como un seglar y comprobar su atractivo físico. Eso sí, no pasa de su dormitorio.

La Regenta gira fundamentalmente en torno a Ana Ozores y Fermín de Pas. De Ana oímos hablar en los primeros capítulos pero no la conocemos hasta el capítulo III cuando Fermín de Pas y Ana se encuentran en El Espolón por intermediario de Ripamilán, otro clérigo muy sui géneris que le deja Ana Ozores al Magistral  como herencia confesional. La verdad es que Ana aturulla a Ripamilán con sus crisis místicas y sus constantes anhelos de trascendencia espiritual que son sinceros pero incomprendidos por clérigos mediocres que solo ven en la Iglesia un modo de vida sin tener vocación verdadera. Es aquí donde Clarín se nos muestra como el profundo anti-clerical que fue, sobre todo en la época de la escritura de La Regenta.

No obstante, Fermín, que no es ningún mediocre,  "un hombre debajo de esta sotana", va a comprender muy bien lo que le pasa a la Regenta y a poner todo su empeño en poseerla por lo menos espiritualmente aunque está claro que todo él vibra cuando está cerca de Ana, en una amistad nada inocente. La carta que le escribe Ana,  totalmente delirante y que él lee en El Espolón lejos de los ojos de Dña. Paula, su irreductible madre, es casi una escena erótica. Al Magistral solo le falta trepar al árbol con los pájaros, podría definirse casi como una escena masturbatoria. De hecho, la segunda parte de La Regenta nos muestra a Fermín de Pas desgarrado entre sus impulsos y su auto-control. 

Algunos críticos han afirmado que Ana Ozores es una histérica y sin duda lo es. No una histérica en el sentido peyorativo sino una mujer cuyos impulsos mal canalizados y peor dirigidos la sumen en una incapacidad física y en un quebranto de su salud. Ataques en los que desesperadamente implora a Quintanar que está hasta el gorro de unos llantos inexplicables y que trata a Ana como si fuera su hija y no su mujer. Ahí también reside gran parte del problema que Fermín de Pas está dispuesto a explotar como sea. 
En la época de Clarín brillaba con luz propia Jean-Martin Charcot,  el primero en estudiar la histeria que creía relacionada con trastornos físicos. Tuvo que venir Sigmund Freud para entender que la histeria era fundamentalmente psíquica y que los síntomas físicos escondían un profundo malestar psicológico muy relacionado con una sexualidad deficiente. 

Hay una película muy interesante "Un método peligroso", dirigida en 2001 por David Cronenberg y protagonizada por Viggo Mortensen en el papel de Freud, Michael Fassbender en el de Jung y Keira Knightley como su paciente. Resulta interesante porque muestra precisamente el proceso de análisis de este trastorno por dos de las mentes más espectaculares de la época: Freud y Jung.




 

Arriba Jean-Martin Charcot, debajo mujeres con un ataque de histeria tratadas por Charcot en el hospital de La Salpêtrière en París.

Y no olvidemos al últimamente demonizado Sigmund Freud y su discípulo Carl Gustav Jung.

             

Si Alvaro Mesía, Visitación y Obdulia forman parte del peor elenco vetustense, Quintanar pasa de hombrecillo ridículo con sus veleidades actorales, su sentido del honor calderoniano, sus inventos inútiles y su amistad con Frígilis, a ser un personaje trágico. Impactantes son las escenas de caza cuando ya ha sorprendido a Mesía saliendo por el balcón de la habitación de Ana. Como lectores no podemos dejar de sentir pena ante la tribulación y el desconcierto por los que está pasando, dividido entre sus ganas de saldar esta ofensa a la antigua matando a su mujer y su amante y su sentido común que le exhorta a la prudencia y a la reflexión. Escena si cabe más desgarradora ya que el final es realmente trágico para Quintanar.

Frígilis, darwinista convencido, hombre íntegro que la sociedad de Vetusta desprecia y viceversa, junto al doctor Benítez que entiende que los males de Ana están relacionados con la opresión vetustense y el obispo Fortunato Camoirán se erigen en la alternativa moral a Vetusta.

Sin embargo, Obdulia, Visitación, prototipo de la aprovechada, los Marqueses de Vegallana que han hecho de su casa una especie de picadero en una clara demostración de la degradación del amor, los Carraspique, que no dudan en dejar morir a su hija monja en un convento insalubre con la acquiescencia del Magistral, Páez que se vuelve cristiano por amor a su hija, una mimada que no encuentra satisfacción en nada y que en el fondo lo desprecia todo, únicamente doblegada por Dios. Estos son los personajes que se mueven en el ambiente cerrado y claustrofóbico de la honorable Vetusta, bastión de todas las virtudes y de todas las hipocresías. Y por si fuera poco, una Iglesia omnipresente y manipuladora.

Pregunta para la sesión:

- Pensáis que el final de La Regenta es trágico o no?


EL NATURALISMO LITERARIO: MAS ALLÁ DE LA REGENTA:

Creo que el naturalismo  ha sido la corriente literaria más criticada, prohibida y perseguida de la historia de la literatura. Su carencia de optimismo así como su implacable desmantelamiento de las lacras de la sociedad han hecho de este movimiento literario un auténtico cuestionamiento de las bondades sociales que solo disfrutan los privilegiados.

El naturalismo también fue cultivado por Benito Pérez Galdós con mucho acierto por ejemplo en Misericordia.  De este escritor hablaremos próximamente cuando comentemos Tristana.  También fue la opción de la que fuera su amante, una mujer de personalidad arrolladora y sin complejos, Emilia Pardo Bazán. Recientemente se ha publicado una colección de cartas de esta escritora dirigidas a Pérez Galdós con el sugestivo título Miquiño mío. Cartas a Galdós. Mujer apasionada, supo liberarse de los corsés de su época para vivir su vida en plenitud. Los pazos de Ulloa es quizás su obra más conocida, la única que he leído y por cierto me aburrió bastante. Es una crítica a esa Galicia pobre y oscurantista pero sus personajes me parecen un poco estereotipados y no me acaban de convencer. Aún así, que esto no os desanime para lanzaros a la lectura de una autora que forma parte del corpus literario español.




Un viejo conocido de este Club de Lectura, Theodore Dreiser también puede considerarse como escritor naturalista aunque sea más tardío que Leopoldo Alas. El hombre no escapa a su destino  y sino que se lo pregunten a Clyde Griffiths el inolvidable, para bien y para mal, protagonista de Una tragedia americana. Otra obra suya, El genio narra el vía crucis de Eugene Witla, un hombre de temperamento artístico y gran sensibilidad enfrentado a una sociedad mercantilista incapaz de apreciar otra belleza que no sea la de los billetes de banco. No os podéis perder la Trilogía del Deseo compuesta por El financiero, El Titán y El estoico. Son una maravilla!!!

                 



Otro autor norteamericano Frank Norris pertenece también a esta corriente literaria. Su obra más conocida McTeague (1899) en su original inglés, Avaricia en español. En esta novela, Norris relata el descenso a los infiernos de una pareja por causa de su codicia pero también la que fomenta el entorno social. Fue la primera obra que puso en tela de juicio la obsesión norteamericana por la acumulación de dinero. Es impresionante y lo peor es que no nos resulta nada extraña sino al contrario muy familiar. 
Hay película y qué película!!! "Avaricia", dirigida en 1924 por Erich von Stroheim con la gran estrella del cine mudo Zasu Pitts. La escena final en el Valle de la Muerte californiano es de antología. Que no os eche para atrás que sea una película de cine mudo, es una maravilla que te mantiene pegada a la pantalla durante todo el metraje. Es soberbia y os la recomiendo de veras!!!




Aunque podemos encontrar numerosos escritores naturalistas, esta corriente literaria cayó en desuso. Quizás podamos encontrarla hoy en día en la obra de escritores como Isaac Rosa o Belén Gopegui, muy críticos con la sociedad actual pero su estilo  ha incorporado elementos narrativos contemporáneos que los alejan de estos ilustres antecesores. 

Siguiendo el lema de nuestro Club,

¡¡¡PARA DISFRUTAR SIN MODERACIÓN!!!